Las Hermanas mártires en España (1936 – 1939)

Mitxel OlabuénagaBiografías de Hijas de la Caridad, Historia de las Hijas de la CaridadLeave a Comment

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Author: Renée Lalendais · Year of first publication: 1994 · Source: Ecos de la Compañía.
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Cuando dirigimos la vista a la historia de la Compañía a través del tiempo y a través de los continentes, con frecuencia vemos a ésta enfrentada con dificultades fruto de revueltas, revoluciones, motines, golpes de Estado, etc., que van dejando su rastro, a través del tiempo, en la vida de los diferentes países de nuestra Tierra. Esto ocurrió en España, en 1936, cuando se hizo con el poder el llamado «Frente Popular».

Las causas de esta revuelta —o más bien revolución— son diversas, múltiples y se asemejan a las de todas las revoluciones que han podido sacudir el continente europeo en el transcurso del siglo XIX.

En el periodo que nos interesa aquí, la Rusia comunista —la U.R.S.S. — soñaba con instaurar el Régimen comunista en todo el mundo. Para ello, imaginó realizar, gracias a los sindicatos obreros esparcidos por todas partes, la coalición de todos los partidos llamados de izquierda, contra los partidos de derecha. Esta coalición era la que debía, a las órdenes de Dimitrov, gran agente de Moscú, preparar las elecciones legislativas de 1936 en España y también en Francia. España había pasado ya por una tentativa de revolución el 6 de octubre de 1934, en Cataluña, y del 6 al 13 de octubre de ese mismo año 1934, en Asturias. En aquellos dos momentos, la represión fue rigurosa.

En 1936, nuevo intento. Por una parte están todos los que, cualquiera que sea el partido a que pertenezcan, no quieren la revolución. Frente a estos, que por lo general se muestran pacíficos, está la ola tumultuosa de la izquierda, desde los comunistas más virulentos hasta los socialistas más moderados, pero con la cabeza llena de utopías.

Las elecciones del 16 de febrero de 1936 —¿acaso fueron trucadas?— dieron el poder al Frente Popular. A continuación siguió una intensa propaganda, por medio de carteles, de mítines, de conferencias, en que se pretendía demostrar que, antes de construir la nueva ciudad, era preciso destruir la anterior.

A partir de esas elecciones, los dirigentes marxistas prepararon con todo detalle lo que había que hacer: personas que encarcelar, que matar, saqueos que efectuar, edificios que derribar… etc.

El Movimiento empezó el 18 de julio de 1936. Las guarniciones españolas de Canarias y Marruecos se sublevaron contra el Gobierno republicano de Madrid, tras el asesinato de uno de los jefes monárquicos, y desembarcaron en la Península en Algeciras.

Pero a este Levantamiento había precedido en Madrid, el 4 de mayo, de madru­gada, la noticia que pretendía llenar de indignación a toda la ciudad, de que «curas» y «beatas» estaban repartiendo a los niños caramelos envenenados. Siguieron disturbios más o menos violentos, según los barrios. En el barrio popular de Tetuán, las Hermanas tenían una Casa: Dispensario, Cunas, Albergue para mendigos, etc. La turba, amenazadora se arremolinó delante de la casa. Ya se había dado el caso de que habían arrastrado por las calles a otras Hijas de la Caridad de otras casas. En Tetuán, se conminó a las Hermanas a que salieran, pero ¿cómo atravesar entre aquella multitud mal encarada? Por fin, dos comunistas influyentes, se subieron en los estribos del coche para impedir cualquier acto violento, y así pudieron llegar las Hermanas hasta la Casa Provincial.

En todo el país, aquella jornada del 4 de mayo había sido como una toma de posesión del Frente Popular. Desde aquel día, no faltaron en España, más o menos esporádicamente motines, incendios, asesinatos.

De las doscientas ochenta y tres religiosas asesinadas, veintinueve fueron Hijas de la Caridad, y de los dos mil trescientos sesenta y cinco religiosos igualmente inmolados, cincuenta y siete fueron Sacerdotes y Hermanos de la Congregación de la Misión. En 1960, año del tricentenario de la muerte de los Santos Fundadores, se abrió un Proceso ante el Tribunal eclesiástico con miras a su Beatificación y posterior Canonización. Este proceso se abrió en las diez diócesis de las que eran naturales los Padres, Hermanos y Hermanas que dieron su vida por la Fe.

Los acontecimientos que resumimos a continuación se desarrollaron en el año 1936.

1. En Valencia y alrededores

Doce Hijas de la Caridad fueron asesinadas. Pertenecían a diferentes casas:

— Asilo San Eugenio, de Valencia

Las tres Hermanas de esta casa, con su compañera Sor Concepción, se habían refugiado en casa de la hermana de ésta, en el pueblo de Puzol. Allí fueron a buscarlas, el 18 de agosto, a las 10 de la noche. Como estaba en su casa, a Sor Concepción no la detuvieron. A las otras se las llevaron en coche y hasta mucho tiempo después no se llegó a saber que las habían fusilado, al día siguiente, a las 5 de la mañana, en un jardín, en Benavites, entre La Losa y Almenara (en la Provincia de Castellón).

Sor Rosario Ciércoles Gascón, nacida el 5 de octubre de 1873 en Zaragoza. Había entrado en la compañía en 1892.

Sor Micaela Hernán Martínez, nacida el 6 de mayo de 1881, en Burgos. Había entrado en la Compañía en 1901.

Sor María Luisa Bermúdez Ruiz, nacida el 10 de octubre de 1893 en La Coruña. Había entrado en 1917.

— El Hospital de Valencia

Al estallar la Revolución, las Hermanas de este Hospital se vieron obligadas a salir. Sor Josefa Martínez cambió varias veces de residencia y por fin se fue con su familia  a Alberique. El 14 de octubre, un grupo de milicianos se presentó a detenerla juntamente con su hermana. Al marido de ésta ya le habían matado hacía unos días. A la hermana de Sor Josefa, la soltaron por fin, hacia las 11 de la noche. Hacia la 1 de la madrugada volvió abrirse la celda e hicieron salir de ella a los cinco presos que allí se encontraban. En un camión los llevaron fuera de la ciudad y los fusilaron cerca de un puente, a la salida de Llosa de Ranes.

Sor Josefa Martínez Pérez, nacida el 5 de agosto de 1898, en Alberique (Valencia). Había entrado en la Compañía en 1925.

— La Beneficencia, de Valencia

Echadas de su casa el 26 de julio, dos Hermanas y su Superiora, ya anciana, encuentran refugio en diversas casas de cristianos lo suficientemente valientes como para alojarlas.

Se encuentran en casa de una de sus Compañeras, en Foyos, cuando unos milicianos viene a buscarlas, el 28 de octubre a las 20 h. 30. La Superiora, que ya estaba acostada, puede quedarse en la casa. A las otras se las hace subir a un coche que con otros vehículos y víctimas, se dirige hacia el cementerio de Gilet, en donde se pone en fila a los condenados delante de una tapia. Sor Joaquina, que no tiene un temperamento como para dejarles hacer lo que quieran, se abalanza sobre uno de los milicianos, lo hace caer al suelo y pelea con él. Un sacerdote anciano, con gran calma, interviene: «Hermana, que vamos a perder el cielo!». La Hermana deja al miliciano y vuelve junto a los demás detenidos. Una descarga los abate a todos.

Sor Victoria Arregui Guinea, nacida el 19 de diciembre de 1894, en Bilbao. Había ingresado en la Compañía en 1921.

Sor Joaquina Rey Aguirre, nacida el 23 de diciembre de 1895, en Begoña (Vizcaya). Había entrado en 1926.

El Hospital de Segorbe

El 27 de julio, una banda armada hizo irrupción en el Hospital y arrojó a las Hermanas a la calle. Estas encontraron refugio en una pensión, dirigida por una de sus antiguas alumnas. Pero los comunistas no dejaron de vigilarlas y las Hermanas no podían salir. De día y de noche penetraban en la casa para ver si no faltaba ninguna.

Para las Hermanas fueron aquellos unos días de recogimiento y oración: lo único era que no podían confesarse, cosa que deseaban. Un día la Hermana Sirviente decidió intentar algo. Todas las Hermanas escribieron sus pecados en un trozo de papel, que cada una, numeró. Sabían que en la casa de enfrente estaba oculto un sacerdote. Burlando la vigilancia de sus guardianes, Sor Martina Vázquez atravesó la calle, entró en la casa y tuvo la alegría de confesarse. Después, con el sacerdote, prepararon un plan: al día siguiente a la hora fijada, cada una de las Hermanas siguiendo la numeración de sus papelitos, se acercaría al cristal del balcón, apenas entreabierto y rezaría el acto de contrición. En la casa de enfrente, detrás del cristal apenas entreabierto del balcón, el sacerdote leería cada papel y daría la solución. Aquella misma noche detenían a Sor Martina Vázquez. Era muy conocida en Segorbe, porque había sido Superiora del Hospital de 1914 a 1933. Unos días después, el 4 de octubre, la fusilaron en la carretera, no lejos de la ciudad, cerca del pueblo de Algar.

Sor Martina Vázquez Gordo, nacida el 30 de enero de 1872, en Cuéllar (Segovia). Entró en la compañía en 1895.

El Asilo de Bétera

Al iniciarse la Revolución, las Hermanas dejan la casa y cinco de ellas se refugian en Valencia:

Sor Josefa Laborra Goyeneche, nacida el 6 de febrero de 1864, en Sangüesa (Navarra). Había entrado en la Compañía en 1881.

Sor Carmen Rodríguez Banazal, nacida el 26 de marzo de 1877 en Cea (Orense). Entró en la Compañía en 1897.

Sor Estefanía Irisarri Ingay, nacida el 26 de septiembre de 1878, en Peralta (Navarra). Entró en 1896.

Sor María Pilar Nalda Franco nacida el 24 de mayo de 1871 en Algodonales (Cádiz). Entró en 1889.

Sor Isidora Izquierdo García, nacida el 29 de enero de 1885, en Páramo (Burgos). Entró en 1901.

Una empleada del Asilo, Dolores Broseta, a quien la enfermedad había impedido terminar el Postulantado, vivía con las Hijas de la Caridad. Haciendo con frecuencia el recorrido entre la casa de Bétera y el refugio de las Hermanas, para llevarles lo que necesitaran, atrajo, sin querer, la atención de los milicianos. El 8 de diciembre, por la mañana, las cinco Hermanas y esta señorita, fueron detenidas y encarceladas. Pocos días después las fusilaron en Paterna.

2. En Madrid y sus alrededores

Fueron asesinadas trece Hermanas. Servían a los pobres en:

El barrio de Leganés

En este barrio popular de Madrid, las Hijas de la Caridad tenían un Colegio y un Hospital-Asilo de Dementes (el Manicomio). El 26 de julio, el diputado de Beneficencia se presentó a expulsarlas. Las Hermanas buscaron diferentes refugios y seis pudie­ron alojarse en la pensión de la hermana de una de ellas.

El 12 de agosto, a las 8 de la tarde, un grupo de milicianos hizo irrupción en aquella casa y se llevó a las Hermanas con pretexto de que hicieran una declaración. Una Hermana mayor estaba ya acostada y se negó a seguirles; así pudo escapar a la muerte. Las Hermanas y los milicianos subieron a un vehículo que les llevó hacia el campo. A la vera del camino, junto a un foso, estaba esperando un pelotón de milicianos. Una sola descarga de sus fusiles bastó para acabar con las Hermanas. Sus cuerpos no pudieron encontrarse. Se trata de:

Sor Adoración Cortés Bueno, nacida el 4 de enero de 1894, en Sos del Rey Católico (Zaragoza). Ingresó en la Compañía en 1914.

Sor María Sevenha Díaz-Pardo Gauna, nacida el 23 de octubre de 1895 en Vitoria (Alava). Ingresó en la Compañía en 1917.

Sor María Asunción Mayoral Peña, nacida el 19 de agosto de 1879 en Tardajos (Burgos). Ingresó en la Compañía en 1897.

Sor Dolores Barroso Villasáñez, nacida el 9 de noviembre de 1896 en Bonares (Huelva). Ingresó en la Compañía en 1926.

Sor Estefanía Saldaña Ramos, nacida el 31 de agosto de 1873, en Rabé de las Calzadas (Burgos). Ingresó en la Compañía en 1890.

En el barrio de Carabanchel

Sor Lorenza Díaz Bolaños, nacida el 10 de agosto de 1896 en La Guía (Gran Canaria). Ingresó en la Compañía en 1921.

El 23 de julio de 1936, las Hermanas se ven expulsadas del Hospital de Carabanchel, en donde trabajaba Sor Lorenza como enfermera. Esta encontró asilo en una pensión. Una mañana, se presentaron seis comunistas y sometieron a todos los presentes a un interrogatorio. Entre los seis encuestadores se encontraban dos antiguos enfer­mos del hospital, para los que la Hermana no era desconocida.

El 17 de noviembre siguiente, volvió el mismo grupo —menos los dos antiguos enfermos— y se llevó a Sor Lorenza con pretexto de cuidar a unos heridos. Sólo en 1940, con ayuda de unas fichas, se llegó a suponer que fue fusilada cinco días después en Las Vistillas (otro barrio de Madrid).

En Madrid, ciudad, el Hospital de la Facultad de Medicina: San Carlos.

Sor Josefa Gironés Arteta, nacida el 17 de marzo de 1907 en Garisoain (Navarra). Ingresada en la Compañía en 1931.

El día en que había hecho los votos por primera vez, el 19 de julio de 1936, dijo a los que la rodeaban: «He pedido a nuestro Padre San Vicente que me dé la fuerza si Dios me llama al martirio. ¿Pero tendré esa suerte? «. Poco después, como sus compañeras, tuvo que buscar refugio en diferentes casas. La detuvieron el 22 de noviembre y la ejecutaron ese mismo día en Las Vistillas, como a Sor Lorenza.

El Asilo del Niño Jesús

Sor Gaudencia Benavides Herrero, nacida el 12 de febrero de 1878 en Valdemorilla (León). Había ingresado en la Compañía en 1899.

Durante veinte años había sido misionera en Puerto Rico. Habiéndose quebran­tado su salud, regresó a España y se la destinó al Asilo del Niño Jesús. Allí fueron a detenerla. La tuvieron encerrada por espacio de cinco meses en la cárcel de mujeres, de donde su estado de salud, —enfermedad del corazón, todo el cuerpo ulcerado, las articulaciones anquilosadas—, hizo que la transportaran a un Hospital, donde falleció poco después, el 11 de febrero de 1937.

La Casa de Salud Santa Cristina

Las Hermanas de esta Casa que se habían refugiado en una pensión, vieron la posibilidad de marchar a la Casa Provincial, lo que hicieron discretamente, de dos en dos, en intervalos separados: cuatro grupos de dos, por la mañana y dos grupos de dos por la tarde. Era el 31 de octubre. Pero las dos últimas no llegaron. Las indagaciones que se hicieron al día siguiente, fiesta de Todos los Santos, no dieron otro resultado sino que habían salido, como las demás, de la pensión.

Sólo a fines de 1939, llegará a saberse con exactitud lo ocurrido. En el momento en que salían de la pensión, se presentó un grupo de milicianos para hacer un registro y averiguar quién se encontraba en la casa. A las dos Hermanas las detuvieron juntamente con un médico y su mujer. Desde la Puerta del Sol llevaron a los cuatro detenidos a la carretera de Toledo, y en el Km. 6 de la misma los fusilaron.

Sor Modesta Moro Briz, nacida el 27 de octubre de 1901, en Madrid. Ingresó en la Compañía en 1922.

Sor Pilar Isabel Sánchez Suárez, nacida el 5 de noviembre de 1906, en Madrid. Ingresó en la Compañía en 1925.

La Casa de Misericordia de Albacete

Albacete, a doscientos cincuenta kms. al Sur-Este de Madrid… El 23 de julio, los marxistas invaden la Casa de Misericordia y expulsan de ella a las doce Hermanas que allí prestaban su servicio. Al salir, encuentran refugio en el Hotel España, pero aquel alojamiento acaba pronto con sus disponibilidades económicas. Se dirigen a Madrid y allí se dispersan en grupos de tres o cuatro. Uno de estos grupos atrae la atención por su vestimenta, sus fallos para tomar un medio de transporte, las preguntas que suelen hacer. Este grupo estaba formado por:

Sor Dolores Caro Martín, nacida el 21 de octubre de 1893, en Granátula (Ciudad Real). Ingresó en la Compañía en 1917.

Sor Andrea Calle González, nacida el 26 de febrero de 1904, en Plasencia (Cáceres). Ingresó en la Compañía en 1930.

Sor Concepción Pérez Giral, nacida el 10 de enero de 1887, en Madrid. Ingresó en la Compañía en 1919.

El día 3 de septiembre, con un coche vinieron a recoger a Sor Dolores y a Sor Andréa. Las llevaron a las afueras y las fusilaron junto a la vía férrea.

Algo después, con otro coche se llevaron a Sor Concepción. Se detuvieron en el mismo lugar y los milicianos quisieron obligar a la Hermana a que levantara el puño. Ella se contentó con decirles: «Cuando queráis…» y gritó con toda su voz: «¡Viva Cristo Rey!» Un tiro la abatió y una vez en el suelo, los milicianos se ensañaron con ella golpeándola varias veces en la cara.

3.- Entre Jaén y Madrid

Jaén, a trescientos treinta y cinco kms. de Madrid, las Hermanas trabajaban en un Sanatorio; en el mismo mes de julio tuvieron que salir a buscar refugio en otra parte. Dos de ellas dirigieron sus pasos hacia Madrid donde pensaban encontrar refugio con la familia de Sor Juana. Eran:

Sor Ramona Cao Fernández, nacida el 11 de septiembre de 1883, en Fondey (Orense). Ingresó en la Compañía en 1901.

Sor Juana Pérez Abascal, nacida el 20 de octubre de 1886, en Madrid. Ingresó en la Compañía en 1908.

No se supo nada más de ellas. ¿Se detuvieron en Alcázar de San Juan, como corrió el rumor? o ¿llegaron hasta Madrid y allí las arrestaron? Nunca se logró saberlo.

4.- En Barcelona

Las Hermanas trabajaban, en esta ciudad, en un Sanatorio. El 19 de julio, un grupo de marxistas ocupó el establecimiento. Las Hermanas empezaron por tener que quitarse el hábito religioso. Poco después, el 6 de agosto, se vieron expulsadas. Dos de ellas recibieron hospitalidad en casa del médico director del Sanatorio. Eran:

Sor Toribia Marticorena Sola, nacida el 27 de abril de 1882, en Murugarren (Navarra). Ingresó en la Compañía en 1905.

Sor Dorinda Doleto Rodríguez, nacida el 15 de febrero de 1915, en Lodoselo (Orense). Ingresó en la Compañía en 1933.

Denunciadas por una de las empleadas del hogar en que estaban refugiadas, las detuvieron el 24 de octubre. Algunos días después, los cuerpos de las dos Hermanas estaban en el depósito de cadáveres. Habían sido fusiladas después de luchar por defender su virginidad y sufrir violentas torturas.

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