La Congregación Vicenciana del rito Siro-Malabar (India)

Francisco Javier Fernández ChentoCongregación Vicenciana del rito Siro-Malabar1 Comment

CREDITS
Author: Anónimo · Year of first publication: 1970 · Source: Anales Españoles.
Estimated Reading Time:

asdHistoria y desarrollo

La INDIA es un país extensísimo y sumamente variado. Hacia el sur de la misma y a lo largo de la estrecha franja de su costa occidental está situada la región denominada Malabar y también Kerala, que, con razón, se considera como «el Jardín de la India». Con sus valles y sus montes, siempre cubiertos de un intenso verdor; con sus grandes plan­taciones de cocoteros y sus arrozales ubérrimos: con sus ríos y sus lagos, y otros distintos paisajes, coloristas y atractivos, Kerala despliega por doquier la exuberancia encantadora de una gran belleza natural.

Aquí, en este Jardín de la India, hace algunos años fue plantado un arbolito —una Comunidad Religiosa completamente nueva—, que deriva­ba su savia del espíritu de San VICENTE de PAUL. Dicho arbolito es la Congregación Vicenciana del Rito Siro-Malabar, cuya fecha de fundación data del año 1927.

Vale la pena de que nos detengamos un poco para recordar la inter­vención maravillosa de la Divina Providencia en el nacimiento y consoli­dación de esta Congregación:

El primer Vicario Apostólico de Ernakulam —Mar Luis (Louis) PAZHEPARAMBIL— tuvo la oportunidad de conocer a los Sacerdotes de la Congregación de la Misión (C. M.), fundada por San Vicente de Paúl, durante un viaje que hizo a Europa el año 1905. Tan complacido quedó Mar L. Pazheparambil por el espíritu de la Congregación de la Misión y por las obras a que se dedicaban sus Sacerdotes, o Padres, que luego al punto mostró deseos de comenzar una Congregación se­mejante en la Iglesia Malabar que había sido fundada por el Apóstol Santo TOMAS.

El año precedente —1904—, el Padre Varkey KATTERETH y otros tres Sacerdotes que trabajaban en el Vicariato habían comenzado en Tottakom, cerca de Vaikom, una «comunidad» muy reducida, con la in­tención de ir formando una Congregación Religiosa. Cuando Mar Luis volvió a Europa sugirió a estos cuatro Sacerdotes que organizaran la Con­gregación Vicenciana, tomando a la Congregación de la Misión por su modelo. Les entregó, también, un ejemplar de las Constituciones (RE­GLAS) de la Congregación de la Misión que había conseguido y traía consigo. Durante cuatro años, los Sacerdotes ya mencionados siguieron viviendo en Thottakom, pero pronto se vieron enfrentados por numerosos e insuperables obstáculos, al tratar de conseguir la fundación canónica de una Congregación y, además, en el reclutamiento de candidatos para la nueva Comunidad. Desanimados por tal situación, tuvieron que desis­tir de sus planes y, al fin, se dispersaron.

El segundo intento, en serio, para fundar la Congregación Vicenciana fue realizado por otros tres Sacerdotes jóvenes —los Padres Jorge (GEOR­GE) MANNARA, Antonio o ANTHONY PANVATHIL y Jorge VAT­TAMKADOM, en la misma casa ya citada de THOTTAKOM. Este intento salió adelante y tuvo éxito. Por ello se puede dar como fe­cha de la fundación de la Congregación Vicenciana el 18 de julio de 1927, cuando comenzaron su vida en común, aceptando, desde luego, las Re­glas y Constituciones de la Congregación de la Misión, con algunas mo­dificaciones o «adaptaciones» necesarias de todo punto.

Hemos de decir que, hasta 1958, el progreso de la Congregación fue bastante lento. Sin embargo, hubo varios acontecimientos importantes por aquellos días, como, por ejemplo, la fundación de la Casa de Anga­mally, en 1937, y allí mismo la organización y apertura del Seminario Menor, en 1948. En los doce años últimos (1958-1970), la Congregación ha crecido ya a pasos agigantados, a Dios gracias. Pues en este período ha fundado otras once casas más, tanto en Kerala como en otros diversos Estados.

La aprobación papal

El acontecimiento más importante y más digno de ser recordado en la Historia de la Congregación tuvo lugar el 12 de febrero de 1968, cuan­do el Cardenal Prefecto de la Sagrada Congregación para las Iglesias Orientales, Maximiliano FURSTENBERG, promulgó el Decreto por el cual la Congregación era declarada de Derecho Pontificio («PONTIFICII IURIS»). En esa ocasión y al visitar dicho Cardenal Prefecto la Casa Generalicia, en Angamally, expresó públicamente su satisfacción por el constante progreso de la Congregación y, al mismo tiempo, hizo una vi­gorosa exhortación, con el fin de que las actividades de los miembros de la Congregación se intensificaran más aún, para poder satisfacer las ne­cesidades crecientes que había en toda la India.

Los fines de la Congregación

Los miembros de esta Congregación Vicenciana, además de esforzarse por conseguir su propia santificación, se dedican por completo a:

  1. Predicar el Evangelio a los pobres y, en especial, a los campesinos y a los obreros.
  2. Trabajar en la conversión de los infieles y por la reunión de los Hermanos separados.
  3. Ayudar a los Clérigos en la adquisición de la ciencia y de la santi­dad, propias del particular estado de su vida.
  4. Ejercitarse en las obras de caridad y de educación del pueblo en general.

Sus actividades

Los Padres Vicentinos de la India, en el fiel cumplimiento de los fines de la Congregación, han trabajado ya poco más de cuarenta años en la Viña del Señor. Y, durante este período de tiempo, han predicado la Divina Palabra a los Sacerdotes, a los Religiosos y Religiosas, y también a los seglares fieles. Han ido, asimismo, de una parte a otra, ayudando a los Párrocos en el confesionario y en la administración de los otros Sacramentos. Algunos de los Padres han sido encargados por los señores Obispos de regir ciertas Parroquias o centros de Misión.

La India es un país donde las distancias son enormes y cuyos ha­bitantes, que se cuentan por varios centenares de millones, en su inmen­sa mayoría aún no han recibido la verdadera Luz del Mensaje de Cristo. Apenas si el DOS por ciento de la población total de la India es actual­mente Católica. Y dos quintas partes —o cuarenta por ciento— de ese total reside en el Malabar, es decir, en el actual Estado de Kerala, re­gión que fue evangelizada hace muchos siglos por Santo Tomás, Apóstol. Y ahora que la India ha logrado su independencia total y que, debido al nacionalismo siempre puro y creciente, el Gobierno Central a duras penas admite la entrada de Misioneros Extranjeros como mensajeros del Evangelio, las palabras proféticas del Papa LEON XIII, cuando dijo: «¡ Oh, India, INDIA: Tu salvación está en las manos de Tus propios hi­jos!’, han llegado a realizarse exacta y cumplidamente… El Clero Nativo, por tanto, debe avanzar, dar un paso adelante y encargarse de llevar a cabo la labor Misionera.

La Congregación Vicenciana tiene también que desempeñar su papel —por más que haya de ser muy humilde— en la evangelización de la India. Y así, desde el Estado de Kerala hemos enviado ya a varios de nuestros Sacerdotes, que se hallan actualmente ocupados en diversas Dió­cesis de nuestra nación y también en nuestro propio territorio de Mi­sión: SATNA, en el verdadero corazón de la India Central.

En efecto, el Exarcado Católico de Satna fue erigido por la Bula Papal «IN MORE», fechada el 29 de julio del año 1968. Se formó este Exarcado con territorios desgajados de la diócesis de Jabalpur. Comprende seis distritos o circunscripciones civiles, con los nombres siguientes: SATNA, Rewa, Sidhi, Panna, Chatarpur y Tikmacarcarb; en el Estado de MAD­HYA PRADESH, India Central. Su extensión territorial es de 17.520 mi­llas cuadradas. Y de su población total, que llega a 3.424.399 habitantes, solamente 450 son católicos. Esta novísima Misión ha sido confiada por la Santa Sede a la Congregación VICENCIANA Malabar y el Reverendo Abraham MATTAM, de la misma Congregación, fue nombrado el Primer Exarca Apostólico.

En realidad de verdad, nunca se había hecho antes un verdadero tra­bajo misionero en esa región. Hasta la erección del nuevo Exarcado no había un territorio tan extenso más que un solo sacerdote, que tenía su residencia habitual en Rewa. Monseñor MATTAM, como Exarca Electo, se puso en camino para Satna inmediatamente, acompañado por otros cuatro Sacerdotes de la Congregación, para hacerse cargo de la Misión el 20 de octubre de 1968.

El día en que Monseñor MATTAM salió de Kerala era, precisamente, el DIA del DOMUND, o sea, el Domingo Mundial de las Misiones. Pero el nuevo Exarcado fue erigido canónicamente el 9 de enero de 1969 y, al mismo tiempo, fue instalado en su oficio el nuevo exarca por el Pro- Nuncio de Su Santidad, Monseñor José (GIUSEPPE) CAPRIO.

Por ahora hay ya diez Sacerdotes en el Exarcado de Satna. Los pocos centenares de católicos viven desperdigados en unos diez centros princi­pales. Hay cinco Misiones en las cuales residen de ordinario los Sacer­dotes y otras cinco como Misiones secundarias o «estaciones», con sus capillitas ocasionales. Tres de los «Conventos» o residencias de los Sacer­dotes fueron inauguradas muy recientemente. También funcionan ya dos Escuelitas de Primera Enseñanza y un Asilo para pobres y desheredados.

La Sede del Exarcado se ha puesto en Satna. Pero el Exarca, Mon­señor MATTAM, no tiene casa propia en que residir. Por lo cual se ha visto en la precisión de vivir en una casa alquilada, junto con dos de sus Sacerdotes.

A imitación de su Santo Patrón, los vicentinos tratan de hacerse cargo de los enfermos, de los pobres y de los más abandonados. Por eso dirigen Orfanatorios, Dispensarios y Asilos para los pobres. En nuestras zonas de Misión se necesitan, ciertamente, muchas más de estas Institu­ciones.

Las Escuelas, tanto las dedicadas a la enseñanza como las «técni­cas» o industriales, son magníficos centros para el contacto humano y para la influencia cristiana; sobre todo, en un País de Misión como lo es la India. Hemos organizado ya tres Escuelas, dos Dormitorios o Re­sidencias y tres Centros para la formación profesional. En un futuro próximo tendremos que abrir algunas más en las zonas propiamente «de Misión».

Para contribuir con nuestro granito de arena en el Apostolado de la Prensa, hemos montado en Einakulam la Oficina Vicenciana de Publicaciones y la Editorial de Paúl, y otra imprenta más en Thoduzuzha. Publicamos, además, la revista titulada «Alrnaya Presbithar», es decir, «Los Apóstoles Laicos», en el mismo Ernakulam, Cochin.

Conclusión

La Congregación Vicenciana ofrece a cualquier persona devota y generosa una rara oportunidad para cooperar en la propagación y asen­tamiento firme de la Iglesia de CRISTO en la India. Son muchas nues­tras necesidades, como son muchos también los planes que hemos forma­do para el futuro. Planes que en modo alguno podremos ni comenzar, ni mucho menos llevar a cabo sin la ayuda de Dios y sin las limosnas de muchas almas generosas que sientan en sus corazones los fuertes impul­sos de la Gloria de DIOS Nuestro Señor y de la salvación de las almas.

One Comment on “La Congregación Vicenciana del rito Siro-Malabar (India)”

  1. Gracias por esa gran labor , una labor Vicentina que está ahora en mi país, Perú y más aún en mi comunidad, Bendiciones

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *