LA CONGREGACION DE LA MISION: 65 AÑOS AL SERVICIO DE LOS SEGLARES EN ESPANA

Francisco Javier Fernández ChentoFormación VicencianaLeave a Comment

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Author: Luis Nos · Year of first publication: 2014 · Source: Documentación original.
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ESCUDOCMEste ensayo no tiene otra meta que la de mostrar la capacidad que tuvo la Misión de San Vicente de Paúl, en España, fundamentalmente durante el siglo pasado, para inculturarse, en el mundo de los seglares, sirviéndoles en el honroso ministerio de los
Ejercicios Espirituales.
CONTEXTO HISTORICO, SOCIAL Y RELIGIOSO
El siglo XIX es, sin duda alguna, el más versátil, no sólo de España, sino de Europa, y, por ende, el más interesante, ya que la centuria pasada rompió con el Antiguo Régimen en todo: Política, Religión y Sociología. Ahora bien, el gran fracaso del XIX español estuvo en que, a pesar de haber roto con el Antiguo Régimen, destronándolo en la persona de Isabel II, no supo llevar a cabo la revolución social como el resto de los países europeos.
En el siglo XIX español aflora, como en una gigantesca colada volcánica, la quiebra que se inicia en nuestro País durante el siglo XVII, se agiganta en el XVIII, y revienta, incontenible, en el XIX.
La causa de tanto desastre, según los analistas de la Historia, estriba en que España dejó de vivir con vida propia para embarcarse en paradigmas ajenos. Esta vida propia, según los mismos analistas, estuvo configurada por la seriedad, honradez, interioridad, trabajo, coherencia entre vida y religión, grandes empresas a escala mundial, y una vigorosa imaginación para realizarlas.
El siglo XIX español, que es el que nos interesa como enmarque para cuanto diremos, conoció 130 gobiernos, 3 destronamientos, 9 constituciones, guerras civiles, coloniales e internacionales, decenas de regímenes efímeros, y más de 2.000 golpes militares.
La pérdida de las Colonias redujo España a las dimensiones de una exigua pecera, con muchos peces para tan poca agua, con el agravante de que los ejércitos repatriados de la represión Americana cayeron sobre la Península con ánimo de recuperar en ella cuanto habían perdido allende los mares.
(No obstante tanto desastre, acaso no haya habido en España tanto dinero como en el siglo pasado, pues los indianos, al repatriarse, trajeron tanto oro que no sabían qué hacer con él.
Con todo, y a consecuencia de no haberse realizado la revolución social, la población española quedó estancada en estos compartimientos: 2 docenas de millonarios, 500 ricos, 2.000 pudientes y 8 millones de pelagatos. La clase media, columna vertebral de toda sociedad, es una conquista de nuestro tiempo.
La Religión, desquiciada por el exteriorismo de los Autos Sacramentales, no sólo perdió densidad, sino que se azarzueló, en fondo y forma, a través de representaciones teatrescas, novenas, procesiones, petitorios y rosarios. La España del siglo XIX, como se ha dicho, corría tras la Iglesia, que aún contaba con un presupuesto equivalente al del Estado, la mitad, con una vela, y la otra mita& con un garrote. Baste decir, para ilustrar el deteriora al que se había llegado: que el primer obispo de Madrid, don Narciso Martínez Izquierdo, fue abatido a balazos por el cura Cayetano Galeote y Cotilla, en la mañana del Domingo de Ramos de 1886, cuando se disponía a celebrar los Oficios. El autor material de los disparos fue Galeote, pero aún no se ha esclarecido si medió un complot de curas sueltos, refugiados en Madrid, al ser expulsados de otras diócesis, y a los que el obispo quiso reformar.
Según los datos que poseemos, uno de cada 17 españolitos era hijo natural, llevándose la palma Madrid, con uno por cada tres villeros, pues no en vano contaba la capital de España con un ejército de 35.000 cortesanas para una población de 250.000 varones. Y es que los donjuanes, según recoge la literatura, se
había propuesto la nivelación social descarriando a las campesinas que acudían a la Villa en busca de trabajo. Las más de ellas, si querían sacar el hijo adelante, no tenían otro remedio qua engrosar los rebaños de amas de leche, pues las ricas desdeñaban la lactancia. Así, con el hijo y un capitalito, retornaban a sus aldeas a la caza de viejos solteros.
La gran desamortización y exclaustración de Mendizábal no sólo arruinó las finanzas de la Iglesia, sino que, además de vaciar los conventos, dispersó a sus moradores por media Europa. Esta exclaustración alcanzó de lleno a la Misión española durante los años 1835-36. Muchos Misioneros pasaron a regentar parroquias, pe-ro (otros no tuvieron más remedio que cruzar las fronteras.
A todo esto, y para concluir con el contexto histórico-socioreligioso, habría que añadir la conflictividad que se desató en el interior de la doble Compañia, y que la puso al borde de la extinción. No obstante, la Misión desplegó uno de sus más hermosos servicios en favor del clara, campesinado y ejercicios.
RECUPERACION DE LA MEMORIA HISTORICA
Que la Misión ha tenido una rica Historia en el siglo pasado en España, no hay que dudarla, pero acaso se desconoce. Escribirla ya es otro problema, pues la Historia se redacta en tiempos de crisis, y, más que de crisis, de holganza, ya que fuera de algunos protagonistas que tuvieron la fortuna de registrar por escrito sus gestas, la inmensa mayoría de los agentes, debido a multitud de factores., no han dejado nada por escrito.
Sea a no acertado este criterio, lo cierto es que los historiadores desempeñan el noble servicio de facilitarnos, la recuperación de la «Memoria Histórica», pues pueblo o colectivo que la pierden, desaparecen, con el agravante de ser etiquetados poco menos que de especies perezosas.
Con lo anunciado, y con lo que resta por decir, deseo recuperar y activar la «Memoria Histórica» de la Congregación de la Misión, en España, en un ministerio muy concreto: los ejercicios a los seglares, en un espacio de tiempo muy breve: 65 años en total.
Existe en el Archivo de la Casa-Misión de García de Paredes, Madrid, un «Libro» que se extiende a lo largo de 170 grandes hojas, de 4.3 por 30, sin numerar, y que merece todos nuestros, respetos.
Si lo abrimos, según la dirección del libro, occidental, por allí donde dice: «Casa de Madrid, fundada en 1828. libro de Ejercitantes, Sacerdotes y Seglares», cuya escritura ocupa. 120 grandes hojas, nos encontramos con la Primera Parte de un único libro. Si lo volteamos, de norte a sur, nos encontramos con la Segunda Parte, dedicada a «Libro de Ejercitantes ordenandos», cuya escritura abarca 68 grandes hojas de las dimensiones anotadas:
Ambas Partes contienen un caudal de noticias para la Historia Cristiana de los siglos XIX y XX, cuyos protagonistas fueron los Misioneros españoles.
Antes de proseguir, quiero hacer una mínima, aunque necesaria, corrección, a uno de los amanuenses, así como la declaración, por mi parte, de las claves que he utilizado para la identificación de algunos ejercitantes seglares, cuando no las indican los amanuenses.
«Este libro (según escribe y firma Eugenio Escribano), abierto en mayo de 1829 por el Sr. Codina en nuestra casa del Barquillo, se cierra y entrega al archivo el 16 de noviembre de 1922 en nuestra casa de García de Paredes 41».
Puede que, con dicha fecha, fuera destinada el libro para esa función, pero lo que entendemos por «abrir» es el momento en que se hace el primer asentamiento., que se efectúa el 22 de marzo de 1830, cuando el diácono don Tomás Salís ingresa para prepararse a su ordenación sacerdotal.
Las claves empleadas por los amanuenses excluyen toda duda cuando los nombres de los ejercitantes van seguidos de la profesión o de los adjetivos «seglar»o «secular», empleados únicamente para seglares, aunque indistintamente.
La expresión «ex mandato» tampoco encierra dudas, ya que siempre va aplicada a clérigos, bien para recibir un grado en el escalafón, o para el cumplimiento de una condena reclusoria, o para recibir adiestramiento en el desempeño del ministerio sacerdotal.
El adjetivo «voluntario» se aplica, indistintamente, tanto a seglares como a clérigos, e indica que la persona entró en ejercicios por su propia voluntad.
El problema salta cuando las personas no vienen modificadas por adjetivo alguno. En esos casos, he empleado la clave siguiente: Después de haber confrontado esos nombres con las listas dedicadas a clérigos, he encontrado que unos pocos, en efecto, son clérigos. El resto, pues, presumo que son seglares, aunque con la cifra correctora de «probables».
Esta clave, utilizada únicamente para los seglares que catalogo de «probables», tiene una gran fiabilidad, ya que viene avalada por los criterios de los mismos amanuenses, y que son: 1. Esas personas se encuentran en tandas mixtas: de seglares y clérigos, y nunca, como es obvio, en las tandas dedicadas a clérigos. 2. los amanuenses son minuciosos a la hora de calificar a los clérigos, ya que, además de indicar el grado, añaden si son párrocos, y de qué lugar, coadjutores, tenientes, colectores, cantores, capellanes de 1ª o 2ª, exclaustrados, y de qué orden, reclusos, palatinos, castrenses, diocesanos, regulares, etc.
Después de estos considerandos, puedo afirmar que: 1. El número total de seglares, identificados con toda seguridad, asciende a 228. 2. El número de seglares catalogados como «probables» asciende a 133.
Volvamos a los 228 seglares identificados para hacer algunas consideraciones.
De la cifra total de 228, 178 hicieron ejercicios o retiro una sola vez; 19, dos veces; 8, tres veces;. 31 cuatro veces; 2, cinco veces; 5, seib veces; 2., siete veces; 1, ocho veces; 4, nueve veces; 1, catorce veces; 1, veintidós veces; 1 veinticuatro veces,
De estos datos se desprende- que una minoría acumula un número muy elevado de entradas y salidas, así como una mínima reiteración en la inmensa mayoría, máxime si tenemos en cuenta que de los 133 catalogados como probables, 124 cursan ejercicios o retiro una sola vez, y sólo 9 dos veces.
La cantidad de 228 seglares seguros, más los 133 probables, en un espacio temporal de 65 años no es poca cosa. Y digo en 65 años porque, si bien don Vicente Ranz es el primer seglar que ingresa, con fecha 1 de .julio de 1831, y el último, don Eugenia Peñalver, que lo hace el 6 de agosto de 1921, sumarían 90 años, pero a este número hay que restar 17, esto es, los que van de febrero de 1836 a diciembre de 1853, ya que en dicho tiempo no se impartieron ejercicios, debido a la supresión de la Misión y demás órdenes y congregaciones, desmanes de las guerras carlistas, así como la gran desamortización iniciada por Mendizábal y secundada por Madoz y otros. Por si fuera poco, a la cantidad de 73: años hay que restarle, además, 8, esto es, los que van de 1868 a 1876, pues, como registra el cronista, la revolución del 68 no sólo destronó a Isabel II, sino que también eché de casa a los Misioneros, por más que, y siempre según el cronista, siguieron trabajando en otros lugares, pero sin registrar los nombres de los ejercitantes, por no poderlos asignar a la casa de Madrid.
Desconozco si se conserva el Registro de esos 8 años, pero sería inestimable su recuperación.
Llama la atención la cantidad de Misioneros que trabajan con los ejercitantes seglares, ya que he contabilizado hasta 80, entre los que destacan los Señores Gómez, con 40 ocasiones, 34 Igüés, 32 Díez, 30 Valdivielso, 26 Borja y 22 Masferré. Todos estos Misioneros fueron grandes y acreedores de monografías bien documentadas,
La Misión, y este es un dato de suma actualidad, daba un trato personalizado a los ejercitantes, pues, además de los predicadores, a cada uno se le asignaba un Misionero, lo que no equivale a un sacerdote distinto por ejercitante, pues el Sr. Valdivielso, por ejemplo, se hace cargo del seguimiento personal de todo un grupo, aunque nunca excedía de media docena.
A continuación, efectúo un vaciado indicando-la extracción social de algunos de los ejercitantes, así como las motivaciones u otras circunstancias notorias. Algunos de ellos entran en varios apartados. Los números entre paréntesis indican el año o años en los que cursaron los ejercicios. Si algún año va repetido, es porque el ejercitante cursó dos veces en dicho año, lo cual es interesante, tratándose de las Conferencias de San Vicente de Paúl pues indica algún acontecimiento notorio entre ellos.
ABOGACIA:
Francisco Rondán, cubano, Magistrado del Tribunal Supremo (1858.61.62.96). Francisco Córdoba, licenciado in utroque (1867). Luis María de Mesa, abogado (1884). Un Registrador de la propiedad, sin nombre (1899). Un abogado, sin nombre (1889). Pedró de Répide, abogado. Nacido en 1882, este personaje es importante, y vale la pena que digamos algo de él, aunque abundaremos en otro apartado. En 1901, del 3 al 10 de julio, cursa ejercicios e ingresa en la Misión, para dejarla al poco tiempo; El Sr. Valdivielso, en carta a don Eladio Arnaiz, con fecha 16 de octubre de 1901, dice: el joven que «salió ayer para su casa, se ha presentado hoy pidiendo con insistencia su readmisión y alega que se ha confesado con el P. Cadenas; que este le ha convencido de sus errores y le ha dicho que inmediatamente vuelva a seguir su vocación; que le ha absuelto y dado la comunión; que él ha depuesto todos sus errores acerca de la infalibilidad y demás del liberalismo, y que por Dios pide su nueva admisión.
Nos hemos reunido en Consejo los Consultores y convenido unánimemente en que, estando V. ausente, no nos parece que procede al admitirlo, sin prejuzgar el que continuando en sus deseos y cuando V. esté en esta su casa, pueda o no ser admitido».
León Carbonero y Sol, notable abogado y defensor de causas eclesiásticas ante los gobiernos liberales. José Trillo, abogado (1912).
ARTISTAS CANTORES DEL TEATRO REAL:
José Hernando y Juan Sánchez Arroyo (1901). El Sr. Orzanco acompañó a dichos señores.
CONTRATISTAS:
Carlos Candelas (1897).
DOCENTES:
Vicente Lafuente, catedrático, bibliotecario y rector de la universidad Central de Madrid, además de socio de las Conferencias de San Vicente de Paúl. Hombre benemérito y al que habría que hacer un seguimiento. El solo consume 22 entradas, casi ininterrumpidamente, desde 1858. a 1888. El Sr. Valdivielso fue su acompañante en 12 ocasiones, además de los Señores. Esteban, Borja, Gómez, Guía, Ríos y Lladó.
Lino Archanco Ochoa, maestro nacional, con 14 entradas (1893- 1908); Juan Bautista Aguirre, maestro nacional (1895.99); Santiago Antón, maestro nacional (1896); Marcos Ramos Bello, maestro nacional (1896.98); Matías Díez, director del colegio San Isidro (1904); Juan Villar Sanz, catedrático universitario (1906). Jesús Torres Losada, catedrático universitario (1906). Francisco Pallés, catedrático universitario (1906).
ESCRITORES:
José Carrulla periodista y afiliado al carlismo. El Vaticano le permitió que hiciera propaganda en sus Estados en favor de la «buena causa», léase carlismo, cuando había negado el pasaporte a los liberales españoles porque, según dice la documentación vaticana, todo lo infectaban con su presencia. Figurará, también, en/el apartado de políticos, por su calidad de diputado. Al final de este trabajo, transcribo 4 cartas de este señor al superior de la Misión de Madrid, Sr. Valdivielso. Perteneció a las Conferencias de San Vicente de Paúl, e hizo ejercicios en 1863 y en 1890.
José María Pereda, de sobra conocido en la Literatura española. Hizo sus ejercicios del 2 de junio al 12 de 1867, cuando contaba con 34 años. Le acompañó el Sr. Lladó.
León Carbonero y Sol, propagandista de la «buena causa» con numerosos artículos y folletos (1897).
Pedro de Répida, además de bibliotecario de la reina Isabel II en París, notable escritor de temas madrileños. El Sr. Arana le acompañó en sus ejercicios (1901).
Eugenio Muñoz, epígono del 98, que escribió bajo el pseudónimo de Eugenio Noel. En los ejercicios de 1908, figura como estudiante, y, en 1911, como escritor. En su Diario habla de la Misión, y acaso perteneció a ella durante algún tiempo.
Gregorio Arnaiz (1903); Antonio Ayerbe (1905); Ricardo Baíllo (1910); Luis Camacho (1908); Félix Esteban (1889) y Angel Fernández (1904); Guillermo García (1906); José Gil Olate (1906); Anselmo González (1903); Julio Iztueta, natural de Estella, Navpara (1886) y Luis Jiménez (1908); Constantino Lafuente (1903); José Manzanera (1900); Ramón Mondria (1902); Eugenio Muñoz (1908); Eugenio Orozco (1904); Alfredo Felayo (1901); Emilio Rubio (1902); Luis Sedano (1911); Tomás Snitleben?(1834).
Aquí se descubre una constante de importancia, ya que, en la década de 1900-1910, hicieron ejercicios 16 estudiantes, lo que indica que algún Misionero trabaja con ellos, o acaso sean jóvenes de la Medalla Milagrosa.
IMPRESORES: Eusebio Aguado, socio de las Conferencias de San Vicente de Paúl (1860.61.62.63.64.69,
INGENIERO AGRONOMO: Luis Hormida (1900).
JÓVENES: Vicente Ranz, que hizo sus primeros ejercicios en 1831, y quiso ingresar en la Misión como Hermano Coadjutor, aparece como ejercitante en 1856. Varios ordenandos llevan ese apellido y acaso son hijos o nietos del frustrado Hermano. Francisco Satué ingresa en ejercicios, por indicación de su padre, en 1832. Manuel Carnero Praga (1857). Ramón María Cartalla (1858). Después figura como sacerdote diocesano. Mateo Peirás (1858). Rafael SieIta (1858.62). Mateo Rivas (1858). Salustiano Molina, seglar, en 1862, y clérigo más adelante. Francisco Cerrajería hace ejercicios en 1862 y repite en el mismo mes y año.
MÉDICOS: Alfonso Cano, de gran renombre (1902).
MILITARES: Rafael Santisteban Traggia, general, y Fernando Santisteban Mahy, teniente, e hijo del anterior, ambos hicieron ejercicios en la misma tanda, en 1863. Vicente Mari Soler, Guardiacivil (1868). Facundo Barajas, militar. Este hombre cursó ejercicios, casi ininterrumpidamente, desde 1885 a 1913. Esto es, en 24 ocasiones. El Sr. Martín le acompañó en 7 de ellas. Ramón Rico, militar (1905).
NEGOCIANTES: Felipe Lugo (1896).
NOBLEZA DE TÍTULO: Pedro Gordo, hijo de la marquesa de Mirasol (1896), y José Carbonero y Sol, conde de Sol (1297).
OBREROS:
Gregorio. Alonso, campesino. «Entró en ejercicios el 20 de febrero de 1853, pero, al día siguiente, salió por la puerta de la iglesia, sin poderlo retener, diciendo que le probaba mal, que se iba a morir muy pronto». Otro campesino, sin nombre (1881).
Otro campesino, sin nombre (1881). Cantalapiedra, jornalero (1915). Empleado de correos, sin nombre (1913). José Fernández, carpintero (1897). Antonio Frias, empleado (1898).
POLÍTICOS:
Ignacio Llorens, consejero de Castilla (1832.33.34). José María Carrulla, diputado (1863). Eusebio Zubizarreta, diputado (1897. 98). José Carbonero y Sol (1897).
PROPIETARIOS: Florencio Aguado (1895).
SECRETARIOS: Luis Pérez (1912).
SOMBREREROS: José Dlaz (1895.96.97).
OTRAS CIRCUNSTANCIAS: José Cileruelo, para elegir estado (1833). Gregorio Arnaiz (1861), Domingo Acheval (1867) y Domingo Martín, jóvenes para examinar su vocación. Ignacio Asensio, recomendado por las Damas Catequistas, hace ejercicios en 1913. Modesto Guíu, hermano del Misionero, en 1860. Vicente de Paáú Lines/Sines, curioso por llevar el nombre del fundador de la Misión, y por ser acompañado por el Sr. Codina (1834). Domingo Llopart/Llupart después de los ejercicios de 1861, ingresa en la Misión. En 1863, figura como socio de las Conferencias de San Vicente de Paúl. Antonio Sintás Casanova, en 1857 hace ejercicios como seglar, pero más adelante es miembro de la Misión. JOAQUIN SABAY, natural de Mazagán, norte de África, de 32 años y HEBREO. Durante los días 10 al 21 de abril de 1863, se prepara para recibir el BAUTISMO. Su cate quista fue el Sr. Orriols.
SEÑORES SOCIOS DE LAS CONFERENCIAS DE SAN VICENTE DE PAUI
Un curioso documento, que transcribo, aunque remitiré fotocopia al final, dice así: «Masarnau. Se formó en Madrid la primera Conferencia de San Vicente de Paúl el 11 de nov. de 1849. La constituyeron solo tres: Santiago Masarnatt, Vicente de la Fuente (sustituto de la universidad central y bibliotecario de la facultad de jurisprudencia) y Ouradau profesor de francés en el colegio del hermano de Masarnau..
Las primeras Conferencias se celebraron en casa de Ouradau; la 1ª comunión Pública, día de la Concepción, en los Capuchinos del Prado, asistida por sus miembros. Se les había unido Pedro de Madrazo…
Cuando en marzo de 1850 se agregó la conferencia de Madrid al centro de la obra (Parls) constaba de diez socios activos y 22 familias adoptadas.
La primitiva Conferencia estaba establecida en la parroquia de San Sebastián y se llamaba con ese nombre; la 2ª se llamó de Santa María de la Almudena. El generoso movimiento pronto cundió por España y se fundaron muchas…
En 1851 celebraron la junta general el día de la Inmaculada en la capilla interior de la iglesia de Italianos, llamada escuela de Cristo.
El gobierno progresista persiguió a las Conferencias y algunas fueron clausuradas. Pero con la persecución se aumentaron mucho.
A los diez años de establecidas aquí ya ocupaba España el 1er rango, después de Francia. En 1856 tenía ya las conferencias en España cerca de 3.000 socios activos, socorrían 8.000 familias y depositaban en el hogar del pobre cerca de un millón de rls.
Algunos sectarios acha(ca)ban a las conferencias que remitían mucho dinero al extranjero y no eran más que 1.000 francos al consejo general para gastos de comunicación.
Según las claves, y con toda seguridad, los señores siguientes pertenecieron a las Conferencias de San Vicente de Paúl.
Aguado, Eusebio (1860.61.62.64.65); Aguero, Mariano (1854.56.57.62); Aguilar, Lorenzo (1863); Cabrera Martinez, Pablo (1863.64.94.95.1900); Cafranga, Benigno (1862); Carrulla José (1863.90); Castro Palomino, Nicolás (1855); Delgado, Antonio Florencio (1859); Echeberría, Luis (1863.63); Frates, Miguel (1860); Galcerán Bosquera, Benito María (1862); García del Pozo, Federico (1858.59); García, Fermín (1863); Garreta, José (1855); González Aller, Antonio (1859.60.60); González, Sebastián (1855.56.57.58.59.60); Iglesias, Bernardo María (1860.61.62.63.65.66); Lafuente, Vicente (1858.59.60.61.62.63.64.65.66.67.77.78.79.80.81.82.83.84.85.86.87.88); Latorre, Juan Antonio de (1863); López, Tiburcio (1855); López Vázquez, Luis (1860); Llopart/Llupart, Domingo (1861.63); Masárnau, Santiago (1861). El amanuense nada dice de su pertenencia a la Conferencia. A los apéndices remito 6 cartas de don Santiago dirigidas al Sr. Valdivielso. Matienzo, Manuel (1856.57.59.60.61.61.63.64.66); Montañés, Bernardina (1855.56); Oriz, Juan Manuel (1862.65); Pastor, Ildefonso-José (1855.56.57.58 59 62.63.65.66); Pedrosas, Eduardo (1862); Puras, Mateo (1860.61.61); Sierra, Rafael (1858.62); Trelles, Luis (1856.57.589.60.61.62.63).
Del grupo de Caballeros que hicieron las ejercicios en 1856 (Sebastián González Trelles, Manuel Matienzo, Mariano Aguero/ Agüero, Ildefonso José Pastor y Bernardino Montañés) dice el cronista que «se portaron con mucha edificación».
Esta lista de Caballeros podría engrosarse con otros muchos nombres, pero yo no dispongo de medios para identificarlos’. De todos modos, si alguien está interesado en elle14. yo podría facilitarle las listas completas de seglares que yo he clasificado de «seguros.» y «probables».
¿PERTENECIÓ MARCELINO MENÉNDEZ Y PELAYO A LA CONFERENCIA DE SAN VICENTE DE PAUL?
Es algo que habrá, que averiguar, pero las pistas se encuentran en la carta que remito al Apéndice. Va dirigida al Sr. D.- Domingo Gascón, y le da, por dos veces, el tratamiento de «consocio», ex presión que usaron, y lo siguen haciendo, los socios que pertenecen a esa Institución seglar.
TRES SUGERENCIAS PARA TERMINAR
Con relación al trabajo de los Misioneros con los ejercitantes seglares aún caben varios estudios: 1.Examínar los archivos de las Casas-Misión de Barcelona y Palma de Mallorca, principalmente, pues en esas casas se trabajó con los seglares desde su fundación. 2. Aunque más complejo, estudiar los contenidos in – partidos por los Misioneros en tandas a los seglares. 3. Como escapada a la utopía, ¿podría la Misión de España reanudar, hoy, este ministerio en favor de los seglares, sean vicencianos o no?
Luis Nos Muro.

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B)CARTAS DE JOSE MARIA CARRUT,TiA AL RDO,X.AQUILINO VALDIVIELSO
Rdo.P.Valdivielso
Mi respetado Padre, de toda mi consideración y afecto: mucho le agradecerá que, en virtud de la carta que le incluyo, suplicándole que me la devuelva, se sirva V. entregar al dador los doscientos setenta reales, correspondientes a la suscrición del Real Colegio Seminario de la Habana, hasta fin del año actual.
Hoy he ido a verle para pedirle el favor y no he tenido el gusto de hallarle.
Disponga V. como guste de su inutil servidor que se recomienda vivamente a sus oraciones, aguarda sus órdenes y b.s.m.
José MI Carrulla
Madrid_ 16 de Setiembre de 1880
El dador lleva el recibo a prevención.
Rdo.P.Valdivielso
28 de enero de 1881
A mi respetado señor, de todo mi afecto: una de las pobres que visitamos en la calle de San Juan el conde de Urgaz y yo, como individuos de la Sociedad de S.Vicente de Paúll quisiera lograr de las Hermanas del Noviciado. una parte de la comida sobrante que dan diariamente a familias necesitadas. Tiene cuatro hijos e hijas, y es muy digna de socorro por varios conceptos.
¿Podría V. conseguir esa merced para ella? Mucho se lo agradecerla.
El Sr.conde se acercó al Noviciado semanas atrás y supo que, para obtener dicho socorro, necesitábase una recomendación.
Con este motivo se repite a las órdenes de V. y se recomienda vivamente a sus oraciones, su inutil s.s.q.b.s.m.
José M1 Carrulla
su casa, Amor de Dios,11,32.

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