El «decreto de erección de la parroquia de La Milagrosa, desmembrada de la de Santa Teresa y Santa Isabel, de Madrid…, dado en Madrid, a 27 de agosto de 1965», apareció en el Boletín Oficial del Arzobispado de Madrid-Alcalá del 31 de agosto de 1965 (número 2.240).
En él se ordenaba «que la nueva parroquia comience a regir el día 1 de octubre de 1965».
De hecho, esta fecha se difirió hasta el 7 de noviembre de 1965, domingo, misa mayor, diez de la mañana, momento en que el señor Vicario General, Dr. Ricardo Blanco, dio posesión de su cargo de párroco al P. Primitivo Gonzalo, y declaró erigida la nueva parroquia de la Milagrosa.
La erección de la parroquia de la Milagrosa se deriva del Plan Pastoral de Madrid, cuyas línea generales dio a conocer el Señor Arzobispo en enero pasado a sacerdotes, religiosos, religiosas, dirigentes del apostolado seglar y representantes de la prensa, radio y televisión, y que se publicaron en el Boletín Oficial de la Archidiócesis del mismo mes de enero (número 2.227).
Se decía allí que «para que la Iglesia cumpla su misión en las circunstancias actuales es precisa la programación de una pastoral de conjunto, es decir, una acción de la Iglesia que, aunando ordenadamente todas las fuerzas de la diócesis puestas a disposición del Arzobispo, actúen eficaz y unitariamente en la gran tarea de salvar a todos los hombres de Madrid.
Este plan de pastoral se concreta en varios puntos, el primero de los cuales es la determinación de las áreas territoriales en que pastoralmente va a dividirse la diócesis para la acción pastoral.
Partiendo de un análisis sociológico de Madrid, se han definido:
a) En Madrid-capital, doce zonas, cada una de las cuales presenta una cierta homogeneidad social y económica.
b) El área metropolitana, que es el territorio que circunda Madrid-capital, en el cual se prevén unos cambios profundos en un futuro muy próximo y que está sujeta a una constante atención, con el fin de salir al paso de los problemas pastorales que pueda presentar.
c) En Madrid-provincia, nueve zonas o comarcas, homogéneas desde el punto de vista sociológico, cultural y económico.
Cada zona se subdividirá en arciprestazgos, cuyo número pre visto para Madrid-capital es de unos 70 arciprestazgos. Cada arciprestazgo abarcará de cinco a seis parroquias, y su definición nos viene dada por la homogeneidad que presenta la población en ellos comprendida.
Ello supone la creación de unas 253 parroquias más en Madrid- capital, y en los núcleos urbanos más importantes de la provincia: Aranjuez, Alcalá de Henares, Getafe y Alcorcón… De esta manera, Madrid-capital podrá contar con un total de 360 parroquias en lugar de las 106 con las que hoy cuenta».
La parroquia de la Milagrosa pertenece a la Zona Pastoral V de Madrid-capital, cuyas características se describen así en la Guía de la Archidiócesis de Madrid-Alcalá (año 1965), páginas 290-291:
«La Zona V tiene mayor superficie que todas las restantes; sin embargo, una mínima parte está dedicada a edificación. Casi nueve décimas partes son zona verde. Está caracterizada por su gran diversidad urbanística. Las iniciales avanzadillas hacia Aravaca y El Plantío, se han convertido en los últimos años en una invasión urbanística, facilitada por las comunicaciones más rápidas y un creciente número de carreteras. Esta nueva urbanización, más allá de las zonas verdes, que convertirá a la Ciudad Universitaria y Casa de Campo en un parque interior, tiene composición de población y fisonomía urbanística muy diversas al resto de la zona.
Está compuesta de once parroquias, una de las eludes ocupa territorio de la Zona XII y territorio de dos parroquias pertenecientes a otras, zonas. Los habitantes superan los 310.000.
Mientras en los barrios interiores, como Ríos Rosas, la pirámide de edades muestra un perfil semejante al de la aglomeración central, el de Argüelles se asemeja al de la Zona III o Salamanca; elbarrio de la Ciudad Universitaria ofrece una abundante población juvenil, más del 25 por 100, en su casi totalidad estudiantes; la nueva expansión tras la Casa de Campo muestra una población joven y de alto nivel económico, punto a las minorías de los antiguos núcleos de población y de la emigración procedente de las provincias castellanas allí residentes. Es zona eminentemente residencial, de nivel económico acomodado al promedio general.
La zona se caracteriza principalmente:
- Por tener dos áreas urbanísticas, cerrada la primera y ampliamente abierta la segunda, de características muy distintas.
- Por su población juvenil muy abundante, y de nivel cultural más alto, pero en su mayor parte de paso y que requiere una especial atención religiosa.
- Por favorecer la creación del espíritu de comunidad parroquial, su población de escasa movilidad respecto de otras zonas.
- Por la necesidad de ubicar en ella servicios religiosos y culturales para toda la población de Madrid, que a través de sus carreteras se traslada al campo en las fiestas o permanece en sus grandes espacios vacíos verdes.
- Por la necesidad de prestar atención especial a la zona de Aravaca y El Plantío, que es sede de multiplicidad de servicios recreativos y de diversiones».
Aunque esta descripción de la Zona V se refiere casi exclusivamente al área urbanística abierta, y no al área cerrada, a la que pertenece la nueva parroquia de la Milagrosa, vale para una visión de conjunto. Los feligreses de la Milagrosa son, en general, de clase media o superior, tanto religiosa, como social, como cultural, como económicamente; forman una comunidad bien asentada en la que sin duda la nueva parroquia podrá realizar una gran tarea en profundidad y en perfección cristiana.
La extensión de la parroquia de la Milagrosa se concreta así en el Decreto de erección:
Límites: «Partiendo de la confluencia de las calles de Ponzano y General Sanjurjo, siguen el eje de esta última hasta su confluencia con el paseo de la Castellana; continúan por el eje de este paseo hasta encontrar la calle de Martínez Campos, siguen el eje de esta Ultima calle hasta Fernández de la Hoz, cuyo eje siguen también- hasta su confluencia con la calle de Viriato; continúan por el eje de Viriato hasta su encuentro con Modesto Lafuente, y siguen por el eje de dicha calle hasta la de García de Paredes; continúan por el eje de García de Paredes hasta su encuentro con Joaquín García Morato, desde donde siguen el eje de esta calle y el de la de Ponzano, para terminar en su confluencia con General Sanjurjo, punto de partida.»
La solemnidad de la oficialización de la erección en parroquia, de la Basílica de la Milagrosa, de Madrid, estuvo llena de esplendor y dignidad.
El día 7 de noviembre, domingo, a las diez de mañana, ofició solemne misa con cantos el Dr. Ricardo Blanco, Vicario General de la Archidiócesis, asistido por el P. Fernando Espiago como diácono.
Ocupaban sitiales de honor en el presbiterio monseñor Constantino Maraday, obispo de Cabimas, Estado Zulia, Venezuela; reverendo don Luis Soria y Soria, párroco de la iglesia matriz de Santa Teresa y Santa Isabel; el P. Alejandro Orcajo; el párroco, P. Primitivo Gonzalo, y otros sacerdotes.
La basílica estaba totalmente llena de público, entre el que destacaban numerosos padres y muchas Hijas de la Caridad, encabezadas por representantes de los consejos provinciales de San Vicente y Santa Luisa.
El señor Vicario general comentó en la homilía, la frase del evangelio dominical «¿De quién es esta imagen?», refiriéndose al alma del cristiano como imagen de Dios; dijo que si Dios se define Cari dad, el alma será imagen de Dios precisamente por la caridad; y afirmó que hacer de los cristianos perfectas imágenes de Dios por la caridad es la tarea pastoral de toda parroquia.
Terminada la Santa Misa, el P. Benjamín Huerga leyó los decretos de erección de la nueva parroquia y de nombramiento de nuevo párroco.
A continuación, el P. Primitivo Gonzalo se dirigió brevemente señor Vicario General y al público asistente, certificando su conciencia de responsabilidad, su gozo en el Señor, su aceptación humilde y su propósito de entrega total a la obra pastoral de la parroquia que a su cuidado se confiaba. Y pidió al señor Vicario General que transmitiese sus sentimientos al señor Arzobispo.
Por fin, el Dr. Ricardo Blanco manifestó que así lo haría y declaró erigida la nueva parroquia de la Inmaculada de la. Medalla Milagrosa.
El Vicario General declararía después, en diversas ocasiones y a diversas personas, su sincera admiración por el orden y belleza de la ceremonia.
De los cuatro coadjutores a los que, según el decreto de erección, tiene derecho la parroquia de La Milagrosa, han sido nombrados ya tres: los Padres Fernando Espiago, Fernando Vega y Jesús María Lusarreta.






