A 5 de diciembre de 1819 fue admitido y empezó el noviciado en Barbastro, en cuya ciudad había nacido el 13 de diciembre de 1793. Enviado a Barcelona en marzo de 1821 «permaneció allí hasta 6 de septiembre de 1822», y fue uno de los que asistieron a los apestados, cuando la Comunidad prestó la casa al Ayuntamiento para hospital de epidémicos. Volvió a Barbastro en octubre del último año citado. Emigró a Francia en 1835 y estuvo en la casa de Montpeller. Al restablecerse la Congregación y abrirse la casa de Madrid formó parte de la nueva Comunidad. En el verano de 1854 fue al Seminario-Aguirre de Vitoria. Terminó sus días en Madrid, de un ataque de apoplejía, el 2 de marzo de 1862. «Fue muy ejemplar en todo, pero principalmente en la virtud de la paciencia. Aunque por nada se incomodaba, era muy exacto y diligente en cumplir sus obligaciones».
Hno. Mariano Dargallo







