Muchos en España me preguntan sobre la Historia de los Padres Paúles en Eslovaquia. Mi respuesta a todos ellos va en el siguiente apunte, síntesis muy apretada de mi trabajo de investigación acerca del mismo tema. El lector de Anales tendrá en cuenta que no podemos detenernos apenas en los contextos históricos, políticos, sociales y religiosos que envuelven nuestra historia particular. Para un mejor seguimiento del desarrollo histórico, lo divido en cinco periodos, el último abierto todavía al futuro. Tras el enunciado del periodo va inmediatamente la presentación de los contextos históricos correspondientes.
1. Tiempo del Imperio Austro – Húngaro (¿-1918)
Durante muchos años Eslovaquia, junto con otros países, formaba parte del Estado «Magiar»; más tarde, alrededor del siglo XVI, conocido como «el Imperio Austro-Húngaro», Eslovaquia formó parte de ese Estado durante casi 1000 años. Además de Eslovaquia, lo componían otros países: Hungría, Austria, Rumania, Eslovenia, Croacia y la República Checa, hasta la caída de esta gigantesca monarquía en el año 1918.
1.1.Siglo XVIII – Los primero intentos de fundación
En 1761, el arzobispo de Viena, Migazzi, de acuerdo con la emperatriz, María Teresa, había invitado a los Paúles procedentes de la Provincia polaca, para que dirigieran el seminario diocesano en Viena. Dos fueron los elegidos: Tomas Hussarzewski y Ján Hardley, cuyas actuaciones produjeron tanto éxito, que los Padres Vicentinos fueron invitados por el arzobispo primado de Magiar, para que se encargaran de la dirección del seminario en Trnava (Eslovaquia). La formación impartida en el seminario produjo frutos excelentes, en medio de muchas dificultades provenientes sobre todo de los círculos eclesiásticos.
Louis de Bras, Superior General de la CM, en aquella época, anunció un plan ambicioso para la Monarquía Austro–Húngara a sus hermanos, añadiendo una nota importante: «creo, que este proyecto llegará a su fin a pesar de las dificultades…». 1 A partir de esta noticia, no existen otras sobre tal proyecto hasta después de 1763; podemos suponer que no duró más de 5 años.2 Conocemos más o menos, la causa de la salida de los Misioneros, pero no la fecha precisa.3
1.2. El establecimiento de los Paúles en la Monarquía del siglo XIX.
El asentamiento de la CM en la Monarquía a mediados del siglo XIX fue facilitado por las Hijas de la Caridad, especialmente por Sor Leopoldina, de origen noble; era condesa cuando entró en la Compañía. Por influencia de la Hermana, el P. Bartolomé Touvre (1799-1880), procedente de Francia, con otras personas importantes, crearon «el consejo preparatorio». Ella influyó notablemente en algunos sacerdotes diocesanos, para que entrasen en la Congregación. En efecto, era el año 1851 cuando los primeros hicieron el ¨seminario interno¨ en París. Al año siguiente, se instalaron en Celje (Eslovenia), acompañados del superior de la casa de Colonia: Konrad Hirl.4
En 1853, el Superior General de la CM, Jean Baptiste Étienne, visitó la misión recién inaugurada, acompañado del nuevo Director de Hermanas, P. Schlick, que se instaló en la casa construida muy cerca de las Hermanas en Graz (Austria). A las casas ya existentes en Celje y en Graz se sumó la tercera en Cracovia (la única que quedó después del reparto de Polonia). De esta manera, un poco provisional, el Superior General Étienne formó en el año 1853 la nueva provincia.5 Durante este mismo periodo los Padres Paúles no moraban directamente en Eslovaquia, pero predicaban misiones populares, regresando después a sus casas. Según las estadísticas, predicaron más de cien misiones populares en las aldeas hasta el año 1914, año en que fue declarada la primera guerra mundial.
2. Iª República checoslovaca: 1918 – 1939
El 30 de octubre de 1918, el Consejo nacional tomó la decisión de que Eslovaquia gozara de independencia y se uniera con los checos. De acuerdo con la convención de Pittsburg, Eslovaquia debía gozar de plena autonomía y de parlamento propio en el marco del Estado checoslovaco. Sin embargo, el postulado de autonomía no fue respetado. Esto significaba borrar las más importantes aspiraciones nacionales y poner a los eslovacos en oposición política contra el poder central de Praga. La historia de la oposición era la principal corriente ideológica de los sucesos históricos después de la primera guerra mundial. Dicha historia está unida de una manera especial a la más reciente historia de la Iglesia católica en Eslovaquia. En suma, se puede decir que, a lo largo de toda la existencia de la primera República Checoslovaca, las relaciones entre el Estado y la Iglesia fueron muy tensas, debido a la idea de la «unificación checoslovaca» que intentaba disminuir la influencia de Roma, según el lema: Roma tiene que ser juzgada y condenada.
2.1. Continuación de la presencia de la CM en su nueva situación
Tras la primera guerra mundial, otra vez se hace presente la Congregación, por medio de las Hijas de la Caridad, pero en circunstancias totalmente nuevas, que le obligaron a cambiar de posición. Al crearse las nuevas fronteras entre los distintos Estados, los misioneros ya no pudieron actuar en las aldeas eslovacas. Desde este momento, la tarea primaria de los Paúles era trabajar espiritualmente en las casas de las Hijas de las Caridad. En 1918, en el territorio de Checoslovaquia se encontraban 32 casas de Hermanas que antes habían formado parte de la Provincia de Hungría.
Después de la creación de la República Checoslovaca todos los contactos con la Provincia húngara fueron cortados y a raíz de esa situación se creó otra insostenible que afectó a las mismas Hermanas, obligadas a crear una nueva Provincia eslovaca con su director, nombrado en 1921, el Paúl eslovacoJozef Danielik, perteneciente antes a la viceprovincia húngara. En su respuesta al Padre General, expresaba sus perplejidades: «De verdad no sé qué decir ni qué pensar en este momento… Fundar una nueva provincia, con la nueva casa madre en estos tiempos turbulentos, solo y sin un compañero… y tantas dificultades imprevisibles…«6
En 1922 llegaba a Eslovaquia y después de visitar todas las casas advierte la necesidad de las Hermanas: había vocaciones, pero no había casa de formación. Por añadidura, el Obispo de la diócesis de Trnava pidió al P. José Danielik que, además, asumiera el oficio de director espiritual del seminario diocesano. Este servicio y las buenas relaciones con el clero diocesano fueron ocasión óptima para que los Misioneros se dieran a conocer y presentaran el carisma vicenciano al clero diocesano.
En 1924 la Casa provincial de las Hermanas pasa a Ladce, en la parte nordeste de Eslovaquia y con ellas van también los Paúles. El P. Danielik, como ya hemos indicado, estaba muy ocupado en el establecimiento de la nueva Provincia de las Hermanas; por eso en el mismo año recibió de Austria la ayuda del P. Jozef Häring, procedente de la República checa.7
Fue entonces cuando el P. Danielik esxpresó sus preocupaciones sobre el futuro de la CM en carta al P. General: «… ¿Y el futuro de nuestra Congregación? Estamos aquí hace ya cuatro años y no hemos avanzado ni un paso, y lo peor es que estamos en una situación que no permite hacer casi nada:
– En Eslovaquia la Congregación es totalmente desconocida, y no se espera que se presenten posibilidades de que entren jóvenes para ser curas en nuestras filas…
– Está claro que tenemos que empezar con la escuela apostólica, pero ¿cómo? Aquí sólo somos dos sacerdotes: el P. Häring y yo… Si viniera otro sacerdote, entonces sería posible«.8
A continuación le propone un plan, muy interesante por cierto.9 Dado que la situación, en cuanto al número de sacerdotes, no había cambiado, el P. Danielik continúa explotando todas sus posibilidades. En diciembre de 1926, logra enviar a los primeros candidatos al seminario interno, en Graz (Austria).10 Después de un año, el P. Häring, lleno de entusiasmo, escribía al Superior General: «Gracias a Dios, este año hemos podido consagrar nuestra primera casa de la Congregación en Checoslovaquia. Durante la misa solemne pronunciaron nuestros primeros hermanos sus votos«.11
Por fin, a principios del año 1929, llegaba de Austria el tercer sacerdote, el P. František Kuchář, procedente de Moravia, y gracias a su ayuda se pudieron realizar los proyectos de la escuela apostólica, levantada en Banska Bystrica, en la parte central de Eslovaquia. El P. Häring escribe en su informe: «Gracias al trabajo del superior Danielik, este año hemos podido abrir las puertas de este instituto; el P. Kuchář ha sido nombrado director, y a partir del 1 de septiembre empezamos con 12 estudiantes«. 12 En 1934 fue ordenado el primero de ellos, evento que refiere el P. Danielik al Superior General. 13 Durante los años posteriores, siguieron otras ordenaciones sacerdotales.14 Con este «aumento» de personal, la Congregación podía comprometerse en su trabajo pastoral propio, es decir las misiones, los retiros, la animación de los grupos vicentinos.
A partir del año 1936, asumieron la pastoral académica, concretamente, la dirección del Instituto de Svoradov, la casa con mayor capacidad para estudiantes, en Bratislava; en ella se crearon las conferencias de San Vicente, que actuaban, tanto material como espiritualmente, en los barrios de los obreros, en las afueras de Bratislava. Los Paúles asumieron también la pastoral con las Hijas de María, a las que dirigían conferencias y retiros, orientándolas hacia las obras de caridad con los pobres. En 1938, año de la muerte del P. Danielik, en Eslovaquia había 10 Misioneros.15
3. La CM durante la Segunda Guerra Mundial en Eslovaquia (1939-1945)
Durante todo el tiempo de la República checoslovaca, los eslovacos no se sintieron satisfechos con su situación. A los líderes eslovacos autonomistas, encabezados por el partido popular, con su líder el sacerdote Andrej Hlinka, les interesaban la defensa de sus justos derechos, pero el gobierno de Praga aplastaba de inmediato esas aspiraciones. Junto con la política anticatólica de los checos, todo ello produjo, con las aspiraciones de Hitler contra la unidad de Checoslovaquia, el fin de esta primera República.
¨La toma de los Sudetes de 1938 y la siguiente ocupación del resto de país en 1939 por Alemania detuvo la marcha de la República. Bohemia se convirtió en una provincia alemana, En marzo de 1939, bajo la presión de Hitler se proclamó la independencia de Eslovaquia».16
3.1 La creación de la Viceprovincia autónoma de Eslovaquia
Después de haber proclamado el nuevo Estado Eslovaco, los Paúles tenían que resolver jurídicamente su situación. Por esta razón, con autorización del vicario general, el Visitador de la Provincia húngara, P. Martin Janisch, llevó a cabo la visita extraordinaria; en su informe a su Superior, leemos entre otras muchas noticias:
«... El gobierno exige categóricamente que confirmemos a los eslovacos en todas las funciones, puesto que no se permite que los superiores sean de otra nacionalidad. Al P. Kuchář, dado que nació en Morava, el Gobierno no le permite administrar la Provincia de las Hermanas… Puesto que no había otra manera de actuar, y después de haberlo consultado tanto con las Hermanas Sirvientes, como con el P. Kuchář y el obispo de Nitra, en cuya diócesis está la Casa provincial de las Hermanas, cambiamos al director… Así, pues, nombro al P. Hutyra, nuevo director de las Hermanas… Opino que sus cualidades justifican su nombramiento y le pido a usted le dispense la edad…17
En el Ministerio me han dicho que las casas de la Congregación, tienen que ser independientes de los visitadores extranjeros. Debemos fundar una nueva provincia. Los hermanos, aunque pocos, bastan provisionalmente para la fundación de la Provincia. Tampoco había más en Hungría, cuando empezamos con nuestra provincia (1919).18
La Viceprovincia, gracias a su buena reputación, fue encargada en 1940 por el arzobispo Karol Kmeťko de coordinar la obra de retiros y renovación espiritual en toda Eslovaquia.
4. II República checoslovaca. La CM y sus circunstancias (1945-1993)
En 1945 los checos y los eslovacos volvieron a unirse otra vez, formando la II República checoslovaca, pero al caer dentro de la Unión Soviética, quedó fijada su orientación política, aunque las elecciones de 1946 frenaron un poco dichas aspiraciones comunistas, dado que en Eslovaquia ganó el Partido Democrático, por poco tiempo, pues los comunistas, mediante un golpe de Estado, asumieron todo el poder. Aconteció en 1948, llamado por los comunistas el ¨Febrero Victorioso¨.
4. 1. Los primeros enfrentamientos con el comunismo
La Congregación entró en este período de la historia con ilusión, al abrirse la nueva casa de la Congregación en Belušské Slatiny, pero los primeros choques con los comunistas no tardaron en llegar, ya que en 1947 la policía, con la ayuda de los servicios de inteligencia, dio una batida, de casi 8 horas, en la casa provincial de las Hermanas en Ladce.
El entonces visitador P. Hutyra después de haber terminado una de las visitas en la casa de las Hermanas, fue detenido y llevado a Bratislava: «Se escribió conmigo unas catorce actas, de las cuales ni una era verdadera puesto que fueron sacadas por fuerza. Fue golpeado tres veces… De esta manera obtuvieron por fuerza mis falsas respuestas, y cuando desfallecí, me habían metido en agua…Como sacerdote, después de haber sido tan golpeado, les perdoné todas sus torturas«.19
4.2. Tiempo de prueba y de purificación
Los años cincuenta en Checoslovaquia estuvieron marcados por un período de opresión. Al ocupar el poder los comunistas en febrero de 1948, la lucha contra la Iglesia se recrudeció. En junio de 1949 se expulsa al nuncio Mons. Verolino. El Gobierno organiza entonces una falsa «Acción Católica» cismática. El episcopado reunido en Olomouc declaró la imposibilidad de negociar con el nuevo Gobierno, y el Santo Oficio condenó la nueva Acción Católica (15 jun. 1949).
Ya en 1949 habían sido encarcelados cientos de sacerdotes. En noviembre de 1950 fueron condenados en Praga a más de 20 años de cárcel, altos eclesiásticos. En enero de 1951 condenaron a más de 20 años a prisión a los obispos eslovacos Mons. Vojtášák, Mons. Gojdič y Mons. Buzalka. Los demás obispos estuvieron vigilados y totalmente aislados en sus residencias, luego encarcelados.
La Iglesia greco-católica fue suprimida y agregada a la ortodoxa en un sínodo convocado por el Gobierno en Presov (28 abr. 1950). Los seminarios, en julio de 1950, fueron reducidos a dos: Litomerice y Bratislava, con prohibición de aceptar más que un pequeño número de seminaristas.
En abril de 1950 los monjes y religiosos (unos 2.000) fueron sacados violentamente de sus monasterios y conventos, y llevados a conventos de concentración, obligados a trabajos forzados y a procedimientos de «reeducación». Las religiosas (unas 10.000) siguieron una suerte parecida: se les permitió continuar solamente en las instituciones psiquiátricas o de enfermos incurables.
Por lo que se refiere a los Padres Paúles, el P. Hutyra temía lo que iba a ocurrir, dada su experiencia con los comunistas. Escribe a sus Hermanos: «Las grandes cruces son siempre auspicio de grandes gracias; os pido no tengáis miedo; no atribuléis al Señor con vuestra poca confianza y con vuestro miedo… No nos avergoncemos de nuestro estado, ni de nuestro nombre«.20
No tardó en llegar la hora de la violencia. Los miembros de la Congregación fueron sacados de sus casas. Los seminaristas y otros miembros del internado, enviados a campos de concentración, donde debían trabajar en la construcción de un dique, irónicamente llamado, «el dique de la juventud». El P. Hutyra acabó como paciente en el hospital, bajo vigilancia policíaca,21 pero logró escapar.22
4.3. Procesos contra los Paúles y actividad clandestina
A pesar de estas condiciones desfavorables para la Congregación, algunos de los seminaristas menores decidieron continuar su formación vicenciana. A primeros de septiembre, después de salir de la construcción del «dique de la juventud», y aconsejados por el P. Hutyra, se trasladaron a Nitra, pero fueron descubiertos y arrestados no solo los seminaristas, sino también todos los colaboradores.
Tras el descubrimiento del grupo de seminaristas, se inició en Nitra, el 5 de febrero 1953, un gran proceso llamado por los comunistas «Russicum» (centro de espionaje contra la Unión soviética). P. Krištín fue condenado a cadena perpetua, e incluso las Hermanas y los laicos a unos 129 años de cárcel.23
Los Servicios de Inteligencia buscaban incesantemente el lugar donde podía estar escondido el P. Hutyra, aunque en un principio pensaban que había huido a Europa occidental. Después de casi siete años lo atraparon y fue interrogado durante seis meses al «estilo soviético»; con él fueron acusados otros tres Paúles y cuatro Hermanas. Hutyra fue condenado a 10 años de cárcel, y los demás a 40 años.24
Al comienzo de los años sesenta tuvo lugar otro proceso contra la Congregación, llamado «František Mihina y su grupo», en el que fueron acusados el P. Mihina, dos Paúles más y tres Hermanas, «por su labor de zapa, y alta traición a favor de Vaticano«.25
4.5. La actividad silenciosa
En este tiempo la Congregación y las Hermanas, animados por el P. Hutyra, empiezan a reclutar vocaciones, como en los primeros tiempos, trabajando oficialmente en su ambiente, pero formándose en una comunidad clandestina. La familia vicenciana estaba preparada para sobrevivir en condiciones complicadas, arraigándose en la vocación evangelizadora, aunque a escondidas.
Durante los peores años de la persecución, entra en la C.M. Rudolf Kobela, ordenado sacerdote en Viena, en el año 1957, aunque murió muy joven en Londres, trabajando entre sus compatriotas. El P. Mikula, escapado de Eslovaquia a Austria, en los años cincuenta, con el permiso del Visitador austriaco abrió en Salzburgo, la casa de la Viceprovincia Eslovaca. Esta casa permaneció hasta los años noventa.
4.6. «La primavera de Praga»: nuevas esperanzas
Alexander Dubček (entonces líder del partido comunista checoslovaco) sube a la Presidencia y en 1968 presenta una política de «socialismo con cara humana», que acabaría con la Primavera de Praga. Bajo su mandato hubo muchas rehabilitaciones y decretos de distensión. Temporalmente, se abrió el camino hacia el occidente. En tiempo de Dubček se restauró también la Iglesia greco – católica. Las Iglesias podían desarrollar sus actividades, las órdenes religiosas fueron reconocidas por el Gobierno, pero este movimiento reformista terminó con la invasión de las tropas del Pacto de Varsovia (21 de agosto 1968), iniciando el proceso de la «normalización».
«El despertar» de la CM
Este «deshielo político» afectó también a la vida de los Paúles en Eslovaquia, donde empezaron a organizarse y, en 1968, celebrar un encuentro en la Casa provincial de las Hermanas en Mendrika (Moravia), con el fin de coordinar el funcionamiento de la viceprovincia y la vida comunitaria.26 En Eslovaquia del este, en Slanec, tres Hermanos empezaron a vivir en comunidad, en una casa parroquial, pero después de un año tuvieron que salir, porque la policía, otra vez empezaba con las detenciones.
El mismo año empezaron los contactos con la C.M. a nivel internacional, y el P. Hutyra fue invitado a Roma, a participar en la Asamblea General de la Congregación. Ello supuso un nuevo impulso, para renovar los contactos con las Provincias y mostrar a los cohermanos, que los eslovacos, a pesar de la losa comunista, todavía sobrevivían y deseaban expresar su vocación vicenciana. En el año 1970, el Superior General James Richardson y la Madre General Christina Chiron fueron a visitar nuestro país y a animar la Familia Vicenciana, que acababa de entrar en un periodo de «normalización».27
4.7. La C.M. en los años de la «normalización»
«La normalización» es el periodo posterior a la invasión soviética que quiso frenar el proceso reformista de la sociedad. Según el concepto socialista o soviético, los agresores, después de la invasión, fueron normalizando la sociedad «contaminada» por las ideas capitalistas. Esta purificación duró hasta finales de los años 70. El régimen de la llamada normalización lanzó a Checoslovaquia a una gran decadencia económica, política y moral. A pesar de la persecución continua, la Congregación no cesaba de actuar. A partir del año 1972, empezaron los contactos regulares con la Provincia Polaca. En tal situación vino el P. Florian Kapuščák, Asistente General, en el año 1976, para que los misioneros eligieran a su nuevo Visitador, pues el P. Hutyra estaba ya agotado. En su lugar fue nombrado el P. Rudolf Puchovský.28
El P. Kapuščak, durante su estancia en Eslovaquia, se percató de la urgencia de organizar la comunidad. Con tal fin, casi todos los misioneros se reunieron en Polonia en el año 1978 y llegaron al acuerdo de vivir en las «quasi casas», según las Regiones donde estaban los cohermanos, por este orden: en el Este (Košice), en el Centro (Banská Bystrica), en el Noroeste (Trenčín), en el Occidental (Trnava), y la última en Moravia (Brno, actualmente en la Republica Checa). Cada una de estas casas tenía su superior, encargado de reunir a los misioneros una vez al mes. En estos encuentros hacían la oración en común, leían las conferencias de San Vicente, y compartían sus experiencias, y sus problemas. Los misioneros trabajaban oficialmente como curas diocesanos en las parroquias, y los seminaristas estudiaban en los seminarios oficiales: se formaban clandestinamente, a la vez que trabajaban dentro de la sociedad.29
4.4.1. La creación de la Provincia Eslovaca
La visita secreta a Checoslovaquia del Superior General, P. Richard McCullen, en el año 1988, fue un acontecimiento extraordinario. El encuentro con él se preparó dentro de una gran discreción, en la casa parroquial en Bošaca (Eslovaquia del Noroeste). Se aprobaron los Estatutos Provisionales. El P. General decidió entonces gestionar la transformación de la Viceprovincia en Provincia.
Un año después de ser visitada Eslovaquia por el Superior General, el día 24 de octubre 1989, fue oficialmente creada la Provincia Eslovaca.30 Es interesante constatar, que todo esto ocurrió tres semanas antes de la caída del comunismo llamada la «revolución de terciopelo».
5. «La revolución de terciopelo» y la segunda juventud de los Paúles eslovacos (1993-?)
En noviembre de 1989 llega la caída del régimen comunista y comienza la transformación del sistema totalitario en democracia; fue suprimido el partido comunista y, por consiguiente, empezó la renovación de los derechos humanos. Para entonces ya se había creado la II Republica Eslovaca.
En 1989, la nueva Provincia contaba con 29 Sacerdotes, 4 Hermanos y 12 Estudiantes. Así comenzó la Provincia de Eslovaquia su segunda juventud en la sociedad y en la Iglesia.31 Ésta y la C.M tuvieron que superar dificultades subyacentes, ahora más detectables en un ambiente de libertad. Sin embargo, para algunos misioneros vivir dentro de las comunidades fue una barrera insuperable.
En primer lugar, la Congregación necesitó reorganizarse; para eso, todos los cohermanos se reunieron, por primera vez, en Trnava, en la fiesta de la Congregación, el día 25 de enero 1990. Elaboraron el proyecto de la CM en Eslovaquia y decidieron establecer regularmente las comunidades: una comunidad en la capital, otra en Eslovaquia central (Banska Bystrica, nuestra antigua escuela apostólica), y también en Eslovaquia Oriental (Kosice). En la capital, a petición del obispo de aquella diócesis, asumieron la parroquia de Ružinov (barrio de Bratislava de 40 000 habitantes); en Banska Bystrica, las capellanías de la cárcel, y del hospital, y en el Este de Eslovaquia, como respuesta a las peticiones urgentes del Obispo, la parroquia de Šaca, barrio de Košice, muy abandonado, de mayoría gitana. En marzo de 1990, el P. Richard McCullen visita de nuevo Eslovaquia con la intención de apoyar a los misioneros en sus primeros pasos.32 Actualmente la Provincia eslovaca tiene seis casas 33 sacerdotes, 4 hermanos y 6 seminaristas en la teología y 3 seminaristas en el Seminario Interno. La edad media es de 44 años.33
Conclusión
Con el paso de tiempo no podemos ignorar que el desarrollo de esta historia vicenciana en Eslovaquia ha ido sembrándose desde las misiones ocasionales hasta el asentamiento, y en poco tiempo, los Paúles habrían de pasar por un calvario en la clandestinidad. A pesar de todo, la semilla vicenciana siempre ha estado viva.
En comparación con otros países, en Eslovaquia nunca ha habido muchos Paúles, pero han sido personas firmes en su vocación y en sus convicciones. Hoy, en este tiempo de búsqueda de nuestra identidad, los Paúles que han vivido su vocación en aquel país ¨perdido¨ de la Europa del Este, nos pueden servir de revitalización del carisma vicenciano.
Aquel tiempo pasado y aquellas personalidades de los primeros Paúles son para nosotros los eslovacos el pozo inagotable de donde podemos sacar ejemplos maravillosos de fidelidad a la vocación vicenciana.
- POOL S., A history of the Congregación of the mission 1625-1843, (1973), p. 249.
- AA.VV., Księga pamiątkowa trzechsetlecia Zgromadzenia Księzy misionarzy 1625-1925, (Kraków 1925), p. 209
- Cf. BAGIN A., Cirkevné Dejiny – Novovek, (Trnava 1988), 156, que afirma que la Congregación asumió la dirección del seminario en Viena en 1761, y al año siguiente en Viena en Trnava y en Vacz, añadiendo, que los Paúles permanecieron en Trnava hasta el año 1773.
- Cf. PLANINŠEK J., Lazaristi na Slovenskem in Jugoslovanska provincia,(Ljublana 1984), 84.
- AA.VV., Księga pamiątkowa trzechsetlecia Zgromadzenia Księzy misionarzy 1625-1925,(Kraków 1925), 46.
- A.C.G., La carta del P. Danielik – Piliscaba, diciembre 1921.
- AGK: Annales 1939, s.506.
- A.C.G., Carta del P. Danielik al P. generál de 13.5. 1926.
- A.C.G., Carta del P. Danielik al P. generál de 13.5. 1926.
- A.C.G., Carta del P.Häring de Ladce 10.4. 1927.
- A.C.G., Carta del P. Häring de Ladce 8. 10. 1929.
- Ibid.
- A.C.G., Carta de P. Danielik de Ladce 28. 12. 1934.
- A.C.G., Carta de P. Danielik de Ladce 1. 11. 1936.
- Catalogue des Maisones et du personnel de la Congregation de la Mission 1938, 11-12.
- HARENBERG B., Kronika ľudstva , (Bratislava 1994), 921.
- A.C.G., El informe de la visita extraordinaria de Martin Janisch, Ladce, el 3 de julio 1942.
- Ibid.
- Declaración de P. Hutyra del día 8. 11. 1947, en JUDÁK, V.,- DANKOVÁ, S., Exodus, (Nitra 1997), 95-96; cf. HLINKA A., Sila slabých a slabosť silných, (Bratislava 1990), 38-39.
- A.G.C., La carta del P. Hutyra desde Turčianský sv. Martin 10. 2. 1950.
- El informe del camarada Hruška, la caja secreta n. 203, n. de acta 1410-1419, en HLINKA A., Sila slabých a slabosť silných, (Bratislava 1990), 58.
- VOLF Š., Rúbanisko, (Ružomberok 1999), 9.
- JUDÁK V., – DANKOVÁ S., Exodus, (Nitra 1997), 115 – 116.
- A.P.E., La crónica de la Congregación, 5.
- JUDÁK V., – DANKOVÁ S., Exodus, (Nitra 1997), 243 – 245.
- JUDÁK V., – DANKOVÁ S., Exodus, (Nitra 1997), 243 – 245.
- ZONTÁK V., Testimonio personal del año 1996.
- Testimonio personal del año 1996, Zonták V.
- La crónica de la Congregación, el archivo de la provincia eslovaca, Bratislava, p. 5-6
- Testimonio personal del año 1996, Zonták V.
- DUKALA J., Pasados por el tiempo de la prueba, en famvin.org/gsdl/collect/vincent2/index/assoc/HASH013e/adca6491.dir/doc.doc
- La crónica de la Congregación, el archivo de la provincia eslovaca, Bratislava, p.8.
- Catalogus provinciarum, domorum ac personarum 2010, p. 365.






