CAPITULO LXI
DOCUMENTOS CITADOS EN EL CAPITULO DE LAS FUNDACIONES EN PUERTO RICO
R.O. trasmitiendo al Director de las Hermanas el ruego del Director de Beneficiencia de Puerto Rico, que las solicita para aquella Isla.
Ministerio de Gobernación.= Por la Dirección de Ultramar se ha trasladado al Sr. Ministro de Gobernación, en 28 de noviembre último, la Real Orden que sigue = Excmo. Sr. El Gobernador Capitán General de la Isla de Puerto Rico, dice en 27 de setiembre pasado, al Sr. Ministro de Estado, encargado de los Negocios de Ultramar lo siguiente: El Sr. Director de la Casa de Beneficencia, en comunicación de 21 del actual, me dijo lo que sigue: Excmo. Sr: La experiencia tiene acreditados los buenos resultados y eficaces servicios que desde la instalación han ofrecido y prestado las Hijas de la Caridad, señaladamente de España, cuya organización se ha hecho notable. Esta Institución, conocida en el siglo que corremos, también tiene un nombre en el extranjero y apenas se visita un Instituto Benéfico en donde no se vea la asistencia de aquellas cristianas mujeres, consagradas exclusivamente a la humanidad doliente. Persuadido, pues, de los beneficios e importantes resultados que se derivarían con su adquisición me atrevo a solicitar de V.E., si acogiere la idea, su poderosa mediación para conseguir el número de seis u ocho Hermanas de la Caridad, bastantes, a mi sentir, para varias atenciones de nuestra Casa de Beneficencia. Esta mi propuesta está en armonía con las prescripciones del Reglamento que nos rige en su artículo 37.= Y pareciéndome muy arreglada la petición del Jefe del dicho Asilo de piedad, porque indudablemente estará mejor servida la casa, como lo están todos los Establecimientos, donde se encuentran las Hijas de San Vicente, tengo el honor de manifestarlo a V.E. para su conocimiento y que, al ponerlo en el de Su Majestad, se sirva inclinar su real ánimo, a la concesión de las seis Hermanas que se piden; no pudiendo menos de añadir que, además de la utilidad que proporcionarán al desvalido y al enfermo, servirán también para morigerar con su ejemplar conducta y con sus lecciones a las mujeres reclusas que se hallan allí por delitos o extravíos en la vida, así como a las niñas pobres y huérfanas, a quienes la necesidad ha recogido en aquel santo Asilo para proporcionarles sustento y educación.= Lo que de Real Orden, comunicada por el Sr. Ministro de Estado, lo traslado a V.E. para los efectos consiguientes = Y lo trascribo a V.S. con el fin de que me manifieste si podrían facilitarse las Hermanas que pide el Director de la Casa de Beneficencia de Puerto Rico.= Dios guarde a V.S. muchos años = Madrid 15 de febrero de 1856.= Joaquín Fueyo.= Sr. Director del Noviciado de las Hijas de la Caridad.
R.O. sobre envío de Hermanas a Cuba y Puerto Rico.
Por el Ministerio de Fomento se dice, con fecha 31 del pasado julio próximo, a este de Gobernación lo siguiente:= El Gobernador Capitán General de la Isla de Puerto Rico, dijo en 3 de mayo último, al Sr. Ministro de Estado, encargado del despacho de Ultramar lo que sigue:= Por Real Orden que V.E. se sirve dirigirme con fecha l0 de marzo último, me he enterado de la comunicación que le pasará al Director de las Hijas de la Caridad, manifestando que tan luego se verifique la fundación de cincuenta Hermanas en la Habana, se tratará del envío de las seis que se han pedido para la Isla y como es apremiante la necesidad que cada día se advierte de ellas, espero que V.E. hará por su parte el que se envíen lo antes posible, atendido su corto número y el importante servicio que están llamadas a prestar.= De Real Orden comunicada por el Sr. Ministro de Fomento lo traslado a V.E. para su conocimiento y efectos correspondientes.= Lo cual tengo el honor de trasladar a V.R. para los efectos correspondientes.= Dios guarde a V.R. muchos años = Madrid 19 de agosto de 1856. El Director General. Joaquín Tueyo. Sr. Director del Noviciado de las Hijas de la Caridad.
R.O. concediendo Hijas de la Caridad al Hospital Militar de Puerto Rico
Ministerio de Guerra y Ultramar.= Vista la necesidad que hay en el Hospital Militar de Puerto Rico de un número suficiente de Hermanas de la Caridad para la asistencia de los enfermos Su Majestad ha tenido a bien disponer se recomiende a V.P., como de su Real Orden lo ejecuto, que haga todo lo posible por atender a las exigencias de dicho Establecimiento = Dios guarde a V.P. muchos años = Madrid 3 de marzo de 1860.= El Director General de Ultramar, encargado interinamente de este Despacho, Augusto Ulloa = Rvdo. Padre Director General del Real Noviciado de las Hijas de la Caridad.
R.O. urgiendo el envío de Hermanas al Hospital Militar
Ministerio de Guerra y Ultramar. Siendo cada día más imperiosa la necesidad de proveer al Hospital Militar de Puerto Rico, para la esmerada asistencia de los enfermos, de las Hijas de la Caridad, cuyo pedido se recomendó a V.P. en Real Orden de 3 de marzo de 1860, su Majestad se ha dignado resolver se recomiende a V.P de nuevo, como de su Real Orden comunicada por el Sr. Ministro de la Guerra y Ultramar lo ejecuto, encareciéndole la urgencia, por exigirlo así las crecientes necesidades y mejor servicio del referido Hospital = Dios guarde a V.P. muchos años. = Madrid 25 de agosto de 1862.= El Director General interino = Gabriel Enríquez = Sr. Director General del Real Noviciado de las Hijas de la Caridad.
R.O. representando la instancia del Capitán General para que envíen Hermanas de aquel Hospital Militar desechada la idea de enviar Hermanas francesas.
Presidencia del Consejo de Ministros ‑ Ministerio de Ultramar.= Hecho presente de nuevo por el Gobernador Capitán General de Puerto Rico la conveniencia de que se le envíen las veinte Hermanas de la Caridad que tiene reclamadas para la asistencia del Hospital Militar y Casa de Beneficencia de aquella Isla y, habiéndose desistido del proyecto de traerlas de Francia, a que V.P. se refería en su comunicación de 10 de setiembre último, se ha servido Su Majestad mandar que se recuerde a V.P. la necesidad de la remesa, expresándole que si la escasez de personal no permite el envío de las catorce que se piden para el Hospital, vayan, al menos lo mas pronto posible las seis que se destinan a la Casa de Beneficencia, bajo las primitivas proposiciones hechas. Y respecto a las que se remesen en adelante para el Hospital. Como éste ha sido entregado después a la Administración Militar, acompaño a V.P. el reglamento que rije en el de la Habana, donde hay Hermanas y empleados de Administración para que le consten los pormenores y condiciones con que deben contratarse las que han de prestar igual servicio en el de Puerto Rico. = De R.O lo comunico a V.P. Para su conocimiento y efectos consiguientes. = Dios guarde a V.P. muchos años. Madrid 23 de marzo de 1863 = Miraflores = Sr. Director General del Real Noviciado de las Hijas de la Caridad.
R.O. sobre envío de dos Hermanas al Hospital Militar de Puerto Rico en reemplazo de las fallecidas.
Ministerio de Ultramar.
= En vista de una comunicación del Ministerio de la Guerra en que con motivo de lo manifestado por el Gobernador Capitán General de la Isla de Puerto Rico se pide el envío de las Hermanas de la Caridad para reemplazar a las que han fallecido prestando sus servicios en aquel Hospital Militar y que se aumenta con otras dos el número de las asignadas al mismo. Su Majestad la Reina (q.D.g.) ha tenido a bien ordenar se recomiende a V.P. con la mayor eficacia la conveniencia de que desde luego se envíen a Puerto Rico las dos Hermanas que han de reemplazar a las fallecidas, sirviéndose avisar V.P. oportunamente el día en que podrán embarcarse en Cádiz. Al propio tiempo es voluntad de la Reina se diga a V.P., como se Su Real Orden lo verifico, que no siendo suficiente el número de las Hermanas de la Caridad destinadas al servicio del referido Hospital, disponga lo conveniente a fin de, para el próximo mes de junio, estén dispuestas para embarcarse las otras Hermanas que también reclama el expresado Gobernador Capitán General.
= Dios guarde a V.P. muchos años
= Madrid 28 de diciembre de 1865
= Canovas.
= Sr. Director del Real Noviciado de las Hijas de la Caridad».
R.O. pidiendo informe sobre la Fundación de Hermanas en Puerto Rico en la Beneficencia.
Ministerio de Ultramar.
= De Real Orden comunicada por el Sr. Ministro de Ultramar y a fin de que se sirva informar lo que se le ofrezca remito a V. la adjunta instrucción de Doña Clementina Butler de Marcheti, como presidenta de la benéfica Asociación y Junta Directiva de Damas de San Ildefonso de la Ciudad de San Juan de Puerto Rico, en solicitud de autorización para elegir hasta siete Hermanas de la Caridad, que bajo las condiciones establecidas por su Instituto deseen trasladarse a aquella Isla con el objeto de dirigir dicho establecimiento
= Dios guarde a V. muchos años.
= Madrid, 11 de febrero de 1868
= El Subsecretario, Salvador de Albacete
= Sr. Director del Real Noviciado de las Hijas de la Caridad.
R.O. Concediendo Hijas de la Caridad al Asilo de San Ildefonso
«El Gobernador Superior Civil de la Isla de Cuba, en carta oficio número 379, de 25 de setiembre último dice a este Ministerio lo que sigue:
= Excmo. Sr. He recibido la Real Orden que V.E. se ha servido dirigirme con fecha de mayo último, manifestándome haber concedido Su Majestad la Reina (q.D.g.) la autorización pedida por Doña Clementina Butler de Marcheti para que pudieran trasladarse al Asilo de San Ildefonso siete Hermanas de la Caridad con objeto de dirigir el establecimiento fundado por la Junta de Damas.
En cumplimiento de lo prevenido al final de la Real Orden que voy contestando, debo manifestar a V.E. que la Institución ha cumplido perfectamente los fines que se tuvieron presentes al fundarlo; que en él se da una buena y sólida educación a treinta niñas huérfanas que no sólo reciben un buen trato en el alimento y vestido, sino también en su instrucción civil v religiosa, dirigido por las Hijas de S. Vicente; que además de estas alumnas internas, se admiten externas cuyos padres pagan un estipendio mensual, con cuyo producto y el de las rentas que tiene la fundación se mantiene en un estado satisfactorio, prometiéndose mayores adelantos tan pronto como aumenten sus recursos con la admisión de dieciséis alumnas pensionistas para que he autorizado a la Junta de Damas que con dicho objeto lo ha solicitado.
= Lo que traslado a V.S. de Orden del Sr. Ministro de Ultramar para su conocimiento y efectos correspondientes
= Dios guarde a V.S. muchos años
= Madrid, 2 de diciembre de l868
= El Subsecretario = Francisco Romero Robledo
= Sr. Director del Noviciado de las Hijas de la Caridad.
Primeras actividades del P. Armengol. Cuatro Hijas de la Caridad Españolas pedidas por el P. General para Chile.
Carta del P. Armengol al Superior General (en francés)
Madrid 8 de julio de 1853
El querido Sr. Amat es el portador de esta carta. No ha podido ir antes por falta de lugar en la diligencia. Las Hermanas no han podido ir con él porque nos ha sido imposible arreglar eso con el gobierno. Se trata de ello con la actividad posible.
El Sr. Amat os dará pormenores. Por parte de las Hermanas todo está preparado. Yo debería hacer pronto un viaje a San Sebastián para arreglar aquella casa. Sor Catalina, que está muy bien al frente de Mujeres Incurables, me pide con instancia que escoja V. de su casa las cuatro Hermanas para Chile. «Elle en a diverses bien precieuses, qui se sont ofertes».
Visita del P. Armengol a las Casas de las Hermanas. Las Hermanas escogidas para Chile.
Carta del P. Armengol al P. General (en francés)
Madrid, 5 de julio de 1853
Mañana celebraré la Misa solemne en el Noviciado de las Hermanas donde se hará la fiesta de San Vicente. El martes próximo 2 de agosto partiré para San Sebastián, a fin de arreglar, con la gracia de Dios, aquella casa.
Después iré a Barcelona donde me esperan con ansiedad. Tan pronto como todo esté arreglado para las Hermanas, se le enviarán escogidas de las mejores, a fin de que sean utiles en Chile.
El encargado de Negocios de Chile solicita Hijas de la Caridad y Padres de la Misión para aquella República.
El Sr. Ministro de Estado dice a este Ministerio con fecha 19 de julio próximo pasado lo siguiente:
= Excmo. Sr.:
El Encargado de Negocios de la República de Chile con fecha 15 del presente mes me dice lo siguiente:
=Excmo. Sr.:
He recibido de mi Gobierno el encargo de procurar que vayan a Chile cuatro Hermanas de la Caridad con el fin de dotar al País de la Benéfica Institución de S. Vicente de Paúl; así como algunos sacerdotes de la misma Orden; y habiéndome dirigido al Superior de los Establecimientos de esta Corte, he sido informado de que sólo, respecto a las Hermanas, sería posible el envío siempre que previamente se lograra el permiso del Gobierno de Su Majestad. Lleno de confianza yo por las deferencias que constantemente le he merecido en favor del que tengo la honra de representar, recurro a V.E. y le suplico se digne interponer su poderoso influjo a fin de que se conceda por quien corresponda la licencia necesaria a las cuatro Hermanas de la Caridad, que según las disposiciones y convenios, de su Superior de deseen pasar a establecerse en la República. No vacilo en asegurar a V.E. que el establecimiento de esas piadosas mujeres en Chile, a donde como a otras partes de América se han apresurado a mandar algunas de Francia, contribuirá mucho para que se mantengan afectos y tradiciones que circunstancias desgraciadas o ajenas y bastardos intereses hayan quizás alcanzado a debilitar.
La Reina nuestra Señora, deseando satisfacer los buenos deseos manifiesta dos por el Gobierno de la República de Chile, me manda recomiende a V.E. este asunto, como de Real Orden lo ejecuto para los efectos que estime oportunos.
= Y de orden del Ministro de Gracia y Justicia lo trascribo a V.S., a fin de que con toda brevedad informe cuanto se le ofrezca y parezca acerca de los dos extremos de esta petición, teniendo presente lo que, en casos análogos se haya practicado y últimamente en el de la demanda de la República de Méjico, hecha el año 1851 y concedida por Su Majestad en el próximo pasado 1851.
= Dios guarde a V.S. muchos años
= Madrid, 10 de agosto de 1853.
= El Jefe de la sección = Manuel María Moreno».
Informe del Real Noviciado sobre el envío de Hijas de la Caridad a Chile
Excmo. Sr.:
= En cuanto al informe, que en 10 del corriente se me pide relativamente a la petición, que el Encargado de Negocios de la República de Chile hace al Gobierno de Su Majestad, la Reina nuestra Señora (q.D.g.) solicitando algunos sacerdotes de la Congregación de San Vicente de Paúl y de cuatro Hermanas de la Caridad, para que de España vayan a plantar en aquel país tan benéfico Instituto, tengo el honor de poner en conocimiento de V.E. respecto al primero de estos dos extremos, que de
entre los Sacerdotes de españoles de esta Congregación que están en el extranjero se han destinado ya dos, para satisfacer los caritativos deseos de aquella República, quedando así cerrado este asunto por lo que mira al envío de Misioneros.
= El de las Hermanas españolas que tanto allí desean ofrece más dificultad, porque sobrantes no las hay en España, antes, por el contrario la escasez de ellas, impide se hagan varias fundaciones en diferentes Establecimientos del Reino, que ciertamente deben ser preferidas a las del Extranjero y cuyas necesidades casi de todo género están reclamando la ejecución de las reales órdenes en que se concedieron y que hasta el presente han quedado sin efecto, por no bastar las Hermanas existentes en el Noviciado.
= Sin embargo, como según la Real Orden, que el Ministro de Estado ha comunicado al del digno cargo de V.S. del cual se me envía copia, al pedirme este informe, la Reina, Nuestra Señora, desea satisfacer los buenos deseos manifestados por el Gobierno de la República de Chile, el Director de las Hijas de la Caridad queriendo contribuir por su parte a la realización de los piadosos deseos de Su Majestad, se atreve a proponer a V.E. como muy oportuno el conceder las cuatro Hermanas españolas, destinadas a llevar su admirable Instituto de Caridad a aquellos remotos países, fundado primeramente en que un número tan insignificante como es el de cuatro Hermanas, no he de dejar un gran vacío en el Instituto de España ni, aunque se quedaran en el Reino nos habían de sacar de grandes apuros.
Por otra parte aun cuando se hayan de retardar por algún tiempo más algunas de las Fundaciones de aquí, por cuyo motivo pudiera ocasionarse cualquier perjuicio al Establecimiento, este perjuicio no debería apreciarse a la vista de los inmensos bienes que ha de producir el envío de las cuatro Hermanas españolas a la República de Chile, para la cual sería siempre la memoria de Su Majestad, la Reina católica y la de Su ilustrado Gobierno, por haberse despedido generosamente de unas personas, de quienes pudiera aprovecharse para sus planes de Beneficencia.
Además de que otros sacrificios que se hacen enviando Hermanas españolas al extranjero son a la manera de una preciosa semilla que Dios hace fructificar, multiplicando las vocaciones de un modo prodigioso, como se vio en la primera colonia mandada a México en 1844, pues desde aquella época se presentaron desde luego tan gran número de jóvenes que en diez años se han podido hacer casi tantas fundaciones cuantas se hubieran hecho en medio siglo. Y merece también indicarse aquí, que el envío de Hermanas españolas promueve de un modo indirecto, pero con mucha eficacia, los intereses materiales de los súbditos de Su Majestad en las Américas.
= Por tanto, repito, puede V.E., si lo cree conveniente en su recto juicio, conceder el permiso para que cuatro Hermanas pasen a fundar su Congregación a Chile, así como los Misioneros de S. Vicente de Paúl, harán lo mismo con su Instituto, para dirigir a aquellas y ejercer otros ministerios de su vocación.
= Dios guarde a V.S. muchos años
= Madrid 23 de agosto de 1853.
= Excmo. Señor.






