Ambientación
Hoy nuestro corazón se llena de regocijo al contemplar la vocación y la misión a la cual Dios nos envía. Quien ha encontrado verdaderamente a Jesucristo no puede guardárselo para sí solo, ya que su Espíritu transforma todo a su paso y todo lo llena de color y esperanza.
Nuestros Fundadores lo encontraron, le siguieron, descubrieron la miseria de su tiempo y supieron reaccionar… La respuesta que dieron San Vicente y Santa Luisa es la Compañía que, desde hace trescientos setenta y siete años, se esfuerza por ser fiel a la vocación y misión recibidas.
El Espíritu sigue suscitando nuevas energías y renovando nuestros corazones para que le respondamos en fidelidad a la llamada que nos hizo un día. Él nos llama porque los pobres nos necesitan: sintámonos enviadas hoy a su misión desde el talante de siervas, pobres, humildes y obedientes a la voz de nuestro Señor.
Canto de entrada:
«Junto a ti»
Junto a ti yo viviré, junto a ti yo rezaré. Junto a ti adoraré, junto a ti yo serviré.
En los pobres te veré, siendo pobre serviré. Con los pobres sufriré, con ellos te amaré.
Fraternal será mi fe, en fraternidad quiero vivir. Compartir la misma fe, compartir la misión.
En mi vida encontrarás, acogida y comprensión.
Hoy tu amor me hace vivir, hoy tu amor me hace morir.
Tu amor me hace convertir mi miseria en amor.
En mi espíritu estará la humildad y sencillez.
Junto a ti quiero vivir, junto a ti quiero servir.
Junto a ti está mi ser, junto a ti está mi sí.
Canto de perdón: «Perdónanos, Señor»
Liturgia de la Palabra
Monición a las Lecturas
El Señor quiere que vivamos siempre desde una actitud de contemplación y escucha a su Palabra, que estemos disponibles y aceptemos en todo momento su voluntad. Esto no se consigue desde las fuerzas humanas, sino que es Dios el que concede la gracia para llevar a cabo todo cuanto nos pida, como meros instrumentos en sus manos.
Su promesa perdura eternamente pese a las dificultades e infidelidades personales: «la Virgen está encinta y dará luz un Hijo…». Que esta promesa sea el punto de partida de nuestro amor por los pobres y de nuestro Sí incansable y profundo al Señor.
1ª Lectura: Isaías 7,10-14;8,10
Ant.Salmo: Aquí estoy, Señor, aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Salmo Responsorial: Salmo 39, 7-8a. 8b-9. 10. 11.
2ª Lectura: Hebreos 10, 4-10.
Monición al Evangelio
Con el Sí de María comienza una humilde obediencia a la voluntad de Dios; a la vez que temerosa, María se siente agraciada, se siente llena de la gracia de Dios, que la ha mirado y la ha llamado a su obra salvadora. Nosotras, como Hijas de la Caridad. estamos llamadas a extender ese amor de Dios a todos los que nos rodean, con coherencia, con entusiasmo, con esperanzas renovadas que surgen de nuestro encuentro con el Señor y de nuestra aceptación de la voluntad de Dios.
Canto: «Aleluya» (música del aleluya clásico)
Busca primero el Reino de Dios
y su justicia divina
por añadidura lo demás se te dará.
Aleluya, aleluya.
Aleluya, alelu-aleluya,
aleluya, aleluya.
Evangelio: Lucas 1, 26-38
Renovación de los Votos
Preces
- Por la Iglesia, para que estos días de Cuaresma, previos a la resurección de nuestro Señor, sean un tiempo de gracia en el que renovemos nuestras fuerzas y nuestro espíritu para ser coherentes con el evangelio y radicales en nuestro compromiso por el reino. Cristo óyenos, Cristo escúchanos.(cantado)
- Por los gobernantes, para que escuchando la voz de los ciudadanos, promuevan el bienestar, la justicia y la paz, teniendo siempre en cuenta a los más desfavorecidos. Cristo óyenos, Cristo escúchanos.
- Por todas las personas que sufren las injusticias de las estructuras sociales, por los que sufren las catastrofes naturales, por aquéllas que se ven asediadas por esta crisis mundial, por los pobres y enfermos a los que servimos y por todos los olvidados y marginados, para que juntos encuentremos la solución a su situación y alivio en su dolor. Cristo óyenos, Cristo escúchanos.
- Por toda la compañía, por todas las Hermanas del mundo que hoy renuevan su SÍ y, de manera especial por nuestras Hermanas de Comunidad para que, a ejemplo de María, sigan transmitiendo el Amor de Dios a todos los que encuentran en su caminar. Cristo óyenos, Cristo escúchanos.
- Por los que aquí estamos reunidos, para que el gozo del encuentro con Cristo, que celebramos en esta festividad, transforme nuestras vidas en testimonio alegre y comprometido con las personas que convivimos y, especialmente, con los más pobres. Cristo óyenos, Cristo escúchanos.
Ofertorio
- Cadena: Te ofrecemos Señor esta cadena, en la cual cada uno de sus pequeños eslabones representa a una Hija de la Caridad, que con nuestro lenguaje evangélico lleguemos a ser verdadero signo de amor fraterno en la que se vivan las relaciones cordiales, la transparencia, la comprensión, la ayuda mutua, el perdón y la confianza.
- Ancla: Te ofrecemos Señor este ancla, quiere ser signo de nuestra entrega a Ti, de nuestra unión contigo, ayúdanos a vencer todas nuestras dificultades, nuestros miedos y a vivir cada día con esperanzas renovadas y con ese entusiamo que sólo proviene de una vida anclada en Ti.
- Pan y Vino: Te ofrecemos Señor el pan y el vino, quieren ser signo del esfuerzo que hace el hombre por buscarte y cumplir tu voluntad desde su fragilidad.
TU PROMESA
El pan y el vino sobre esta mesa
nos dan confianza en tu promesa
de que una vida que es entregada
transforma el mundo, todo lo sana. (2)
Toma mi tiempo, te lo presento,
toma mi vida y cada intento
de construir, de transformar
de compartir y de curar.
Santo: Cantado
Canto de Comunión: «Renovad»
No hay que marcharse lejos para ver amanecer
en cada rincón del mundo hoy se eleva una canción
nuevas vidas ser renuevan con el sol.
Todos los hombres esperan la caricia de este sol,
hecho cercanía en vuestro sí de hoy.
Renovad nueva alegría, nuevo servicio, nuevo amor,
acoged nuevas raíces, nueva savia, nueva siembra.
Renovad, acoged…
Los gestos que hoy os piden no son vuestros, son de Dios,
el rostro de amigo fiel, una manos cariñosas,
la sonrisa que acompaña su dolor
paz, amor, fe, ofrenda de una entrega,
y Dios habla nuestro idioma, el amor.
Canto Final: «Madre de la Compañia»
Hoy venimos ante ti, Madre de la Compañía,
a ofrecer nuestra oración
por las gracias recibidas,
en la inmensidad del alma,
para hacer de estas tus Hijas,
seguidoras de Jesús.
María, guárdanos en tu regazo con abrazo maternal
acompaña nuestros pasos para poder caminar,
siendo tú de Dios esclava, nos enseñas a servir.
El Espíritu de Dios permanece a tu lado
y contemplas en silencio el Misterio del Amor,
pronunciando con tu vida
ese abandonado Fiat que nos mueve a decir Sí.







2 Comments on “Guión para la Eucaristía de la renovación de votos de las Hijas de la Caridad”
Excelente ayuda para tener una guía en nuestras celebraciones. Siguiendo el espiritu vicenciano.
Dios lo bendiga.
Sor Milagros. Donde encontrar las partituras de las canciones? H.C