Expectativas de un obispo en lo tocante a las misiones populares

Francisco Javier Fernández ChentoMisiones «Ad gentes»Leave a Comment

CRÉDITOS
Autor: Jesús Dosado, C.M. .
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Introducción

Antes de nada permitidme citar una parte de la carta que recibí del P. Emeric: «Nos gustaría que Vd. nos dijese, como Obispo, la aportación que Vd. espera de las misiones populares para la evangelización en su diócesis y cómo puede ser extructurada con la pastoral ordinaria».

Esto requiere que os diga antes algo sobre mi diocesis. Cuando llegué en 1981, encontré que tenía ya una fuerza motora a la que se había llegado colegialmente dos años antes. Era la siguiente: Solidaridad con el Pobre en la Formación/Creación de Comunidades Eclesiales de Base.

Esta fuerza tendrá indudablemente algunas repercusiones en la fabricación del cuadro sobre el que debemos estructurar las misiones poulares. Por lo tanto, permitidme exponeros algunas conceptos sobre este tema.

Solidaridad con el Pobre

Solidaridad con el pobre, entre otras cosas, significa echar una mirada a nuestra situación desde el punto de vista del pobre, punto de vista de Nuestro Señor. Solidaridad con el pobre implica estar junto al pobre en su sufrimiento. Significa ponerse al lado del pobre como hizo Jesucristo. Exige también una conversión de parte de ambos, sacerdotes y fieles, para comprender el ministerio sacerdotal:» servicio a los fieles, la mediación del amor de Dios ratificando al pueblo en su humanidad.»

Esto pide una restructuración ministerial: desde estar en poder y control a ser coordinador, facilitador de las diversas comunidades de gente que vive dentro del territorio que nosotros denominamos parroquia. Da también suma importancia a la necesidad imperiosa de facilitar el desarrollo contínuo de estas comunidades para ayudarles a que sean comunidades fuentes de vida dentro de la parroquia, de la diócesis y de toda la Iglesia. Este cambio de estructura hace que se considere como punto central la forma de vida más fundamental de la Iglesia Local: «la comunidad individual eclesial de base».

Comunidades Eclesiales de Base

Comunidades Eclesiales de Base (BECs) son la Iglesia misma a nivel más bajo o de base, entendida como algo que va directamente al «fundamento» de nuestra fe – Jesucristo, el evangelio, el Espíritu Santo-. De base porque sus miembros están mayormente en el último peldaño de la escalera social: «el pobre, los inquilinos, los parados, los marginados, etc., etc.». De base en el sentido comunitario, donde uno se siente obligado al bien del otro: «una agrupación de gente que se reune para reflexionar sobre la situción de sus vidas a la luz de la Palabra de Dios, para celebrarla en una forma que tiene significado para ellos y para trabajar para su transformacón».

A su nivel más fundamental, las Comunidades Eclesiales de Base exigen la creación de unos programas que faciliten un sentido más profundo de comunidad, una disposición de compartir recursos, y una estructura de dirección hacia una formación permanente para ambos, líderes y gente ordinaria. A nivel de parroquia, piden la formación de un equipo-núcleo parroquial que facilite y mantenga el servicio permanente y la coordinación de las Comunidades Eclesiales de Base. A nivel diocesano, exigen un programa de formación y un sistema de protección coordinada para los líderes y gente de la comunidad local.

Contribución Específica de las Misiones Populares

Por consiguiente, como Obispo de una diocesis con tal empuje, yo esperaría que las misiones populares orientasen a las Comunidades Eclesiales de Base hacia un apreciación renovada de estas tres areas relacionadas entre sí: Catequesis, Apostolado Social y Culto.

Esto debería hacerse de tal forma que las BECs fuesen inspiradas y motivadas para hacer un seguimiento de estas tres areas con sus propias estructuras de responsabilidades. Pero hablando ya de la evangelización por medio de las misiones populares, estas deberían aportar alguns ideas sobre las tres areas.

Catequesis Renovada

La primera cara de una evngelización renovada por medio de las misiones populares es una «catequesis renovada». No se catequiza a suficiente gente, ni se catequiza suficientemente a la gente.

* Cristo Céntrica: Esta catequesis debe ser «Cristo-céntrica. De ninguna manera debe ponerse en peligro la centralización y la primacía de Cristo. Todo, – la Virgen Santísima, los Santos, los Sacramentos, las Devociones, etc., todo lo cual es estimado en gran manera por el pueblo de mi diócesis,- debe ser enseñado en relación con Cristo.

* Arraigada en la Palabra de Dios

Si ha de ser Cristo-céntrica, la catequesis debe estar «arraigada en la Palabra de Dios». Nada ni nadie habla mejor del Verbo de Dios Encarnado que la Palabra de Dios de la Sagrada Escritura. La Biblia debe ser, repitiendolo una vez más, el primer libro de catequesis.

* Auténticamente Filipina

La catequesis debe ser auténticamente «filipina». Debe estar inculturada con el fin de que ambos, los medios de transmisión del mensaje y los recursos para la asimilación sean «filipinos».

Esta inculturación de la catequesis es una labor necesaria y urgente. Sin tal inculturación, bien el mensaje cristiano se queda ajeno al Filipino, o el Filipino aceptándolo se arriesga a ser enajenado de su cultura.

* Sistemática

Finalmente, la catequesis debe ser sistemática, i.e. Debe presentar en una forma ordenada y programada todas las Buenas Noticias de la Biblia y de la Tradición Sagrada, según las enseña la Iglesia – sin tergiversación ni disminución, pero siempre teniendo en consideración las circunstancias del catequizado.

Esta catequesis sistemática debe destacar lo fundamental de la creencia y de la práctica católica, y debe incluir como parte integrante la doctrina social de la Iglesia.

Apostolado Social Renovado

La segunda area de una evangelización renovada es un «apostolado social renovado». La Iglesia ve ahora claramente que la acción social cristiana,- i.e acción realizada por la Iglesia y sus miembros para promover el desarrollo humano, justicia en la sociedad, y paz, – es no sólo evangelización, sino también una labor sin la cual la evangelización no sería completa.

«Acción en favor de la justicia y participación en la transformacion del mundo se nos presenta como una dimensión constitutiva de la predicación del Evangelio.»

Culto Renovado

La tercera area de una evangelización renovada por las misiones populares es el «culto». En Filipinas, el culto se ha separado, desafortunadamente, de la totalidad de la vida. No se considera la liturgia como fuente y vértice de la vida de la Iglesia. Más bien, se mira a la liturgia como un departamento de vida sin una coherencia con la vida social, económica y política.

* Renovación de la Vida de Oración

Parte integrante de esta renovación de la vida de culto de nuestro pueblo es la renovación de la vida de oración. Deberíamos poner la mirada en el crecimiento de grupos de oración, de grupos carismáticos y de movimientos religiosos.. Sería de desear ver a la gente congregada en reuniones de oración.

Esta vida de oración necesita una promoción adicional. Es importante formar a personas que puedan ser maestros de oración para otros.

* Renovación de la Piedad Popular

Renovación de la Vida de Oración significa el uso de prácticas religiosas populares. Las prácticas religiosas populares del Católico Filipino son muy ricas en valores. Expresan sed por Dios y proveen al pueblo de la generosidad y el sacrificio que se necesitan para la manifestación de su fe.

Pero estas prácticas religiosas populares deben fomentarse de tal manera que no lleguen a tergiversar la religión o permanezcan a nivel de formas de culto, sino que lleguen a ser, más bien, verdaderas expresiones de fe.

Debemos cerciorarnos de que las devociones a la Virgen Santísima y a otros santos son consideradas siempre en relación con, y subordinadas a Cristo, el único Mediador entre Dios y los hombres. Parece ser que, en la práctica, los Santos y la Virgen María juegan un papel más importante que Crito en las prácticas religiosas de muchos fieles de fe sencilla.

* Renovación Litúrgica

Se han dado grandes pasos para promover la renovación litúgica en Filipinas con el fin de que la participación de los fieles en las celebraciones sacramentales sean informativas, activas, completas y comunitarias. Pero queda mucho por hacer todavía, especialmente en el campo de la educación litúrgica.

Entre las areas de renovación más vitales están: «Catequesis pre-sacramental», con el fin de que no se administre ningún sacramento sin haber instruído antes a los participantes sobre el significado de los sacramentos que van a recibir. Esto es especialmente necesario para los sacramentos del Bautismo, Confirmación y Matrimonio.

* La Renovación del Sacramento de Reconciliación

Este sacramento, que es una celebración de la misericordia de Dios, ha sido con frecuencia descuidado tanto por parte de los sacerdotes como por parte de los fieles. Los párrocos y pueblo han de ser instruidos para que vean en este sacramento un encuentro con Dios que nos reconcilia con El y con su pueblo.

Los sacerdotes deben estar siempre disponibles para la administración de este sacramento y deben buscar, con creatividad, medios para evitar peligros de rutina en la celebración de este sacramento. El uso creativo de las celebraciones públicas de penitencia ayudarán mucho hacia la apreciación de este sacramento.

La Inter-Relación de Estas Áreas

Debe hacerse resaltar que no puede tenerse una verdadera renovación en una area (e.g. catequesis) en un plan de aislamiento de las otras dos areas. Toda renovación genuína tiene que ser total, i.e., debe afectar las tres areas en su inter-relación.

Sin embargo, el area más fundamental de renovación,y la que debe recibir una distinción prioritaria es «catequesis». Sin formación hacia la madurez en la fe, el apostolado social será puro activismo y caerá presa de las tentaciones de ideologías anticristianas. Sin catequesis, el culto degenerará en formalismo y se convertirá en superstición y en una mentalidad mágica.

Por el contrario, catequesis sin apostolado social carecerá de poder de testimonio y transformación. Y sin culto, catequesis llegará a ser un mero adoctrinamiento.

Finalmente, el apostolado social sin culto perderá su manantial de vigor, mientras que culto sin apostolado social se convertirá en culto divorciado de vida.

Una vez identificadas las areas de evangelización renovada por las misiones populares, daré ahora unos esquemas de sus características.

Características de la Evangelizacion Renovada

Esta evangelización renovada debe caracterizarse por la claridad de sus objetivos, y por un nuevo fulgor, nuevos métodos y nuevas expresiones.

* Los Objetivos de la Evangelización

Evangelización renovada debe encauzarse antes de nada a la formación de católicos en una espiritualidad íntegra.

Evangelización debe también aspirar a vigorizar a la Iglesia, para que llegue a ser una unidad con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, una comunidad de discípulos de Cristo, un misterio visible de comunión y misión, y un sacramento, en Cristo, de salvación universal.

Evangelización no se para en el edificio de la Iglesia. Busca la transformación de toda la fábrica de la sociedad conforme a los valores del Reino de Cristo, la promoción del desarrollo total de la humanidad, la liberación íntegra, la justicia en la sociedad y la razón de la paz.

* Nuevos Métodos

Los objetivos de la nueva evangelización en Filipinas puede conseguirse únicamente con «nuevos métodos», nuevos en el sentido de que hay una fuerza renovada que actúa sobre ellos.

Uno de los aspectos de la nueva metodología es el acceso participativo. Da una llamada a que participen todos sin excepción.

En catequesis, se ha de dirigir a la gente a que relacione la verdad cristiana con sus vidas propias. La misma liturgia debe poner la mirada en la total participación del pueblo. Y el apostolado social debe estimular a sus beneficiarios a que participen en el desarrollo de sus propias personas, en la lucha por la justicia y en el trabajo por la paz.

Otro specto de la nueva metodología es el acceso en equipo a la evangelización. Personas y grupos se unen conjuntamente para obtener sus objetivos en un reconocimiento creciente de la existencia de sus propios carismas y de los carismas de la gente a su alrededor.

* Nuevo Fulgor

Tal acceso participativo es posible únicamente si se inyecta un «nuevo fulgor» en todos los miembros de la Comunidad Cristiana. De hecho, nosotros somos llamados a proclamar juntos la Buena Noticia, con el fulgor de los santos, con un estusiasmo semejante al de los primeros discípulos.

* Nuevas Expresiones

Este nuevo fulgor y nueva estusiasmo exige «nuevas expresiones». Actualmente hay unas posibilidades formidables para transmitir la Buena Noticias a través de los «medios de comunicación social».

«Nuevas Expresiones» significan el uso adecuado de símbolos y lenguaje que el pueblo entiende, expresiones y palabras que tocan los corazones, las mentes y las almas.

Debemos también tener muy en cuenta la cultura de nuestro pueblo para saber que expresiones culturales y símbolos tienen gancho y mueven sus corazones.

Permitidme terminar expresando mis sentimientos de agradecimiento a los Padres Vicentinos por ofrecerme la oportunidad de tomar parte en este Mes Vicenciano sobre el tema «las Misiones Populares». En Junio del año pasado, durante los ejercicios espirituales anuales, mis scerdotes expresaron en la formulación de nuestra «Visión-Misión» la idea de constituir un equipo de Misiones en la Diócesis.

Quiero también anticipar mi gratitud a todos vosotros por las lecciones abundantes que, estoy seguro, he de aprender de vosotros durante este mes. Todo esto me ayudará mucho.Muchas gracias y que Dios os bendiga.

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