¡Hola! Vamos de interrogantes…
¿Tú le conoces? No lo hemos visto, pero creemos en Él. Pero no te extrañe; todo el mundo cree en muchas cosas que no hemos visto… (Hasta quienes se dedican a la ciencia).Y hay algo que no podemos olvidar. Lo que estamos intentando vivir en Adviento es fundamental: Cuanto más y mejor conozcamos a Jesús y demos testimonio de Él, (testigos de la Luz) mejor ofreceremos a nuestro mundo algo que necesita. (Y esto, aunque haya algunos que no se dan cuenta o no lo quieren aceptar).
Esta es la razón de intentar, aunque sea muy mal, ponerte en contacto con el evangelio todas las semanas: Él está cerca; es Dios-con-nosotros, aunque sigue viniendo. Más todavía: Es fundamental que el crezca dentro de ti, dentro de nosotros, aunque nosotros vayamos disminuyendo.
¡Ah! ¿Reconoces la Hermosura antigua y nueva en la vida de los pobres? (los «anawin» y los que no significan nada…)
Otra cosa: Juan dice que no es tres cosas. Es solamente una. Y tú, ¿quién eres? ¿Cómo te presentas? ¿Cómo te ven?
– Y hoy, Juan, ¿qué traes en el carro de la limpieza? ¿Te gustan así los responsables en la Iglesia, con mandil y sirviendo? Vaya…, como Jesús.
Jesús, cuando acaba de lavar los pies a sus discípulos, se pone el manto, pero no se quita la toalla. No te la quites tú tampoco. Seguro que puedes hacer… en….
¿Sabes?, yo lo decía de crío: Soy Luis Mari… para servir a Dios y a usted. Hoy te lo repito: Luis Mari…
P.S. No olvides que hoy es (se llama) dentro del «morado del Adviento» el domingo de la alegría. Así que, permítete un baile aunque sólo sea en casa y echa algún chiste. No te dejes ganar por ninguna crisis. «Alegraos siempre en el Señor (en el encuentro con el Señor), os lo repito, ¡alegraos!»
Domingo 3º de Adviento (Power Point de Luis Mª Martínez Sanjuan, C.M.)









