122. ROME. Académie des Nobles ecclésiastiques. 1703. -Romana; Academia Nobilium ecclesiasticorum.
En el año 1703 se publica la fundación en Roma de una nueva casa que no hemos mencionado aún. Los sacerdotes de la Misión fueron encargados de la dirección del Seminario de los Nobles eclesiásticos del cual dice el Sr. Watel en su circular del 1º de enero de 1705: » Nuestro Santo Padre el Papa ha querido que tres nuestros sacerdotes ocuparan la dirección de una casa nueva en Roma, llamada la Academia de los Nobles eclesiásticos que es una especie de seminario externo. Como este establecimiento no tiene aún su última forma, no sabemos todavía cuál será su el éxito «. Veamos algunas informaciones sobre esta fundación, sacadas de la obra La Congregazione della misione in Italia, p. 112, 194. El cardenal René Imperiali, preocupado por los peligros a los que estaban expuestos los jóvenes nobles tanto de Roma como de las provincias circundantes que venían a la capital del mundo cristiano para continuar sus estudios, y queriendo facilitar a aquellos cuya fortuna no estaba en relación con su nacimiento, los medios de instruirse para tener acceso a las dignidades eclesiásticas, tuvo la idea de crear en Roma un colegio exclusivamente reservado a aquellos de estos jóvenes que aspirando al estado eclesiástico, tenían que seguir los cursos de derecho y de teología. Pensó que dando a este colegio o seminario un nombre diferente del que se da en general a esta clase de instituciones, halagaría el amor propio de aquellos a quienes se destinaba y sería aceptado con menos repugnancia. Esta es la razón por la que este establecimiento recibió el nombre de Academia de los Nobles eclesiásticos.
Una vez construido el edificio, en Monte-Giordano, no lejos del Panthéon, el cardenal fundador quiso confiar su dirección a los sacerdotes de la Misión, y de ello habló con Sr. Figari, visitador de la Congregación en Italia. Este se lo comunicó al Superior general, el Sr. Pierron, quien con fecha de del 25 de septiembre de 1702, escribía al Sr. Anselmi en Roma: » Después de hablar entre nosotros y bien consideradas las cosas, estimamos que podéis prestar este servicio a esta Academia eclesiástica, bien porque el Santo Padre lo desea, bien viendo el bien que podéis hacer a estos eclesiásticos, de conformidad con nuestro Instituto «.
Es probable que el Superior general no estuviera al corriente de las condiciones que colocaban a los Misioneros en una situación del todo anormal, ya que el cardenal protector nombraba al director o superior y a los demás Misioneros, y hasta podía desplazarlos sin la intervención de los Superiores mayores de la Congregación. Por lo demás, estos últimos no tenían siquiera el derecho de visitarlos para asegurarse de su regularidad y de su fidelidad en el cumplimiento de las funciones que se les confiaban.
Los misioneros tomaron la dirección de la Academia probablemente en 1703. El Sr. Giornanini, enviado a Florencia como superior de la nueva casa le llamaron el 27 de noviembre de 1703 para ser nombrado a la cabeza de la Academia. Es de creer que el cardenal Imperiali lo había pedido expresamente pues le conocía desde hacía mucho tiempo; apreciaba su saber hacer y su ciencia, y le creía apto para dar renombre a sus Instituto y merecer la confianza de los jóvenes nobles. Todas las gestiones hechas por el Superior general para conseguir que los Misioneros de la Academia de los nobles fueran dependientes de sus superiores no tuvieran ningún resultado (1704-1710). El Sr. Giordanini fue su director hasta su muerte acaecida el 12 de noviembre de 1720; tenía sesenta y cuatro años cuarenta y dos de los cuales de vocación.
Fue un hombre de muy alta inteligencia y afecto a la Congregación, aunque un poco demasiado dominado por la nacionalidad. Publicó dos obras: la primera titulada ‘Instrucciones a los jóvenes confesores‘, 2 volúmenes in-12; la segunda ‘Iconografía del obispo o modelo de un obispo’. Murió piadosamente, siendo trasladado su cuerpo e inhumado en Monte-Citorio.
Después de la muerte del Sr. Giordanini, el Superior general rogó [483] al Sr. De Negri que tomara la dirección de la Academia, y este, a la muerte de Clemente XI, marzo de 1721, cesó de ser el predicador del Palacio apostólico.
En 1723, el Sr. Couty, procurador cerca de la Curia, escribe al Sr. Bonnet que la Academia está en plena decadencia. En 1729, el Sr. De Negri abandonó la dirección de la Academia y se retiró a Monte Citorio para vivir allí en el silencia y la oración, mientras se hacía útil a los jóvenes preparándolos al ejercicio del ministerio.
En 1734, recibió del cardenal protector de la Academia la misión especial de pasar la visita. La hizo, y de su informe que se conserva aún en los archivos, se vio con claridad que la dirección de la obra debía pasar a otras manos.
123. ZASLAW. 1748. – Zaslayensis. Mission, paroisse.
Zaslaw es una pequeña ciudad, cabeza de departamento en el gobierno de Wolhynie. La casa de la Misión de esta ciudad fue fundada en 1748 por los príncipes Sangusko, señores del lugar. Los fundadores construyeron una iglesia, una casa de dos pisos, le añadieron un terreno de cultivo y mandaron venir a misioneros de Varsovia. En 1750, la iglesia quedó terminada por completo y adornada y, al año siguiente, Mons. François Kobieski, obispo de Luck, vino a consagrarla con el título se San José. En 1794, Mons. Gaspar Cieciszowski, obispo electo de Pinsk y administrador de la diócesis de Luck, erigió una parroquia en Zaslaw, y le atribuyó la población a la iglesia de la misión. El 22 de diciembre, su oficial vino a ejecutar el la erección de esta nueva parroquia, que contaba con mil quinientas almas.
Los fundadores habían adjuntado tres dominios a la casa, para el mantenimiento de los Misioneros, su renta era de 7256 rublos. Otras rentas fueron dadas a esta casa por diferentes fundaciones. Alexandre Knihinski, porta estandarte de Kiow (título honorífico), fundó en 1747 cuatro misas que celebrar todos los viernes, después del oficio de la Santa Cruz y de la Pasión de Nuestro Señor ; Laurent Zadarnowski, canónigo de Smolensk en 1774, fue también otro bienhechor de la casa, así como Françoise Pisarska.
Además de las funciones parroquiales que debían cumplir, los Misioneros estaban obligados a dar, en épocas [484] determinadas, misiones en las tierras de los fundadores, a cantar misas en ciertos días del año, a recitar el viernes las letanías del Santo Nombre de Jesús, y el sábado las de la santísima Virgen por la intención de los fundadores, a cantar el oficio de la Pasión el viernes, etc.; por último a mantener una escuela parroquial.
En 1764, André Lemanowki, capitán de los ejércitos de la corona, hizo otra fundación para construir un pequeño hospital y mantener en él a doce pobres.
La biblioteca, que existe aún (1863), contiene quinientos catorce volúmenes de obras en gran parte eclesiásticas. La escuela parroquial cobijaba de ordinario a cincuenta alumnos. Se había hecho por clérigos de la Congregación. Una casa particular había servido para este uso.
En virtud de un privilegio especial de Benedicto XIV, dos cofradías se establecieron en esta iglesia: la del Sacré-Cœur en 1751, y la de la santísima Trinidad en 1755.
Tenemos un testimonio de la manera como los Misioneros desempeñaban sus diferentes obligaciones, en la memoria de la visita diocesana, hecha en 1818 por el Sr. Grégoire Stucewicz, canónigo de Zytomir ; se expresa en estos términos : » La iglesia de Zaslaw está muy bien servida por los Misioneros ; celebran los oficios con mucho celo y realizan con los cuidados más asiduos todas las obligaciones del ministerio pastoral ; esta comunidad de sacerdotes edifica grandemente al pueblo con sus buenos ejemplos y por sus instrucciones «.
A consecuencia del ukase del 10 de diciembre de 1842, que disolvía la Congregación, la parroquia fue devuelta a las manos de los sacerdotes de la diócesis. – Mémoires ; Pologne, p. 611. 1804
124. GUIMARAENS. 1751, – Vimarensis.
En la circular que data del 1º de enero de 1753, el Sr. Debras, Superior general, escribía que en Portugal se creaban nuevas fundaciones. » Las que estaban proyectadas en Miranda y en Guimaraens, escribía, una vez acabadas, se enviaron allí sujetos en el transcurso del año pasado «. Ya había dicho [485] el año anterior: » La Providencia nos depara próximamente en Guimaraens, en la diócesis de Braga, un establecimiento magnífico. Mons. el arzobispo, tío del rey de Portugal, que honra nuestra Congregación con una estima especial, quiere que esta fundación llegue a ser tan importante como la de Lisboa, y las cosas van tan adelantadas que ya hemos enviado nuestra procuración para aceptarla.
Guimaraens o Guimaraes es una ciudad del distrito de Braga (entre Douro y Minho, Portugal septentrional), a 55 kilómetros al nordeste de Porto, en un bonito valle. Guimaraens, al que se llama alguna vez la » Cuna de Portugal «, tiene una población de ocho a nueve mil habitantes. Era junto a esta ciudad, a una legua al este donde estaba la casa da Cruz de los sacerdotes de la Congregación de la Misión.
De Cunha (Vida de san Vicente) describe así los orígenes de esta fundación.
El reverendo José Simoes, sacerdote de gran virtud y ciencia, originario de la parroquia dos Gemios, cerca de la ciudad de Guimaraens, fue a Roma donde pasó unos años ; a su regreso a Lisboa, le entregaron la parroquia Senhora do Carmo en Brasil, hoy ciudad y sede episcopal de Marianna. Allá mandó comprar la quinta (o casa de campo) da Cruz, vecina de las tierras de su familia. Luego retirado a Portugal, habitó en su quinta donde levantó una iglesia dedicada a Nuestro Señor de Bomfin (o de la buena muerte); Allí confesaba, predicaba, enseñaba la gramática, daba escuela a los niños todo por amor a Dios y gratuitamente, no teniendo en su compañía más que a varios eclesiásticos, sus sobrinos, que le ayudaban en estas obras de caridad. Recordando la Congregación que había conocido mucho en Roma y sabiendo los grandes frutos que producía en Lisboa, formuló el deseo de agregarse a esta Congregación y de fundar allá una de sus casas. Dio parte de su pensamiento al arzobispo que teniendo este asunto como voluntad de Dios, le dio su aprobación y prometió su apoyo, decidiendo que esta casa sería la que el rey Juan V le había recomendado establecer en su arzobispado. Aclarado esto, se llamó inmediatamente a misioneros de Lisboa; llegaron tres en octubre de 1751, dieron la primera misión en esta iglesia y luego en muchos otros lugares más, con mucho éxito y gran contento de las poblaciones. El fundador, teniendo el atestado firmado por Su Alteza misma, se fue a Lisboa a pedir el [486] permiso real, que le fue otorgado por alvara (o decreto real) del 30 de enero de 1756, para doce sacerdotes.
Casi inmediatamente después fallecieron el muy celoso arzobispo y pronto el fundador. De esta forma, a falta de las rentas necesarias para el mantenimiento de un número mayor, no quedaron en esta casa más que cinco sacerdotes y dos hermanos coadjutores. No obstante este pequeño número de misioneros da continuas misiones ; con gran frecuencia, van a Braga a dar el retiro a los ordenandos ; en la casa se entregan sin cesar a oír las confesiones, a ir a confesar a los enfermos que los llaman, a dirigir el retiro de los eclesiásticos y de los seglares que acuden a él, etc. Su celo no puede limitarse a esta provincia, por eso van a misionar a la provincia de Traz-os-Montes, en las diócesis de Lamego y de Porto. Allí también, tienen una escuela gratuita para niños. –Así hablaba da Cunha, en 1779.
El establecimiento fue suprimido por la revolución de 1833. – La Congrégation de la Mission en Portugal, p. 20.
125. PLAISANCE 1751. – Placentina. Séminaire.
En Piacenza, ciudad de Emilia, en Italia, el arzobispo cardenal Alberoni resolvió utilizar un hospital que se caía en ruinas y formar un establecimiento de educación eclesiástica. Emprendió la obra en vastas dimensiones y la llevó a buen fin. El Sr. Debras, Superior general, escribía en enero de 1752 : «A finales del pasado octubre, el eminentísimo cardenal Alberoni, queriendo por fin ver en funcionamiento su magnífico colegio de Piaenza, por el que ha hecho y continúa haciendo los mayores gastos con una generosidad digna de su gran corazón, encargó al Sr. Vilati, que se dedican a responder a los planes de Su Eminencia, que llamaran a cinco sacerdotes para enseñar las ciencias, y además a dos estudiantes fuertes e instruidos que, volviendo por celo a los estudios de filosofía y de teología, puedan constituir una noble emulación para los colegiales «.
El año siguiente, el Sr. Debras decía: » La muerte nos ha privado el año pasado del eminentísimo cardenal Alberoni. Gozaba con satisfacción de los primeros frutos de la apertura de su magnífico colegio de Piacenza, siempre ocupado en adornarlo y enriquecerlo. Algunas expresiones de su testamento han producido un poco de inquietud, pero, una vez enterados, hemos encomendado de manera especial al Sr. Testori visitador de la provincia de Lombardía, para tratar de la fundación, y confirmarla por la toma de posesión pura y simple, después de discutir amistosamente los puntos difíciles ; lo que se negocia hoy, con todo el éxito que podíamos esperar de juiciosa equidad de Mons. obispo de Piacenza, prelado prudente y virtuoso, encargado, él y sus sucesores a perpetuidad, del nombramiento a las sesenta plazas fundadas en ese colegio «.
El 1º de enero de 1757 en su circular, el Superior general Sr. Debras exponía así el estado de la naturaleza de la obra : » El colegio de Piacenza, fundación digna de la magnificencia del cardenal Alberoni, de cuya posesión la congregación se encuentra en plena y pacífica posesión, desde el 25 de enero de 1754, que el papa ha confirmado con su autoridad, las explicaciones y moderaciones de algunos artículos del testamento, sostiene la idea que el eminentísimo cardenal había concebido de nosotros, y se adquiere cada vez más la estima del público. Se sabe que está fundado para la educación gratuita de sesenta niños, a quienes se llama colegiados y entre los cuales debe haber siempre seis estudiantes de nuestra Congregación, elegidos entre los mejores para dar estímulo a los estudios. Las ciencias que se enseñan son la filosofía, la teología escolástica, dogmática y moral, el derecho civil y derecho canónico, la historia eclesiástica, la sagrada Escritura y la liturgia. La permanencia en el colegio es de nueve años; y, a medida que veinte colegiados han acabado su tiempo, se elige un número parecido de nuevos alumnos. Estas plazas, que ofrecen, además de la instrucción y el mantenimiento ofrecidos muy noblemente, se dan a concurso, pero solo a aspirantes de la ciudad, de la diócesis y del ducado de Piacenza. Los examinadores son el superior y profesores del colegio, el profesor de retórica del seminario menor, que está a cargo de los sacerdotes externos, y dos canónigos de la catedral, y el examen se hace en presencia del obispo. La elección ha ido bien hasta ahora, que los colegiados hacen grandes progresos en las ciencias, el espíritu eclesiástico y la piedad.
Varios de entre ellos han defendido tesis públicas delante de todo lo que hay de más distinguido, y con el aplauso de los sabios. Como hay un curato unido al colegio, ello proporciona la ocasión de ejercitar a los colegiados en la predicación y en las demás funciones del ministerio: de suerte que, terminada su educación, se encuentran bien formados y en estado de desempeñar, dignamente y con capacidad, los puestos más importantes. Se ve qué provechoso puede sernos este establecimiento, por la emulación que debe darse necesariamente entre los Misioneros, y por la satisfacción de formar a dignos sujetos de la Iglesia «.
Sobre la historia de este colegio, que pasó a la provincia de Lombardía en 1753, volvió a la provincia romana en 1829 y forma parte ahora de la provincia romana, se pueden recoger los detalles en la obra del Sr. S. Stella, La Congregazione della Missione in Italia, p. 241, 297, 414, 493 et 564.
126. UDINE. 1753. – Utinensis. Missions
Udine, ciudad de Italia septentrional (Venecia), está situada en el canal de la Roja a 15o kilómetros al noreste de Venecia.
El 1º de enero de 1751, el Sr. Debras, Superior general, dio a conocer la ocasión, y más tarde los progresos de esta fundación. Decía:
«Una misión dada en Murano, diócesis de Torcelo, cerca de Venecia, ha producido frutos tan maravillosos, que ha dado lugar a la fundación de una casa de nuestra Congregación, que Su Eminencia Mons. cardenal Delfino, patriarca de Aquilea, ha querido establecer en Udine. La dificultad estaba en obtener el consentimiento del senado de Venecia, cutos principios son muy opuestos a toda fundación nueva; pero la protección de Dios se ha manifestado en esto de tal forma que la unanimidad de los sufragios ha sido tan perfecta que no ha habido un solo senador que no haya sido favorable. El Señor había manifestado igualmente parte de su abundante misericordia en otras varias misiones precedentes, dadas en el Estado de Venecia, el Frioul y el patriarcado de Aquilea : de suerte que nuestros cohermanos gozan allí de gran estima y veneración, fama que se han conquistado por la regularidad de su conducta y por un celo verdaderamente apostólico «.
Añadía a comienzos de 1752: » Las misiones de nuestra casa reciente de Udine producen los frutos más maravillosos, bajo la sabia dirección del Sr. Jean-André Lavagna, en todo el patriarcado de Aquilea. Fue a primeros de diciembre de 1750 cuando nuestros misioneros, cuyo celo, como ya les escribí el primero de año pasado, había sido bendecido tan visiblemente en la misión de Murano, fueron llamados a Udine para comenzar la fundación propuesta y aceptada, y cuya acta, ideada de conformidad con nuestras reglas y costumbres, fue ratificada aquí el mes de mayo último. El eminentísimo cardenal Delfino, nuestro insigne fundador las recibió con todas las señales de un singular afecto. Quiso retenerlos durante tres días en su palacio, a su mesa, dándoles todas las muestras de estima y de confianza. Después de ese tiempo, pasaron a una casa vecina del patriarcado, bastante grande, y que Su Eminencia había comprado, provisionalmente, con una huerta, hasta que el hermoso edificio cómodo, que manda construir para doce individuos, estuviera acabado y amueblado. Lo que hubo de más notable fue que los pueblos de los lugares vecinos, sabiendo que Mons. el cardenal hacía reparar esta casa para alojamiento de los Misionero, por una impresión común y que nadie les dio, acarrearon ellos mismos maderas, piedras, cal y demás materiales, en tal cantidad que habría bastado para echar los cimientos del gran edificio y levantarlo varios palmos, como escribió el Sr. vicario general; de manera que Su Eminencia se vio obligado a prohibir que nadie trajera ya más. Continúa prestando sus cuidados a la construcción de esta casa, y parece que dentro de poco la habitación podrá recibir a los Misioneros, y que ellos encontrarán todas las comodidades para el ejercicio de nuestras diversas funciones «.
El año siguiente (1753), decía también a propósito de la fundación de Udine: » Tres misioneros bastarían apenas para el trabajo que se presenta. Nuestro insigne fundador, el Sr. cardenal Delfino, quien continúa honrando a nuestros cohermanos con la más tierna benevolencia, continúa también haciendo trabajar en el hermoso edificio que les destina.
La casa de los Misioneros, conservada por decreto imperial, fue suprimida en 1810. – La Congregazione della Missione in Italia, pag. 314 et 519.
127, LYSKOW. 1751- – Lyskovensis. Mission, paroisse.
«El Sr. abate Bychowiec, gran chantre de la iglesia de Wilna, habiéndose unido al Sr. Chreptowiez, gentilhombre de gran piedad, hace un establecimiento para los Misioneros, en el burgo de Lyskow, del que es el dueño temporal «. Es lo que menciona la Circular del Ser Debras, el 1 de enero de 1752.
Liskow está situado en el distrito de Wolkow, del gobierno de Grodno. Los Misioneros, después de tomar posesión de esta casa, construyeron en piedras un claustro en cada ala y en cada piso del edificio. Aparte de la cocina, la despensa, el refectorio y el almacén, la casa dispone de veintiuna habitaciones.
La iglesia de Lyskow había sido edificada en un principio de madera, en 1527, por Michel Kloczco; los Misioneros la reconstruyeron de piedra formando una cruz, con dos capillas; contenía cinco altares adornados de esculturas y estaba convenientemente dotada de todo para el servicio divino.
En virtud de la fundación, los Misioneros estaban obligados al servicio de la parroquia, que comprendía a 2 178 almas, y a dar en ciertas épocas misiones en las parroquias de alrededor. Debían también sostener una escuela parroquial. Había de ordinario seis sacerdotes en esta casa. En 1707, los Misioneros se encargaron voluntariamente de la escuela del distrito, lo que les obligó a mantener un personal más numeroso.
Había, junto a la iglesia, una casita que servía de hospital; allí se atendía a tres pobres: la renta que les estaba destinada era de 220 rublos. La casa de Lyskow atendía también el anexo de Slawuta.
Escuela de distrito. –Desde el comienzo, los Misioneros se habían encargado de la escuela parroquial; hecha por un clérigo de la Congregación. Por razón de las liberalidades de la familia de los Bychow, otorgadores del curato, ellos pudieron, en 1797, unirle la escuela del distrito, que contenía seis clases.
Los profesores eran sacerdotes o clérigos de la Congregación. Esta escuela dependía directamente de la Universidad de Vilna, que reglamentaba la materia de la enseñanza. Fue cerrada en 1832, cuando se prohibió a los eclesiásticos dirigir ninguna escuela. Los Misioneros no dejaron no obstante la casa de Lyskow hasta 1842, cuando les mandaron diseminarse por las parroquias. – Mémoires ; Pologne, p. 618.
128. GUISONA, 1751. – Guisonensis. Missions.
Guisona, ciudad de principado de Cataluña, provincia de Lérida en la España septentrional, vio establecerse una casa de la Misión en 1751. Esta fundación duró hasta la revolución de España de 1835. No tenemos información de esta casa, más que alguna indicación sobre la lista de los superiores. – Annales de la Mission, t. XLI, p. 99.
129. TYKOCIN. 1751. Tykocinensis.
Paroisse, missions.
En 1751, después de la muerte de Antonio Pokemburg, párroco de la iglesia de Tykocin, el conde Clément Branicki, general de los ejércitos del reino y castellano de Cracovia, concibió el proyecto de confiar a los Sacerdotes de la Misión la parroquia de Tykocin y de fundar a este fin una casa de la Congregación. En consecuencia, el conde presentó al Sr. Sikorski, sacerdote de la Congregación de la Misión, al nombramiento de Mons. François Kobielski, obispo de Luck. El nuevo párroco fue instituido el 19 de julio de 1751 e instalado el 3 de septiembre siguiente.
El SR. Debras anunció esta fundación a la Congregación, en su Circular del 1º de enero de 1752. » El Sr. conde Branicky, dice él, gran general y primer senador de Polonia, nos va a establecer en la ciudad de Tykocin, donde ha hecho construir una hermosa iglesia y una buena casa para los Misioneros «. El mismo superior general añadía al año siguiente: «Nuestros cohermanos de Polonia siguen siendo llamados igualmente para nuevas fundaciones; la que estaba proyectada el pasado año en la ciudad de Tykocin se encuentra ya en funcionamiento. El Sr. conde Bramicki, que es su fundador, lleva a cabo las cosas con toda la generosidad de un gran corazón, lleno de religión y de piedad «.
La casa de Tykocin era la encargada de la administración de esta parroquia de dos mil ochocientas almas. Había en general seis o siete Misioneros para la parroquia y las misiones, y para la dirección del seminario externo que le fue confiado, poco después de su fundación, por el Obispo de Augustow, en cuya diócesis se halla Tykocin. Esta casa existía aún en 1863, con las mismas obras, con excepción de las misiones, ministerio que ha sido imposible ejercer, sobre todo a partir de 1825. – Mémoires ; Pologne, p. 363, 368.
130. ARLES. 1752. – Arelatensis. Séminaire.
Arles (Bouches-du-Rhône), ciudad hoy de tres mil habitantes, era en el siglo dieciocho un arzobispado.
En su Circular del 1º de enero de 1753, el Sr. Debras escribía: » Nuestra provincia de Lyon se halla crecida con un nuevo establecimiento. Mons. el arzobispo de Arles, que honra de modo especial nuestra Congregación con su estima, nos ha dado a perpetuidad la dirección de su seminario, y ello con una confianza, una generosidad, una bondad dignas de nuestra gratitud. Los miembros para esta nueva casa se han conseguido de la provincia misma, que se halla en un estado de prosperidad «.
El arzobispo de Arles era entonces Mons. Jean-Joseph de Jumilhac. El contrato de fundación se encuentra en los Archives nationales, à Paris, sous la cote MM 539.
131. MIRANDA. 1752. – Mirandensis. Séminaire.
MIRANDA (Continum Lusitanorum) es una ciudad de Portugal (Tras os Montes), en el Duero, a 56 kilómetros al sur-este de Braganza. Tiene nueve mil habitantes. Era un obispado que se ha unido al de Braganza.
En 1739, el obispo de Miranda, D. Dioqo Marqués Monrato, había pedido al superior de la Congregación en Lisboa algunos sacerdotes para la dirección de su seminario. Hasta su muerte (1749), formuló las más vivas insistencias en este sentido, pero su deseo no se vio realizado, por falta de personal disponible. El sucesor, Dn. Fr. Jean da Cruz da agrada Familia, de los Carmelitas descalzos, más afortunado que Dn. Dogo, tuvo el consuelo de recibir a tres misioneros y de instalarlos en su seminario el 12 de agosto de 1752. (Voy. aussi, Annales de la Mission, t. XLIX, p. 37.)
En 1751 se había necesitado, como lo escribía el Superior general, el Sr. Debras, » enviar un equipo de misioneros a Miranda ante las instancias reiteradas de Mons. el obispo, quien desea desde hace tiempos vernos establecidos en su diócesis «. -De hecho el año pasado el superior general escribía » Las nuevas fundaciones que estaban proyectadas en Miranda y en Guimaraens estando dispuestas, se enviaron miembros durante el curso del último año «. Fueron los Srs. Didier y Fissour quienes, de Lisboa fueron elegidos y enviados a Miranda. Esta fundación duró hasta la revolución de Portugal de 1833. – La Congrégation de la Mission en Portugal, p. 23. Paris, 1906.
132. Toulouse. 1752. -Tolosana. Séminaire.
Los Misioneros estaban ya establecidos en Toulouse desde el año 1707 (VOY- ci-dessus, p. 63); se ocupaban en dar misiones.
En 1752 el seminario llamado de Caraman fue confiado a la Congregación de la Misión.
En su Circular del 1º de enero de 1753 el Sr. Debras, Superior general, lo mencionaba en estos términos : » La Providencia nos ha procurado una nueva casa en Toulouse, por la reunión del seminario de Carman, hasta ahora ocupado por los Srs. sacerdotes Bonalistas, así es como se nombra la pequeña compañía de sacerdotes reunidos por el Sr. Bonal, pero cuyas fundaciones, independientes unas de otras, han creído, ya en número de tres, no poder asegurar mejor su perpetuidad, que incorporándose a nosotros. Esta reunión de la casa de Carman, realizada a ejemplo de las de Villefranche-de-Rourgue y de Figeac, se la debemos especialmente a a los trabajos de Mons. el arzobispo de Toulouse, hoy arzobispo de Narbona quien, en este asunto, se ha portado como uno de nuestros más celosos protectores, lleno de generosidad y de bondad «. Mons. Charles-Antoine de la Roche-Aymon, arzobispo de Toulouse en 1740, fue nombrado arzobispo de Narbonne en 1752.
133. NOSTRA SIGNORA DELLA BELLA. Espagne. 1752. Séminaire.
1° El difunto Sr. Michel Torres, canónigo en el reino de Aragón, dejó en testamento, heredero de todos sus bienes a su hermano Dominique Torres, sacerdote y misionero apostólico de la Congregación de los obreros y superior del seminario de Nuestra Señora la Bella de Castejón del Puente, situada a unos diez kilómetros de la ciudad de Barbastro, a condición de fundar allí una capellanía a perpetuidad;
2° El Sr. Dominique Torres, queriendo satisfacer las intenciones de su hermano difunto, fundó una capellanía secular a perpetuidad en el seminario de Nuestra Señora de la Bella, bajo la invocación de los Santos Ángeles Custodios y de Santo Domingo. Puso de capellán a su sobrino, al Sr. Mirazuelo, que era también canónigo;
3º El mismo Sr. Domingo Torres, fundador de esta capellanía, hizo donación de ella a los sacerdotes de la Congregación de la Misión, con la condición de que vinieran a establecerse en la diócesis de Barbastro y tomar la dirección del seminario Nuestra Señora de las Bella. Esta donación hecha en favor de los Misioneros no fue reconocida hasta después de la muerte del Sr. Domingo Torres. El Sr. Mirazuela y el obispo de Barbastro escribieron a los Misioneros de la casa de Barcelona para notificarles la donación de la capellanía y la voluntad del difunto, Sr. Domingo Torres;
4º Informado de todo lo que precede, y agobiado por las instancias de Mons. el obispo de Barbastro, el Sr. Louis Debras, Superior general, envió el mes de abril de 1752 a dos sacerdotes y a un hermano coadjutor de la casa de Barcelona para tomar la dirección del seminario de Nuestra Señora de la Bella ;
5º Desde su llegada, Mons. el obispo de Barbastro, les dio posesión [495] del seminario, mediante un acta auténtica, firmada por un notario público con fecha del 11 de abril de 1752. El mismo obispo nombró superior del seminario al Sr. Jean Justafé y, en su ausencia, al Sr. Raphael Pi: eran los dos misioneros enviados por el Sr. de Bras, que se convertían así en poseedores auténtica y legalmente del seminario. –Annales, t, XLI, p. 101.
Pero a causa de la insalubridad del clima, este establecimiento fue transferido al cabo de unos años (1759) a Barbastro.
LURS. 1753. Missions, Séminaires
Lurs, hoy del departamento de los Bajos Alpes, dependía en el siglo dieciocho del obispo de Sisteron.
Fue el 1º de enero de 1754 cuando el Sr. Debras, Superior general, escribía: » Mons. el obispo de Sisteron nos ha dado también una señal de su estima, reuniendo a nuestra Congregación su seminario menor construido en Lurs, junto a su castillo episcopal. Una de las ventajas de esta unión, reinando el mismo espíritu en este seminario y en el de Manosque, el clero se formará mejor en las santas funciones «.
135. VINCENNES. – Ad Vicenas. Aumônerie de l’École militaire
Tenemos pocas informaciones sobre esta obra reunida para los Misioneros de la casa de Saint-Cyr. Esto es lo que escribía el 1º de enero de 1754, el Superior general, Sr. Debras: » La Providencia nos ha procurado en Francia en el curso del último año, dos nuevos establecimientos. El rey (Luis XIV) que honra nuestra Congregación con su estima y con sus bondades, no ha querido confiar a otros la dirección espiritual de la Escuela militar, que su generosa piedad establece en favor de la joven nobleza de Francia: monumento que será por siempre glorioso para los Misioneros dejado pocos años después, ha procurado en Francia durante el curso del último año dos nuevos establecimientos. El rey (Luis XIV) que honra nuestra Congregación con su estima y sus bondades no ha querido confiar a otros la dirección espiritual de la Escuela militar, que su generosa piedad establece a favor de la joven nobleza de Francia : monumento que será por siempre glorioso para la memoria de tan buen rey y que, reunido con relación a nosotros al de Saint-Cyr, nos da la ocasión de servir lo más útilmente posible a la Iglesia y al Estado, formando en la religión y en la piedad a la joven nobleza de uno y de otro sexo. Tres de nuestros sacerdotes, los Srs. Buisson, Armand y Plonez, fueron, el 1º de octubre, a comenzar esta gran obra en el castillo de Vincennes esperando que el suntuoso hotel, que se construyó con una magnificencia real, esté en estado de admitir los ejercicios «.
Fue el Sr. Lázaro Joseph Buisson quien tuvo, en un principio, la dirección de esta obra (1753).
136. GIRGENTI. 1753. -Agrigentina. Missions.
En 1750 comenzaron las conversaciones relativas a la fundación en Girgenti, en Sicilia, de una casa de la Misión para la cual el obispo pedía ocho sacerdotes y cuatro hermanos. En 1753, el 29 de agosto, los misioneros designados para la nueva fundación desembarcaron en Palermo, donde una calurosa acogida de los sacerdotes reunidos entre ellos bajo el título de Sociedad de San Vicente de Paúl; el 22, septiembre, llegaron a Girgenti.
El Superior general escribía poco después (Circ. 1º de enero 1754) :
» La casa destinada a nuestros cohermanos es muy cómoda, bien amueblada, en un hermoso emplazamiento: domina una gran parte de la ciudad, del mar y del campo, y está libre de toda sujeción. No se puede pedir más. Quiera Dios que los frutos de nuestros trabajos sean tan consoladores «! (Circ., t. I, p. 554, 575.)
El tiempo no respondió a estos brillantes comienzos; y menos de un año después, los Misioneros enviados de Roma a Girgenti estaban de regreso de Girgenti a Roma (2 de julio de 1754). – La Congregazione della Missione in Italia, p. 287- 290.
137- KRASLAW, 1755, – Kraslavensis. Séminaire.
En Kraslaw, pequeña ciudad del gobierno de Witebsk, en el distrito de Dunabourg, y dominio de los condes Plater, habitaban desde hacía tiempo cerca de una iglesia de madera dos Padres Jesuitas ocupados en servir la parroquia. Tras la caída de la metrópolis de Rys y de la principal sede episcopal de Wenden, tan celebrada en una dieta de Varsovia, los obispos de la Livonia polaca no teniendo ya lugar de residencia, se veían obligados a alojarse en casas particulares. No tenían seminario para educar a la juventud eclesiástica.
Hacer frente a este menester urgente fue el primer objeto del celo de los obispos de Livonia, y de los principales habitantes del país. En consecuencia el estaroste de Dunabourg Constant-Louis Plater y su esposa, nacida Oginska, obtuvieron, en 1755, de Mons. Ostrowski, (1797) obispo de Livonia, que fijaría su residencia en Kraslaw. Hicieron construir una hermosa catedral, un palacio episcopal para él y su sufragáneo, y un seminario de dos plantas, compuesto de dos alas de edificación. Luego se entendieron con el Sr. Sliwicki, visitador de la Congregación de la Misión y con ello lograron Misioneros. Estos últimos debían administrar la parroquia de Kraslaw, que contaba ocho mil almas, y dirigir el seminario. Aparte de las fundaciones hechas por el conde Plater, Mons. Antoine Ostrowski unió a este seminario la fundación dejada antes de él por otro obispo de Livonia, Mons. Wolf, para mantenimiento de un profesor y de cuatro alumnos en el seminario diocesano; contribuyó también grandemente a la ornamentación de la iglesia y al equipamiento de la sacristía. El obispo de Smolensk, Mons. André Hilzen, queriendo aprovecharse del establecimiento de este seminario para educar al clero de su diócesis, hizo también una fundación para un profesor y dos alumnos de su diócesis.
Más tarde, la Santa Sede, por decreto de la Congregación de la Propaganda del 8 de julio de 1774, otra para en el seminario de Kraslaw, para otros cinco alumnos de la diócesis de Smolensk.
Cuando los Misioneros llegaron a esta casa en 1755, la nueva construcción no había acabado aún ; se alojaron entonces en una pequeña casa de madera, ocupada anteriormente por los jesuitas, y dos años más tarde, abrieron el seminario que mantuvo constantemente a once alumnos hasta 1786.
Después que en 1772 la Livinia y toda Rusia Blanca se hubieron incorporado al imperio ruso, la santa Sede envió al nuncio Archeti para negociar con la corte de San Petersburgo, decreto con fecha del 8 de octubre de 1783, Mons. Stanislas Siostrzencewicz Bohus fue nombrado arzobispo de Mohilew. Este último, careciendo de fondos para su seminario, envió a Kraslaw a su coadjutor, Mons. Jean Benislawski, con el fin de transferir una parte de los recursos de este seminario al de Mohilew. Por un acuerdo firmado entre él y los condes Plater, de fecha 25 de junio de 1786, la mayor parte de los fondos del seminario, incluida la mitad de la fundación romana, fue trasladada al seminario de Mohilew, más, a partir de esta época, la otra mitad de esta fundación romana cesó de pagarse al seminario de Kraslaw. En estos últimos años, algunas personas hicieron otras fundaciones para los seminaristas, lo que permitió llegar a nueve más; seguían tres profesores.
En 1815, los Misioneros, para satisfacer el deseo de los habitantes, se encargaron de la escuela cantonal de seis clases y enseñaron según el programa de la Universidad de Vilna. Los profesores eran sacerdotes y clérigos de la Congregación. Esta escuela fue cerrada en 1832, cuando fue prohibido al clero tener escuelas para laicos. La escuela parroquial había existido desde un principio; no tenía ningún fondo especial, los Misioneros la sostenían a sus costos; había constantemente veinticinco alumnos al menos.
Para llenar estas diferentes funciones había siempre diez sacerdotes en la casa de Kraslaw; fueron dispersados por las parroquias en virtud del ukase del 10 de diciembre de 1842. – Mémoires ; Pologne, p. 626.
138 ORSZA OU SELEKTA. 1756
Leemos en una Circular del Sr. Debras, del 1º de enero de 1756, el pasaje siguiente: Nuestros cohermanos de Polonia continúan cumpliendo su ministerio con tanta bendición que año tras año ve aumentar a su favor la estima pública. Desempeñan, gracias a Dios, sus funciones con tanta edificación y capacidad, como se desearía en cualquier parte. Aparte de la fundación de Orsza en la Rusia Blanca, que se termina, les ofrecen todavía otras más».
El año anterior (1755), el mismo Superior general había anunciado ya esta fundación de Orsza, en estos términos: » Siguen ofreciendo a nuestros cohermanos nuevas fundaciones; se está pensando ahora una en países que más al Norte, donde la ignorancia y la herejía proporcionarán materia a su celo, es una señal sensible de que Dios mismo se complace en el ejercicio de su ministerio, y de que sus trabajos procuran su gloria «.
La ciudad de Orsza está situada no lejos de Smolensko. Este establecimiento fue fundado por la Sra. Tuszka, que falleció en 1770 y que fue recomendada por el Sr. Jacquier a las oraciones de la Compañía. No sabemos exactamente la época en la que esta casa ha cesado de existir. Lo que es seguro es que existía todavía en 1794. El superior era entonces el Sr. Vincent Swierkowski.
A partir de entonces no se habla más de la casa de Orsza en los documentos de la Congregación; ¿cómo desapareció? Podemos darnos cuenta por el pasaje siguiente de la obra titulada: Vicisitudes de la Iglesia católica de los dos ritos en Polonia y en Rusia:
» Apenas el tercer reparto de Polonia había hecho de Catalina II dueña de este desdichado país, cuando arrojó su máscara de hipocresía y comenzó contra la Iglesia católica del rito latino la misma persecución que había hecho sufrir a la Iglesia rutena unida. En 1795, a pesar de las garantías concedidas por ella, en los tratados de reparto, en virtud de las cuales la Iglesia católica de los dos ritos debía mantenerse en su statu quo, Catalina abolió todos los obispados, excepto el de Lituania ; en cuanto a los bienes dependientes de estos obispados, dispuso de ellos como había dispuesto de los bienes de los obispados rutenos, es decir adjudicó a la corona o dio a los generales de sus ejércitos, o a las altas dignidades del Estado, todos los bienes de estas iglesias y los que pertenecían a los capítulos, colegios, seminarios y demás instituciones «.
Si todas las demás casas de la Congregación no corrieron la misma suerte que la de Orzsa en esa época, fue porque la muerte de Catalina vino a detener la ejecución de sus proyectos.- Mémoires, Pologne, p. 638.
139. VARSOVIE. 1757. – Varsaviensis. Hôpital de 1’Enfant-Jésus.
La fundación del hospital del Niño Jesús ocasionó también la fundación de una nueva casa de la Congregación en la ciudad de Varsovia.
En su circular del 1º de enero de 1758, el Sr. Debras ponía en conocimiento de este suceso a la Congregación en estos términos:
» Polonia continúa ofreciéndonos grandes motivos de consuelo. El celo y la regularidad de nuestros cohermanos les conciliaban cada vez más la estima y la confianza del público. Los reclaman de todas partes para fundarlos, y con dolor, por la imposibilidad en que se ven de recibir tantas fundaciones a la vez, pueden lograr hacer aceptar retrasos. Lo que ha habido de particular este año, ha sido la introducción de los niños expósitos en el hermoso hospital que se les ha preparado en Varsovia. El Sr. Baudoin, animado del espíritu de nuestro santo fundador, y secundado por la aprobación, el celo y las luces del Sr. Slivicki, visitador de la provincia, había ideado el plan de este edificio, hace algunos años. Era una necesidad real, tan mal alojados se hallaban estos niños. Mil obstáculos han salido al camino de la empresa. Pero un celo puro, paciente y animoso logra todo lo que emprende para la gloria de Dios. El Sr. Baudoin, a quien no detiene ninguna dificultad, ha conseguido construir, este hospital, que es amplio, bien iluminado y cómodo. Es el más hermoso y el más regular que haya en Polonia. Ha costado más de 200 000 libras de nuestra moneda.
» El día de San Juan (1757) elegido para el traslado de los niños, fueron conducidos por el clero de la parroquia de Santa Cruz procesionalmente, a la cabeza el Sr. auditor de Su Excelencia Mons. el Nuncio del Papa. Esta procesión se vio honrada por un gran número de personas de nota, y por una multitud prodigiosa de todos los órdenes a quienes, llegados a la capilla del hospital, uno de nuestros Srs. cohermanos predicó un sermón edificante y patético. Se cantó luego el Te Deum, y el Sr. auditor dio la bendición con el santísimo Sacramento. El domingo siguiente, cantó allí una misa solemne, a la que asistieron Mons. el Nuncio, los obispos de Kujavie y de Kiovie, el Sr. gran canciller y sus tres hijos, el Sr. conde de Bruhl, primer ministro, la Sra. condesa, su esposa, la Sra. princesa palatina de Rusia, el Sr. gran chambelán, su Sra. esposa, el Sr. Durand, ministro de Francia, y varios personajes de distinción a quienes el Sr. barón de Reaucour hizo servir, en el refectorio de los niños, una comida, en una mesa de veinticuatro cubiertos.
Durante la comida, la Sra. condesa de Brulh propuso hacer una cuestación, que ascendió a 2 000 libras. Esta virtuosa dama dio además tres hermosos ornamentos para la capilla, y prometió todo lo que dependiera de ella y de su protección para ayudar a concluir la obra. Es un monumento con milagros. Todo el mundo está lleno de admiración. El rey, la familia real, todos los grandes del reino lo aplauden. La caridad continúa aportando sus dones. Una dama viuda, que quería magníficos funerales a su marido, se sintió inspirada de hacer más bien donación de 600 ducados a este nuevo hospital. Otra acaba de fundar una misa perpetua «.
Se verá, en el año 1768, en las noticias sobre los sacerdotes de la Congregación de la Misión, la vida del Sr. Baudoin.
» Fue en 1732 cuando el Sr. Pierre Baudoin había comprado con el producto de una cuestación una casa en el suburbio de Cracovia para los pequeños niños expósitos, cuyo cuidado confió a las Hijas de la Caridad. Habiendo recogido luego fondos considerables, comenzó en 1745 la construcción de un hospital, plaza de Warecki, donde se establecieron hasta 1900 enfermos y niños expósitos.
Hoy (1900) este hospital se ha trasladado a la plaza Santa Cruz, no lejos de la estación llamada estación de Viena «. Cf. Annales de la Mission.
Era siempre los Misioneros los que eran capellanes en este inmenso hospital ; eran tres en número ; allí habitaban y formaban una casa aparte ; el Sr. Lypasewicz hacía cuarenta años al menos que era superior de esta familia cuando murió en este hospital del Niño Jesús, el 25 de mayo de 1895. Después de la supresión de la Congregación los tres misioneros capellanes siguieron tranquilos, continuando su vida de comunidad, hasta que pudieron ser sustituidos.
140. REUS. 1758. Missions.
» La nueva casa de Reus se estableció por etapas, y ya se trabaja en un edificio propio para nuestras funciones «. Así escribía al principiar el año 1760, el Sr. Debras, Superior general.
Reus es una ciudad de España septentrional en Cataluña, a 9 kilómetros de la orilla del Mediterráneo.
Esta casa fue fundada por Mons. el arzobispo de Tarragona en cuya diócesis se hallaba Reus, y un rico comerciante de la ciudad contribuyó a esta fundación expresando su proyecto de favorecerla en adelante. El consejo soberano de Cataluña consultado por el rey dio un consejo favorable a esta fundación; pero las artimañas de personas que creían encontrar su provecho en impedir la instalación de la nueva comunidad retardaron varios años la realización del proyecto. El nuevo establecimiento no quedó definitivamente formado hasta 1758. Subsistió hasta la revolución de España en 1835. – Annales de la Mission, t. XLI, p. 396.
141. BARBASTRO. 1759. – Barbastrensis. Missions.
El establecimiento de Nuestra Señora de la Bella fundado en 1752, fue transferido, en 1750, a Barbastro. El Superior general de la Misión, el Sr. Debras, escribía con fecha del 1º de enero de 1760: » El aire de Nuestra Señora de la Bella siendo demasiado malsano, nuestros cohermanos que allí estaban han obtenido pasar a Barbastro, ciudad episcopal. Los magistrados, que honran a los misioneros con su estima, han tenido a bien consentir en ello y ceder un emplazamiento cómodo, a pesar de su principio de no admitir nuevas comunidades. Mons. el obispo, quien ha consentido igualmente en este traslado, ha querido además, que uno de los misioneros enseñara la teología a los eclesiásticos de su diócesis, y comienzan este año a dar misiones «. – Voy. ci-dessus Nostra Signora della Bella, p. 494.
Barbastro es una ciudad del nordeste de España en la provincia de Aragón. Cuenta hoy con ocho o nueve mil habitantes; es un obispado. En el17 de abril de 1759 se trasladó el seminario de Nuestra Señora de la Bella a Barbastro al antiguo convento de los Capuchinos. La nueva iglesia fue comenzada el 10 de octubre de 1768. –La casa de los misioneros ha permanecido hasta 1836 – Voy. Annales de la Mission, t, XLI, p. 102 ; et édit. espagnole, 1906, p. 317.
142, SUBIACO, vers 1759. – Sublacensis. Missions.
Subiaco es una ciudad de la provincia del Latium en Italia, a unos cincuenta kilómetros al este de Roma.
No tenemos más que unos datos sobre este establecimiento. La obra La Congregazione della Missione en Italia da solamente estos escasos detalles (p. 287, 449 y 479):
Fue en 1749 cuando se comenzó a tratar sobre una fundación en Subiaco por iniciativa del cardenal Spinola. Se tenía previsto colocar a cuatro sacerdotes de los que dos irían de misiones y los otros dos se quedarían siempre en la residencia de Subiaco. El cardenal señalaba también algunas condiciones que no eran ordinarias; pero mientras que él hacía construir una habitación para los Misioneros la muerte se lo llevó, -era en 1752- y dejó a su heredero el cargo de realizar su plan. Si los sacerdotes de la Misión no aceptaran, se debía ofrecer el establecimiento a la Sociedad llamada de los Piadosos operarios, y a falta de estos la fundación debía recaer en la Propaganda.
En 1754, el Sr. Debras escribía (1º de enero ; Circ. t. I, p. 577) » Nuestro Santísimo Padre el papa Benedicto XIV, por sus luces superiores y por la interposición de su autoridad, ha resuelto, explicado, fijado, según nuestros usos y nuestro espíritu, ciertos puntos que, como yo lo advertía el año pasado presentaban dificultades en el testamento del eminentísimo Spinola, de manera que la nueva fundación de Subiaco está ya completada, en cuanto a nuestra aceptación ; pero no será hasta dentro de unos años que se acaben las edificaciones, cuando comenzarán los ejercicios «. Los sacerdotes de la Misión se establecieron allí, pues en su circular del 1º de enero de 1790, el Sr. Cayla decía: «El Soberano Pontífice Pío VI ha dotado magníficamente la casa de Subiaco «.
En 1785 era el Sr. Jean-Baptiste Troglia quien era superior de ella. Debió abandonarla cuando en 1798 la República romana la suprimió y confiscó sus bienes. Se retiró entonces a Turín. Cuando, en 1800, las demás fundaciones religiosas de los Estados del Papa pudieron reemprender la vida, ya que los bienes no vendidos fueron restituidos y que se prometió una indemnización por los bienes enajenados, la casa de Subaco no ofreció esperanzas de levantarse; tenía tal carga de deudas que los Misioneros no podían siquiera presumir de salvar el inmueble que habían habitado.
143. VIENNE (Autriche), 1761. – Viennensis. Séminaire.
Por un momento, la divina Providencia pareció querer implantar en Alemania la Congregación de la Misión, y servirse para esta obra de la provincia de Polonia. De pronto, apareció como por encantamiento tres establecimientos en Alemania, en Viena, en Warcz y Tirnau.
El 1º de enero de 1760, el Sr. Debas, en su Circular, se expresa de la manera siguiente: «Alemania de igual forma, dando envidia a Polonia, parece querer también abrir un vasto campo para las funciones de nuestro Instituto «.
Lo que no había anunciado más que de manera vaga en 1760, el Sr. Debras lo declaró como un proyecto ya realizado, en su circular del 1º de enero de 1761, en la que habla así: » Les insinuaba el año pasado que Alemania dando envidia a Polonia, parecía preparar ejercicio a nuestro celo. En efecto, a la petición de Su Excelencia Mons. arzobispo de Viena (el cardenal Migazzi), y consentimiento de la emperatriz reina de Hungría (María Teresa), dos de nuestros cohermanos de Polonia bien cultivados, hábiles, conociendo bien las lenguas francesa y alemana, pasaron de Polonia a esta capital de Austria, para dirigir allí el seminario episcopal. Fueron el Srs. Thomas Hussarzewski, muero en Vilna en 1807, y Jean Hardelay que murió en Vrasovia, en 1762.
» A la espera de que este establecimiento haya tomado una forma sólida, es la emperatriz misma quien provee a la subsistencia de los Misioneros, y la estima y la confianza que se les muestra les anuncian un feliz éxito, a pesar de los obstáculos de la envidia y celotipia «.
Estas noticias del seminario episcopal de Viena, donadas por el Sr. Debras, están confirmadas también después de su muerte por el Sr. Jacquier, vicario general, en la circular que dirigió el 1º de enero de 1702 a toda la Congregación.
Después de hablar del estado de las provincias de Francia, añade: » Las mismas bendiciones se extienden a todas nuestras provincias extranjeras. Añadiré que nuestros cohermanos establecidos en Viena en Austria se portan con celo y edificación.
» La emperatriz reina quiere también que vayan seis Hijas de la Caridad para establecerlas en su ciudad de Viena «.
No tenemos ningún dato que nos diga que este establecimiento de las Hijas de la Caridad se haya verificado. – Mémoires ; Pologne, p. 414.
144. TIRNAU, dioc. de Gran, 1761 – Séminaire.
Tyrnau ou Tirnau en alemán, y en húngaro Nagyszombat, es una ciudad hoy de diez mil habitantes, del comitat de Poszony o Pressburgo y a 45 kilómetros de al nordeste de esta ciudad (noroeste de Hungría).
La Circular dirigida por el Sr. Jacquier a toda la Congregación, del 1º de enero de 1762 lleva esta indicación: » Por el convenio de la augusta emperatriz reina de Hungría, el primado de este reino pide Misioneros que le van a enviar para el seminario de Strigonie (GRAN).
» La circular del Sr. Jacquier, del año siguiente, da a conocer además que el seminario de la diócesis de Gran fue fundado en Tirnau. De esta manera se expresa en la Circular del 1º de enero de 1763:
» El Sr. Sliwicki ha satisfecho todos los deseos del cardenal arzobispo de Strigorie (Gran) y primado de Hungría, enviándole cuatro misioneros para dirigir su seminario de Tirnau. – Mémoires; Pologne, p. 415.
145. WARCZ (Hongrie) ou Varcz. 1761. Vaciensis. Séminaire.
Warcz ou Vac en húngaro, en alemán Waitzen es un obispado sufragáneo del arzobispado de Gran (Strgonium).
Tras la muerte del Sr, de Bras, el Sr. Jacquier, vicario general, en la circular que dirigió el 1º de enero de 1762 a toda la Congregación, hablando del estado de las provincias de Francia, añade : » Las mismas bendiciones se derraman sobre todas nuestras demás provincias extranjeras ; no podemos este año entrar en detalles. Añadiré tan solo aquí, Señores y mis queridos hermanos, que nuestros cohermanos establecidos en Viena en Austria, se comportan con tanto celo, regularidad y edificación que Alemania gusta mucho de nuestro Instituto. Mons. el cardenal arzobispo de Viena, que nos honra con su confianza más íntima, nos pide para el mes de julio próximo (y ruega que no se pongan excusas de carestía de individuos ni razón alguna) otros tres misioneros para el seminario de Varcz en la Alta-Hungría, acabando Su Eminencia de ser provisto de este nuevo obispado.
En la Circular del 1º de enero de 1763, el Sr. Jacquier añadía » El Sr. Sliwicky, visitador de Polonia ha enviado tres misioneros a Varcz en la Alta-Hungría, según los deseos del cardenal Migazzi, arzobispo de Viena en Austria (tenía por entonces la administración de la diócesis de Varcz que nos da tantas señales de estima y de benevolencia que desearía, dice él, que tuviéramos la dirección de todos los seminarios de Alemania y de Hungría «.
El Sr. Adalbert Churchoki, originario de la parte de la diócesis de Cracovia que linda con Hungría, fue uno de los misioneros elegidos para la nueva casa de Varcz, con el fin de encargarse del seminario diocesano, según los deseos del cardenal : «Estableció, dice su nota biográfica (Memorias, p, 412) y mantuvo en este seminario una disciplina exacta, formando a esta juventud húngara, no solo en la ciencia de la teología sino también en el canto, en las ceremonias y sobre todo en la diferentes virtudes sacerdotales. En un principio, tuvo mucho que sufrir con estos jóvenes, pero el fervor de su alma, su prudencia providente, y sobre todo su profunda humildad, que alcanzaba un grado sorprendente, le atrajeron pronto el afecto de todos.
» Después del primer retiro que dio a los alumnos con mucho celo, el cardenal, su sufragáneo, el capítulo y los párrocos de la diócesis conciliaron por él la más alta estima y los sacerdotes vecinos mostraron pronto su gratitud por el inmenso servicio que prestaba formando tan bien a los jóvenes eclesiásticos en el espíritu de su estado ; unos le invitaban a ir a sus casas con sus alumnos los días de asueto, otros, que vivían lejos, le enviaban buenas limosnas para el seminario, o venían en persona a traérselas, para tener la dicha de conocerle, y prometían decir misas por él. Cuando se cumplió el tiempo fijado de su estancia en Varcz, y debió volver a Polonia, llamado por sus Superiores para hacerle superior del seminario de Wloclaweck, varios miembros del clero de aquella diócesis, viendo que era imposible retenerle, trataron de hacerle dejar su vocación para tenerle con ellos, pero él siguió siendo sordo a su peticiones y partió generosamente, en cuanto a los prelados distinguidos de aquel lugar, no pudieron separarse de él sin muchas muestras de dolor «.
Después de los grandes elogios que hemos visto tributar a los Misioneros que dirigían los seminarios de Viena, de Varcz y de Tirnau, y la manifestación de entrega del cardenal Migazzi a la Congregación, y de la protección de la emperatriz reina María Teresa, de quien ya se ha hecho mención en las Circulares ya citadas, sorprende ver desaparecer del horizonte las tres casas de las que hemos hablado. No se ha hecho ninguna mención en las circulares de los Superiores generales; sabemos por lo demás, por las noticias de los diferentes Misioneros que han vivido allí, que estas casas no ha existido más que cinco años. ¿De dónde viene la supresión? No hay documento que nos lo diga. No se debe ciertamente atribuir a José II, que no reinaba todavía, ni a la emperatriz María Teresa que corría con los gastos de mantenimiento de los Misioneros de Viena, y menos aún al cardenal Migazzi, quien había manifestado tanto afecto por ellos. El silencio que parece afectado y del todo extraordinario en el asunto de estas casas nos hace creer que los obstáculos suscitados por la envidia de la que habla el Sr. Debras, en su Circular del 1º de enero de 1761, habrán acabado por triunfar.
La divina Providencia, que sabe encontrar sus momentos, reservaba a un siglo después el establecimiento de la Congregación en Austria.
Sobre alguno de los misioneros enviados a estas casas se verán algunos informes biográficos en nuestras Memorias, en el tomo I: sobre los Sus. Kozani et Kylian, p. 171 et 185 ; sur M. Thomas Hussarzewski, p. 574, et sur M. Adalbert Churchoski, p. 417 – Mémoires ; Pologne, p. 414 et suiv,
146- GLOWOW, 1762. Paroisse, missions.
La Sra. Ursula Branicka, nacida Lubomirska, princesa del Sacro-Imperio, mandó dar, en 1762, una misión en sus tierras. El Sr- Jacques-Constant Niewiarowski, superior de la casa de Brzozow, dio esta misión con dos de sus cohermanos, el Srs. Joseph Kiawanowski y Jacques Giewniewski.
Esta Misión tuvo tanto éxito que la princesa se quedó impresionada, convencida de la necesidad y de la utilidad de las misiones, esta dama tuvo el deseo de trabajar por disipar la ignorancia en que vivían sus campesinos y asegurarles los medios de instrucción necesarios para garantizarles vivir cristianamente. Pensó a partir de entonces seriamente en fundar una casa de Misioneros en medio de sus dominios. Su intención era que esta casa estuviera abierta a todos, eclesiásticos y laicos para hacer los retiros en ella y ser atendidos gratuitamente.
Por eso, ese mismo año de 1762, se puso a construir una casa de altos gastos, conveniente a sus ideas. Se dirigió luego al visitador de la Congregación quien erigió esta casa después obtener el consentimiento del Sr. Jacquier, Superior general.
En 1763, después de la renuncia del párroco Adalbert Dwojakowski, la parroquia quedó incorporada a la Congregación de la Misión según todos las formas canónicas, por Mons. Gaëtan Soltyck, obispo de Cracovia.
El primer superior, Sr. Niewiarowski fue once años superior y párroco de la parroquia. A consecuencia de sus fervorosas predicaciones y de sus instrucciones asiduas, pudo desarraigar en esta parroquia vicios inveterados y malas costumbres, e introducir la piedad. La iglesia de la parroquia era vieja y amenazaba ruina. Con la ayuda de Dios logró repararla de manera que por dentro y por fuera pareció haberla hecho de arriba abajo. Los Misioneros establecieron las dos cofradías de la Santísima Trinidad y del Rosario.
En 1782 la casa de Glowow fue suprimida por ordenanzas de Joseph II. – Mémoires; Pologne, p. 420.






