Nacimiento: 30.6.1900 en Arrigorriaga, Vizcaya / Estudios en Guadalajara (España) 1912; Madrid 1916; Hortaleza 1918; Madrid 1920; Cuenca 1923; Madrid 1924 / Fecha de vocación: 25.9.1916 / Votos perpetuos: 26.9.1918 / Llegó a México el 9.10.1925 / Fecha de ordenación: 4.6.1926 en el seminario conciliar Mons. Maximino Ruiz, auxiliar de Mons. Leopoldo Ruiz.
DESTINOS: Tacubaya 1926 («fueron años de miedo») / Oaxaca 1931 / Tacubaya 1932 / Uruapan 1936 («solamente tuvimos tres alumnos») / Casa Central 1938 / Lagos 1941 / Guadalajara 1942 / Lagos 1943 / León de Nicaragua 1947 / Puebla 1953 / Lagos 1956 / Guadalajara 1962 / Lagos 1965 / León 1973 / Cuautla 1974 / Puebla
1975 / León 1978. Es el decano de la Provincia.
«En Lagos de Moreno he estado unos 20 años, en Guadalajara varias veces» / «Cuando estuve en La Concha, en tiempos del P.de las Heras, el trabajo era bastante intenso. Servidor atendía a los 64 Centros (de catequesis). Los domingos dábamos la preparación de las preguntas que explicarían las catequistas los sábados. Los domingos venían distintos grupos según lo que explicaba a los distintos años de catecismo. Como no tenía tiempo de preparar en la semana, me levantaba a las tres de la mañana para preparar las clases. El P. de las Heras nos obligaba al P.Cabrera y a mí a sentarnos en el confesonario a las cuatro de la tarde; nos decía: si no tienen que confesar hagan la lectura espiritual, la visita detenida y el santo rosario. Corrían por nuestra cuenta Grupos de Damas, Luisas, Cocinas económicas, roperos, asambleas de Hijas de María, Retiros, etc, etc. (No quiero alabarme, indico la suma actividad). Las Juntas no eran en casa, sino en distintos lugares. Todos los domingos llegaba al templo de la Concepción a las 6:30 a.m., desayunaba en una habitación de la sacristía, comía en la casa y a las 2:30 p.m. volvía al templo hasta las 6 p.m. Había Juntas toda la mañana y toda la tarde con los Santos Angeles, confesiones y juntas de Luisas, Hijas de María y sus Consejos. Pasaba en el templo unas nueve horas» / «Tres Primeras Comuniones se tenían al año: en marzo, en junio y en Navidad. En las dos primeras comulgarían unos 500 muchachos, en la de Navidad unos mil en dos domingos, pues no cabían en la iglesia. La novedad era el ADORNO. Parecía un día de invierno, todo de blanco: las bancas, el altar, el comulgatorio y el púlpito; parecía un día de nieve. Lo mismo se repitió en Lagos y en Guadalajara. Al salir los niños del templo de la Concepción se paralizaba el tránsito por mucho rato. En ocasiones tuve que estar confesando niños durante una semana: por la mañana, al mediodía, las tardes y horas entrada la noche a los muchachos…»
BENGOA SUGAZA, SANTIAGO







