Votos simples… vida sencilla

Francisco Javier Fernández ChentoHijas de la CaridadLeave a Comment

CRÉDITOS
Autor: Desconocido .
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Las Hijas de la Caridad eran distintas de los otros grupos religiosos de aquel tiempo. A fin de moverse más libremente por las calles y salas de los hospitales debían tener:

  • por monasterio, las casas de los enfermos,
  • por celda, un cuarto de alquiler,
  • por capilla la parroquia,
  • por claustro, las calles de la ciudad,
  • por clausura, la obediencia,
  • por rejas el temor de Dios,
  • por velo, la santa modestia.

Se unían a Dios por votos simples, no solemnes. Pronto en su historia, se estableció la práctica de los votos anuales, no perpetuos.

Las primeras Hermanas iban y venían por las calles de París y cuidaban a los pobres enfermos en sus casas. Después, sirvieron en los hospitales, escuelas y casas para niños expósitos. Pronto comenzaron el cuidado de los galeotes, los soldados heridos, los ancianos y los aquejados de alguna enfermedad psíquica. De hecho cualquier persona en necesidad era objeto de sus cuidados.

Llegó a ser una Comunidad Mundial

Durante este sencillo comienzo en París se desarrolló ya su espíritu misionero y fueron a establecerse en un hospital en Polonia; el primer paso en su camino hasta llegar a ser una Comunidad extendida por todo el mundo, que busca ayudar a los más necesitados del amor de Dios.

Ninguna forma de caridad cristiana fue extraña al celo de las Hijas de la Caridad, ni lo es hoy. Se las puede encontrar viviendo y trabajando en áreas de prioridad social, en hospitales, orfanatos, escuelas, centros de día para las personas sin techo, junto a las personas con problemas de adición o invalidez – en cualquier parte donde haya una necesidad o pobreza y ellas puedan ser de ayuda y apoyo.

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