París, 29 de diciembre de 1650
Padre:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Le doy gracias a Dios y le pido a Nuestro Señor Jesucristo, su hijo, que sea él mismo su recompensa por la gracia que nos ha concedido de conservarle en medio de ese grave peligro en el que le puso la enfermedad, y le ruego que le conserve a usted largos años para el bien de su iglesia y, si lo acepta, para el de esas buenas gentes de Madagascar, para las cuales parece ser que le ha conservado especialmente. En nombre de Dios, haga todo cuanto pueda por robustecer cada vez más su salud, a fin de emplearla por esas pobres gentes de las Indias, que parece querer salvar Nuestro Señor en parte por el ministerio de usted.
Soy en el amor de su santa Madre su muy humilde servidor.
VICENTE DEPAUL
indigno sacerdote de la Misión
Dirección: Al padre Dufour, sacerdote de la Misión, actualmente en Sedán.







