[Entre 1647 y 1660]
Mi muy venerado padre:
Le ruego por amor de Dios que me reserve una hora y me la indique para ir a hablar con usted, para que así pueda organizar mis cosas y buscar la ocasión para ir a tratar con usted el asunto del que le hablé esta tarde, no sea que salga mañana su caridad. Si ve usted que no puede concederme un poco de tiempo antes de su salida y me permite ir en coche o pedir prestada una carroza, iré allá a comer y allí le podré ver.
Se lo suplico mucho que me lo conceda, ya que lo necesito para la gloria de Dios, que me ha concedido la gracia de ser su muy obligada, aunque indigna, hija y servidora.
L. DE M.
Dirección: Al padre Vicente.







