10 de noviembre de 1650
Señora:
Le mando dos cartas del padre Lamberto, la primera dirigida a usted y la segunda a mí; la suya llegó en el último correo y la mía en el anterior. Al ver lo que me decía el padre Lamberto de las persecuciones y de las nuevas calumnias que se están lanzando contra nosotros y la excomunión que estaba a punto de publicarse, le he pedido consejo al señor Saveuses, consejero del parlamento, para ver lo que teníamos que hacer. Me ha dicho que convendría enviar al padre Codoing a Poitiers, para comparecer ante el señor oficial y que le oyera personalmente, a fin de evitar la acusación de que le habíamos hecho evadirse por temor a la justicia: así lo hemos hecho expresamente, con tal que no siga residiendo en Richelieu. También le envío, señora, la carta que el señor obispo de Poitiers me ha hecho el honor de escribirme.
Hace tres días que recibí la carta para usted, que pensaba haberle llevado yo mismo; pero como no lo puedo hacer hoy, se la envío por otro. Soy, señora, en el amor de Nuestro Señor su…







