Vicente de Paúl, Documento 057: Solicitud De San Vicente Al Parlamento

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Vicente de PaúlLeave a Comment

CREDITS
Author: .
Estimated Reading Time:

2 marzo 1645

Vicente de Paúl, sacerdote, superior de los sacerdotes de la congregación de la Misión establecida en San Lázaro, suplica humildemente a sus señorías alegando que, para recobrar la posesión y propiedad de una casa situada en el barrio de San Lorenzo, ha presentado una solicitud ante los miembros del tribunal de palacio contra Noél Bohomme, tasador oficial e inspector de vinos, ciudadano de París, en posesión de dicha casa. Este señor Bonhomme ha impugnado esta solicitud hasta el punto de que las partes tuvieron que llegar a un arreglo en conformidad con las indicaciones del tribunal, a pesar del ofrecimiento que el suplicante había hecho ya desde el comienzo del litigio; en ejecución de este acuerdo las partes escribieron y presentaron una instancia entregada al señor d’Alessau, consejero de hacienda de palacio, que estaba ya dispuesto a informar sobre ella; pero entonces el mencionado Bonhomme, tras las diferencias que surgieron entre él y sus coherederos que pretendían tener parte y cuota en la cantidad ofrecida para el pago de dicha casa, se dirigió al tribunal a causa de algunas participaciones que había entre ellos, de las que se hizo cargo la corte. Dicho Bonhomme se habría decidido a aceptar las ofertas del suplicante, que éste le había reiterado en varias ocasiones, ya desde la introducción de la causa, a instancias del tribunal, durante la instrucción de dicha causa, incluso antes de la contestación y después de ella, y además el mes de enero pasado, cuando la causa estaba todavíacomo está ahora pendiente de las demandas del tribunal, de forma que por decreto del ocho de febrero último otorgado tras el informe del consejero señor Gontier, el tribunal ordenó que, según los ofrecimientos del suplicante contenidos en el acta del 16 de enero último, se le pagaría al señor Bonhomme la cantidad de once mil libras, de las que se deducirían y pagarán al señor Paillet y su esposa la cantidad de dos mil cien libras. Al hacerlo así, aparte de la suma mencionada, el suplicante tendría que satisfacer también las mejoras útiles y necesarias que resultasen hechas en la casa y los terrenos en litigio a partir de la licitación de los mismos hecha en favor de dicho Bonhomme sin prejuicio de los deterioros pretendidos por el suplicante.

Con esta finalidad se visitarían y verían aquellos terrenos y las mejoras hechas y evaluadas por expertos designados por las partes delante del relator señor Gontier; de lo contrario, sería nombrado otro relator; los expertos calcularían las mejoras y deterioros, si los hubiera. En cumplimiento de ese decreto el suplicante nombró a un experto para el informe mencionado. Pero al mismo tiempo el señor Bonhomme hizo que se diera mandamiento al suplicante para que le entregara la cantidad que se le había adjudicado; para cumplimiento de ello, siempre que el suplicante pudiera encontrar seguridad en el pago después de hacer previamente las deducciones de todo lo pretendido y de lo declarado posteriormente, está dispuesto a pagar y entregar al señor Bonhomme lo que claramente se le deba.

Primeramente, el suplicante dice que el señor Bonhomme debe ante todo determinar y hacer pagar lo que se les debe a los dichos Paillet y su esposa, tanto en capital como en intereses, ya que así lo decidió el tribunal cuando dijo: con los gastos a repartir entre ellos.

En segundo lugar, habrá que liquidar según el informe que se presente los deterioros exigidos por el suplicante y reconocidos en dicho decreto.

En tercer lugar, debe avenirse a la demanda y aceptar la liquidación de los gastos hechos por el suplicante, en presencia del tribunal, desde el día de su ofrecimiento de pago hasta el día del decreto del 13 de febrero, en que él aceptó su validez y los que después se han hecho y se hagan, por haber efectuado el dicho Bonhomme una contestación improcedente, en la que el suplicante ha tenido que consentir.

En cuarto lugar, Bonhmme se verá condenado a cargar con los gastos realizados por el suplicante a instancia de los acreedores, de los que promete dar cuentas. Y para que la casa y los terrenos en cuestión puedan quedar libres de todas las hipotecas que haya contraído luego Bonhomme, desde que es propietario de la casa, tendrá que tasarlas y declararlas dentro del plazo que indique la corte a todos sus acreedores, distintos de los que intentan embargarle en presencia del suplicante. A falta de ello, le será permitido al demandante hacer que le entreguen la casa y los terrenos en cuestión para concluir con todas las hipotecas y que, durante el presupuesto, el dinero que resulte seguir debiéndose al señor Bonhomme quede en manos del suplicante, con la condición de pagarle los intereses durante el tiempo que esté dicho dinero en su mano, y esto en virtud del decreto, a no ser que prefiera el señor Bonhomme recibir el dinero restante, entregando la oportuna fianza, que abarcará no sólo a dicho dinero sino también a las hipotecas que puedan haberse contraído sobre los terrenos en cuestión por dicho Bonhomme desde que los posee y a costa suya.

Considerado lo cual, ruego a la benevolencia de los señores miembros del parlamento que hagan la debida justicia y declaren, en cumplimiento del decreto del 13 de febrero, en conformidad con las conclusiones precedentes, a fin de escuchar y concertar a las partes, ordenar que hablen sumariamente en presencia del consejero señor Gontier o de cualquier otro que tenga a bien nombrar el tribunal. Y será en justicia.

VICENTE DEPAUL. LOGER. M. GONTIER

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *