SOBRE LA ORACION
Lo oración da fuerzas para todo.
Dadme un hombre de oración y será capaz de todo; podrá decir con el santo apóstol: «Puedo todas las cosas en Aquél que me sostiene y me conforta». La congregación de la Misión durará mientras se practique en ella fielmente el ejercicio de la oración, porque la oración es como un reducto inexpugnable, que pondrá a todos los misioneros al abrigo de cualquier clase de ataques; es un arsenal místico, o como la torre de David, que les proporcionará toda clase de armas, no sólo para defenderse, sino también para atacar y derrotar a todos los enemigos de la gloria de Dios y de la salvación de las almas.







