«Sobre las disposiciones decía que no conocía otras mejores que la humildad, el reconocimiento de nuestra nada delante de Dios, la mortificación de las pasiones y de los movimientos desordenados de la naturaleza, el recogimiento interior, la rectitud, la sencillez de corazón, la atención a la presencia de Dios, la obediencia total a su voluntad y las aspiraciones frecuentes a su bondad».
Vicente de Paúl, Conferencia 225: Disposiciones Para La Oracion







