SOBRE LA CONFORMIDAD CON LA VOLUNTAD DE DIOS
En cierta ocasión la enfermedad amenazaba con arrebatarle a varios de sus sacerdotes, sobre todo a uno de los más preclaros de la compañía; el padre Vicente dijo entonces a su comunidad:
Le pediremos a Dios que lo conserve, pero sometiéndonos por completo a su divina voluntad; pues hemos de creer, y es verdad, que no sólo su enfermedad, sino también las enfermedades de los demás, y todo lo que le pase a la compañía se debe a sus designios y es para provecho de la misma compañía. Por eso, al pedir a Dios que dé la salud a los enfermos y que atienda a todas sus necesidades, que sea siempre con la condición de que sea ése su beneplácito y su mayor gloria.







