(22.03.43)
El P. Vicente recomienda la práctica de las virtudes teologales.
Dijo el padre Vicente que es preciso que las virtudes teologales sean las primeras que se impriman en nuestros corazones; hay que comenzar con la fe, sin que admitamos nunca en nuestro ánimo ningún razonamiento contrario a esta virtud, contrario a la sagrada Escritura, contrario al sentido de explicación de la iglesia. Dijo luego que hay que tener mucha confianza en Dios, desconfianza de nosotros mismos y mucho amor a Dios y a este propósito refirió el ejemplo de un gentilhombre que había sido antes libertino y que ahora está tan lleno de amor de Dios, que no puede hacer más que amarle; el amor de Dios tiene tanto atractivo sobre su espíritu que se puede decir en cierto modo que las almas condenadas y los demonios no tienen tanto odio a Dios como amor le tiene este gentilhombre.







