19 de agosto de 1650
Señor:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Solamente Dios podría darle a conocer la alegría que esta pequeña compañía ha recibido por el feliz alumbramiento de la reina de Polonia ; esperamos y rogamos a Dios incesantemente que bendiga y santifique al rey y a la reina, y que les dé hijos que compongan una estirpe real, que dé reyes a Polonia mientras el mundo dure
No nos habíamos preocupado de salir antes porque no teníamos órdenes precisas de la reina ni de usted para ello; lo haremos en la primera ocasión que se presente, a no ser que Su Majestad crea oportuno retrasarlo hasta la primavera, para poder salir con las hijas de Santa María y con las de la Caridad. Esperamos sus órdenes para ello y para todo cuanto desee usted hacernos el honor de mandarnos.
No le digo nada sobre el señor de Groni; el señor des Noyers, secretario de la reina, le habrá podido hablar de su conducta por aquí y cómo se marchó, hace unos dos meses, obedeciendo a una carta que nos enseñó; también le podrá hablar de las provisiones que le envió la reina de Suecia de un obispado que depende de sus estados. Le pedimos a Nuestro Señor que sea él su norma de vivir y que me haga digno de ser en su amor su muy humilde y obediente servidor.
VICENTE DEPAUL
indigno sacerdote de la Misión







