Vicente de Paúl, Carta 1290: A Bernardo Codoing, Superior De Richelieu

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Vicente de PaúlLeave a Comment

CREDITS
Author: Vicente de Paúl · Year of first publication: 1976 · Source: San Vicente de Paúl. Obras completas. Tomo IV. Correspondencia 4. Abril 1650 - Julio 1653. Trad. de A. Ortiz sobre la edición crítica de P. Coste. Salamanca : Sígueme, 1976. 610 p. ; 22 cm..
Estimated Reading Time:

17 de julio de 1650

El señor primer presidente me dijo anteayer que el rey tiene que ir a Richelieu, si es que no está ya allí; esto me obliga a decirle lo que pienso que debe hacer usted, a no ser que la presente llegue a sus manos demasiado tarde.

Haga el favor de ir a saludarle al castillo con tres o cuatro de los padres. No le gustan los discursos; por eso no convendrá que le dirija usted ninguno; dígale solamente que han ido ustedes a presentar a Su Majestad los servicios de la compañía y a asegurarle sus oraciones, para que quiera Dios bendecir su persona y sus ejércitos y conservarle largos años, para que le conceda la gracia de someter a los rebeldes y de extender su imperio hasta los extremos del mundo, en fin para que haga reinar a Dios en sus estados. Luego habrá que dirigirse a la reina regente y decirle algo semejante, y luego a monseñor; y al salir, procurar ver al señor cardenal para hacerle la reverencia, el ofrecimiento, los deseos, etcétera, con mucha brevedad. Sobre todo, padre, procure no pedir nada ni presentar ninguna queja. Y si acaso le preguntan si está usted contento con sus feligreses, responda que sí, que son buenas personas y temerosas de Dios, ya que esto puede decirse en general, que son también buenos servidores del rey que han tenido un buen señor y una buena señora que se lo han enseñado con su ejemplo, etcétera. Basta con unas palabras por el estilo para mover a Sus Majestades a concederles alguna gracia, como la de confirmar sus privilegios. Infórmese por medio de alguno de los capellanes de la forma con que debe recibir usted al rey en la iglesia: si con la cruz, o no; si tiene que darle a besar la cruz, o no; si tiene que presentarle el hisopo. Si pasa algún domingo en Richelieu, tenga usted mismo la homilía o la predicación y entérese previamente de las ceremonias de misa y de vísperas; procure tener la casa bien limpia y todas las cosas en orden; y como existe la costumbre de alojar a los capellanes en casa de los eclesiásticos y de las comunidades de los lugares en que se detiene la corte, quizás los tenga usted allí a todos, y quizás también al señor obispo de Rodez, preceptor del rey, al padre Paulin, su confesor, y a algunos otros. Por eso convendrá que tenga preparadas varias camas, de las más decentes. Las personas de la compañía podrán ir a alojarse a algún salón todos juntos, para dejar libres sus habitaciones. Le ruego que acoja a todo el mundo con cariño, que les ofrezca todo lo que tenga o lo que pueda, que les dé a todos el mejor trato que le sea posible, sin ahorrar ningún esfuerzo. Si tiene usted tiempo, puede mandar usted a Tours a comprar lo que se necesite; si falta más de una semana para que llegue el rey, será conveniente que exhorte a la ciudad a que lo reciba bien, demostrándole su alegría y su gran afecto mediante aclamaciones y alabanzas a Sus Majestades y de todas las maneras que pueda hacerse. Le pido a Nuestro Señor que le inspire todo lo demás que tenga usted que hacer en esta ocasión.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *