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Le doy las gracias por el fiel ministerio de sus cuatro sacerdotes en las misiones de este lugar. Su capacidad, su celo y su asiduidad en predicar y confesar han sido tan grandes que han obtenido un gran éxito; puedo decir que todos los habitantes de este lugar, de toda edad, sexo y condición, se han convertido y que tengo muchos motivos para alabar a Dios por haberme dado, por medio de usted, tan buenos obreros. El padre… tiene una energía en la cátedra que nadie se le resiste; se lo pido ya para la misión de… del año que viene.







