Si la señorita Le Gras acepta que acuda al locutorio, lo haré de muy buena gana, a pesar de mi resfriado. La experiencia me ha hecho ver que siempre que salgo en este estado, cojo un nuevo constipado, seguido a veces de fiebre; pero haré todo lo que desee dicha señorita. Si desea escribirme de qué se trata y qué es lo que quiere decirme, lo oiré con el corazón que Dios me ha dado para hacer lo que ella crea que puedo hacer por Nuestro Señor. Le envío al hermano Ducournau.
Vicente de Paúl, Carta 1249: A Luisa De Marillac

[Entre 1645 y 1660].






