11 enero 1650.
Me ha alegrado usted mucho con las noticias sobre el estado de su casa, aunque me preocupa lo que me dice del padre Thibault; expone demasiado su salud; no se encontraba bien, y sin embargo se ha ido al trabajo; temo que acabe poniéndose enfermo. En nombre de Dios, padre, cuide de él y oblíguele a descansar y a cuidarse mejor; servirá usted así a la compañía y a un gran número de personas que deberán recibir por medio de él la salvación. Lo mismo le pido en relación con los demás que tenían necesidad de moderarse un Poco.







