20 diciembre [1649]
Padre:
Me han asegurado que el cargo pertenece a los que disponen de él y que nadie puede adquirirlo sin consentimiento suyo.
Nuestro asunto sigue adelante. Vi a la persona de lo que le hablé ayer muy tranquilizada, y ha hecho esta mañana lo que tenía que hacer. Le pido muy humildemente que siga encomendándola a Dios.
La señorita de Villenant le ruega muy humildemente que la reciba usted antes del jueves; haga el favor de indicarle el sitio donde pueda ir a verle; si es posible, indíquemelo por medio de la hermana portadora de la presente. Se trata de un asunto de importancia, por la gloria de Dios, y muy urgente.
Siento mucho no haber podido ir a casa del señor Desbordes; el cochero no me ha podido llevar, por no saber el camino.
Tengo aclaradas las dudas que padecía. Quiera Dios que no se engañe usted y me conceda a mí la gracia de ser siempre su muy obligada hija y servidora,
L. DE MARILLAC
Dirección: Al padre Vicente, general de los venerables sacerdotes de la Misión.







