París, 4 septiembre 1649.
Padre:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Recibí su paquete con la alegría y el respeto que debo persona y a los motivos de consuelo que contiene. Puede usted creer que le he dado gracias de todo corazón a Dios por las que le concede al señor obispo de Périgueux y por los señalados servicios que él rinde a su vez a su divina Majestad. Quedo muy agradecido al favor que me ha hecho de enviarme sus normas sinodales. Las he encontrado dignas de su autor y de un claro presagio de bendición sobre su diócesis. Su piedad y su celo incomparables me han hecho esperar siempre acciones semejantes. ¡Que Dios lo conserve un siglo entero para su iglesia!
Nada digo, señor, a la felicitación que me envía, porque no la merezco de ninguna manera. Estoy seguro de que su vocación es puramente de Dios y no obra de los hombres.
No he tardado un momento en enviar al gacetero su nota sobre la conversión del señor que usted me indica. Quiera Dios bendecir cada vez más los trabajos de ese gran prelado, para que siga dando los mismos frutos!
Ya sabe usted que estamos totalmente entregados al servicio de los señores obispos. Si el obispo de Périgueux nos manda que nos encarguemos de su seminario, le enviaremos los mejores sujetos que tengamos, cuando a él le plazca. Si cree usted conveniente que se lo aseguremos, le ruego que lo haga usted en mi nombre; le repito que lo haga, si así lo desea pero no en caso contrario. Es de desear que estos asuntos se lleven a cabo solamente por inspiración de Dios, más bien que por consejo de los hombres.
Ruego a Nuestro Señor que nos haga dignos del honor de su benevolencia, y a mí, del de ser, en el amor de Nuestro Señor su muy humilde y obediente servidor,
VICENTE DEPAUL,
Indigno sacerdote de la Misión.
En el caso de que el señor obispo crea conveniente servirse de nosotros, convendría que nos pasara aviso dos meses antes de la fundación, para que preparásemos los obreros que él desee.
Dirección: Al señor des Vergnes, oficial de Cahors, actualmente en Périgueux, en casa del señor obispo. Périgueux.







