11 julio 1648.
Padre:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Le mando en una nota la respuesta de la señorita Le Gras y la mía a propósito de las muchachas de Moncontour y las de Saint-Méen que desean entregarse a Dios en la compañía de las Hijas de la Caridad.
Es imposible manifestar la buena edificación que las tres fallecidas dieron durante el poco tiempo que estuvieron aquí; hemos tenido conferencias en las que se han referido cosas admirables de esas buenas hermanas, de modo que su vida y su muerte nos han dejado señales y recuerdos de su santidad.







