[Entre 1643 y 1649]
Padre:
Le ruego muy humildemente que haga el favor de decirnos si tendré que avisar a nuestras cuatro hermanas para mañana después de comer. Me olvidé de proponerle a sor Ana, de San
Pablo, a la que creo que hay que animar, y a sor Genoveva, del Hôtel-Dieu, que está ahora aquí para descansar un poco de los esfuerzos que tuvo que hacer con los niños expósitos durante el final de la cuaresma. En ese caso, serían 5 ó 6. Quizás queden algunas para otra vez, pero ahora serán más de cuatro las que escuchen la instrucción que Dios nos dará por medio de usted, de quien soy humilde y obligada servidora.







