19 octubre [1647]
Padre:
Siento mucho que no le comunicaran que, gracias a Dios, me encontraba mejor que cuando me dejó usted y que sigo cada día mejor; por ello pude ir a misa el día de san Lucas.
Las señoras de Herse, Traversay, de St.-Mandé y Viola se reunieron aquí ayer, sin que yo supiese para qué y sin que ellas mismas lo hubiesen pensado hasta una hora antes. Creo que era para felicitarse de que la Providencia les hubiese hecho conocer lo que puede hacerse con los niños pobres. Han venido muchas pequeñas limosnas, pero la mejor ayuda es que han recibido hoy cinco mil libras, y creo que son parte de las 8 000 que es el recibo que ha tenido que firmar el cobrador del Hôtel-Dieu.
Están esperando la conferencia que su [caridad] les anunció antes de su partida.
Su corazón está muy animado con este socorro y se han decidido a continuar las obras de Bicêtre; para ello, la señora Traversay y la señora Viola irán allá el lunes a pasar un día. Me han encargado que le ruegue al señor Drouard que entregue 500 libras por una parte y 200 por otra, por orden de la señora duquesa de Aiguillon.
Espero que con su regreso se pueda atender a las grandes necesidades de la obra de Nuestro Señor, en cuyo amor soy su muy obediente hija y obligada servidora,
LUISA DE MARILLAC
Dirección: Al padre Vicente, superior general de los sacerdotes de la congregación de la Misión.







