Vicente de Paúl, Carta 1017: A Alano De Solminihac, Obispo De Cahors

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Vicente de PaúlLeave a Comment

CREDITS
Author: Vicente de Paúl .
Estimated Reading Time:

30 julio 1647.

Monseñor:

Son portadores de la presente sus dos buenos religiosos de Chancelade que se vuelven con el decreto. Se han portado maravillosamente en el manejo de este asunto y han edificado a todos con los que han tratado. Hay una cláusula en el decreto que le da carta blanca para obtener la erección de su congregación. El Consejo ordena que los religiosos de Chancelade, Sablonceaux y Saint-Girard vivan bajo la dirección del superior o del abad de Chancelade, que es propiamente hablando la erección de una congregación entre tres casas. Y como el magistrado temporal no puede dar la jurisdicción espiritual que necesita un superior de varias casas, y es preciso que se la dé el Papa, en quien reside este derecho, los religiosos de dichas casas tienen que dirigirse a Su Santidad para pedirle, en favor del abad de Chancelade, la autoridad de dirigir espiritualmente las tres casas mencionadas. Y como dicho señor abad de Chancelade, obispo de Cahors, ha fundado una casa en la diócesis de Cahors para que vivan bajo la dirección del superior o abad de Chancelade, y hay algunas otras casas de la misma Orden que piden vivir bajo la dirección de dicho superior de Chancelade, se le suplica a Su Santidad que erija en congregación la unión de esas tres casas hecha por el Consejo del rey, para vivir bajo la dirección del superior de Chancelade, atribuyendo a dicha congregación los derechos y privilegios atribuidos a las demás congregaciones religiosas, con la facultad de recibir en la misma a las casas no reformadas, que no sean de otra congregación, de la Orden de canónigos regulares de san Agustín, que pidan unirse a ella, según [indica] el santo concilio de Trento, que ordena que]as casas religiosas que no sean de ninguna congregación están obligadas a unirse corporalmente a alguna de ellas.

Esto es, monseñor, lo que pienso sobre este asunto. Y como la presencia de una persona apresura el éxito de un asunto y lo asegura con mayor rapidez y acierto, creo que la cosa merece que envíe usted a alguien que no aparezca por allí con el hábito, pues los asuntos se resuelven antes si pasan por allí los exploradores sin ser notados.

Se dice que el señor obispo de Puy tiene que ir a Roma para la beatificación del bienaventurado obispo de Ginebra, este otoño o en primavera; si es así, ruego que mueva este asunto.

Esto es, monseñor, todo lo que puedo ofrecerle, junto con mi pobre corazón, que le envío con esta carta, pues soy, en el amor de Nuestro Señor, su muy humilde y muy obediente servidor,

VICENTE DEPAUL,

i. s. d. l. M.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *