2 julio 1647.
Cuando esos señores que desean entregarse a la Compañía estén dispuestos para venir acá, los recibiremos en el seminario, por donde es necesario que pasen por muy buenas cualidades que tengan, pues la experiencia nos ha hecho ver que la virtud arraiga poco en los que sólo están allí un poco de tiempo. Y muchos que nos parecían observantes en el seminario han perdido la vocación por haber sido destinados a algún sitio demasiado pronto. Vea, pues, usted la necesidad que tienen de pasar por esta prueba.







