Orsigny, a 4 leguas de París, 26 abril 1647.
Padre:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Tengo pocas cosas que decirle, pues hace cuatro o cinco días que me encuentro en el campo; es sólo para asegurarle que en cualquier parte en que me halle, le recuerdo siempre con afecto y que mi corazón es totalmente suyo. Dios sabe con cuánto afecto le pido por usted y con qué consuelo le ofrezco su persona, al saber hasta qué punto está usted entregado a él y con cuánta fidelidad responde a sus designios eternos.
Cuídese bien y salude cordialmente de mi parte al padre Richard y al h[ermano] Sebastián.
Ya le dije que envié su carta a su señora madre; si ella ha enviado a casa su respuesta, luego se la enviaré.
Me han dicho que su hermano se ha marchado a Toulouse con el señor arzobispo y que todavía sigue con él.
Dios nos dé la gracia de permanecer continuamente en amor, en el que soy su muy humilde servidor,
VICENTE DEPAUL,
Indigno sacerdote de la Misión.
Dirección: Al padre Martin, sacerdote de la Misión, en Génova.







