Vicente de Paúl, Carta 0948: A Dionisio Gautier, Superior De Richelieu

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Vicente de PaúlLeave a Comment

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Author: Vicente de Paúl .
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París, 23 diciembre [1646]

Padre: La gracia de Nuestro Señor sea [siempre con nosotros]. No sé si esta carta [llegará sus manos durante los] trabajos de la misión…, ¡Bendito [sea Dios]! [Le pido que se encuentre usted] cada vez más animado por su espíritu para [trabajar en] su gloria.

Su carta, que recibí ayer por la tarde, me habla de la especial bendición que Dios ha querido dar a su obra; se lo agradezco con toda el alma. ¡Quiera su divina misericordia sacar su alabanza del fruto de esa misión, dándoles a las pobres almas la gracia de conocer y reconocer su liberalidad, y a nosotros la de proseguir nuestros humildes servicios en todo lo que pueda extender y afirmar el imperio de Jesucristo.

La propuesta que usted me hace de recibir en pensión a los estudiantes que piensan en el estado eclesiástico, y no a los otros, me hace pensar que quizás Dios se quiera servir de nosotros en su casa para dar arraigo a esas jóvenes plantas, y me hace desear al mismo tiempo que nos conceda la gracia de poder hacerlo útilmente. Por tanto, puede usted [hacer] una prueba; pero que la pensión sea de cincuenta [escudos]: no puede usted ponerla más barata, ni mucho menos gratis, a no ser empleando en ello [lo que se necesita] para el mantenimiento de los sacerdotes destinados [a evangelizar a los pue]blos y a [atender]….

Finalmente me he rendido a los deseos que tienen de que vayamos a Luçon. La petición que nos han hecho el señor obispo de Luçon y su cabildo y la nueva propuesta del señor arcediano son señales de que Dios así lo quiere, ya que nos da los medios para facilitar la ejecución de esta fundación. Le pido al padre Chiroye que vaya allá, acompañado solamente de algún hermano, para resolver con esos señores lo que sea preciso; cuando haya ocasión, enviaremos los obreros necesarios. Ya le he echado el ojo a uno de nuestros sacerdotes, que me parece muy apropiado para ello, y a dos buenos eclesiásticos del seminario de Bons-Enfants, que sienten deseos de dar gloria a Dios durante uno o dos años, en el ejercicio de nuestras funciones. Pero antes esperaré el resultado del viaje del padre Chiroye Haga el favor de darle mi carta.

Me parece razonable el descanso que pide [el padre] Lucas, y es de jus[ticia y caridad] concedérselo. Le ruego, pues, que le dispense de toda clase de trabajos y [de tareas], a no ser el de oír algunas [confesiones] los días de fiesta y los domingos….

Siga usted atendiendo al padre du C[oudray]. Usted y la Compañía le han [servido bien; le doy] las gracias por ello. Me alegra que se hayan portado con él de esa forma. Déjele, pues, hacer lo que quiera y espero que no tendrá nada de qué quejarse en sus desvaríos. También le escribo a él y, si puedo, le escribiré al padre Gobert para expresarle mi alegría por su salud y mi gozo por su fervor, al verle tan pronto en la tarea. Dios le bendiga a él y a toda la Compañía, a la que abrazo en espíritu con mucho cariño y consuelo, especialmente a su querida alma, por la que siento el afecto que sólo Dios sabe y a la que me gustaría poder expresar hasta qué punto soy, en su amor, su humilde servidor,

VICENTE DEPAUL,

Indigno sacerdote de la Misión.

Enviaremos a alguien para suplir al padre Chiroye lo antes posible.

Al pie de la primera página: Padre Gautier.

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