Día de san Dionisio [1646].
Querida madre:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
El motivo por el que le ruego a usted que presente mis excusas a la señora Fouquet de no haber podido asistir a la profesión de nuestra querida hermana su hija, y de enviar a una persona distinta de la que usted y ella deseaban, es que el retiro que acabo de hacer me ha hecho ver que no puedo cumplir mis obligaciones con nuestra compañía y mis deberes con la casa de ustedes; además, como nuestra pequeña congregación tiene la norma de no dedicarse al servicio de las religiosas, para no distraernos del servicio que debemos al pobre pueblo campesino, me siento obligado en conciencia a cumplirlo, ya que en el futuro no se atendrán tanto al tenor de las reglas como a la forma con que yo las haya observado. Si he obrado de otra manera, no ha sido sin cierta sindéresis, ya que me lo ofrecieron sólo para cierto tiempo, debido al afecto que siento para con su santa Orden; y si por otra parte tengo más ajetreo, espero que Nuestro Señor también me librará de él. Por esto, mi querida madre, le ruego muy humildemente que acepte de buen grado la resolución que he tomado de apartarme y de pensar en algún otro que les sirva de padre espiritual. Hay muchas personas en París que están llenas del espíritu de Dios y del de nuestro bienaventurado padre, y que les atenderán con mucha más gracia de Dios que yo.







