San Lázaro, 4 octubre 1646.
Señor:
La señora Desgordes, su madre, y sus parientes me han indicado sus deseos de que le envíe un eclesiástico, que esté a su lado y le atienda en sus estudios; le presenté a su señora madre al señor Le Noir, portador de la presente y eclesiástico de esta ciudad, y ella lo aceptó. Tiene las cualidades requeridas para ello y espero que quedará usted totalmente satisfecho, cuando le haya conocido. En nombre de Dios, señor, recíbale y obedezca en esto a su señora madre; la naturaleza le obliga a ello, Dios se lo ordena y sabe usted además que es ésa la intención de la corte. Puedo asegurarle que]a reina se sentirá por ello muy satisfecha y que, si alguna vez se presenta la ocasión de que yo le pueda servir, lo haré de todo corazón. Soy en el amor de Nuestro Señor su muy humilde y obediente servidor,
VICENTE DEPAUL,
Indigno sacerdote de la Misión.







