Pleiteamos lo menos posible y, cuando nos vemos obligados a hacerlo, pedimos siempre consejo dentro y fuera. Es preferible que perdamos nuestros derechos antes que desedificar al prójimo.
Vicente de Paúl, Carta 0905: Al Superior De La Casa De Toul


Pleiteamos lo menos posible y, cuando nos vemos obligados a hacerlo, pedimos siempre consejo dentro y fuera. Es preferible que perdamos nuestros derechos antes que desedificar al prójimo.