[Antes de 1650]
Padre:
La mala memoria que tengo me impidió ayer decirle que la jovencita du Pont quería hacer con usted su confesión, cuando hizo su retiro, y que yo creía que también deseaba hablar con usted del deseo de sus padres; esto me ha hecho pensar que, si pudiera usted hablar con ella, le podía manifestar más libremente sus ideas, y que además podría usted tener más fuerza en su espíritu que su hermano, del que le hablé y que vive a 4 ó 5 leguas de aquí.
Le ruego muy humildemente a su caridad que le ofrezca a Dios nuestra pequeña novena, que empieza hoy mismo. Ya sabe él, por su infinita misericordia, que no quiero nada más que cumplir su santísima voluntad y que sólo ansío que su poder borre todos los impedimentos para la perfecta ejecución de la misma, por la cual soy su muy agradecida servidora y humilde hija.
L. DE MARILLAC
¿Querrá hacer el favor de indicarme a qué hora podrá ir a verle la pequeña du Pont?
Dirección: Al padre Vicente.







