[Entre 1645 y 1650]
Padre:
El temor que tengo de que se hayan olvidado de decirle que les avisaré a todas las hermanas que acudan mañana, lunes, a la conferencia, tal como su caridad nos ha hecho el honor de prometérnoslo, me obliga a enviarle estas líneas, no sea que algún otro asunto nos prive de esta dicha. La Providencia ha hecho que vengan algunas hermanas de Maule, de San Dionisio y de Issy que, con todas las demás, se alegrarán mucho de su presencia. ¡Quiera Dios que no tengamos que vernos confundidas algún día por tantas gracias como nos ha concedido su bondad! Yo agradezco especialmente la de ser, padre mío, su muy obligada hija y humilde servidora.
LUISA DE MARILLAC







