San Lázaro, miércoles por la tarde [Por 1646]
Mañana hablaré con el señor Vacherot, si viene por aquí, ya que no es conveniente que mande a buscarle para decirle eso. Pero, para la joven, oh Jesús, señorita no es oportuno. Si se presenta la ocasión, yo podría decirle algo en broma sobre el afecto de esa persona. Pero me encuentro impedido para hablar con él. Nunca he estado tan agobiado de trabajo como ahora. Mañana, durante toda la jornada, tendremos aquí algunos doctores para unos asuntos, y el viernes me lo tendré que pasar casi todo escribiendo. Ya veremos.
En cuanto a los papeles de la señorita Viole, habrá que hacer mañana temprano los poderes que dice, a nombre de usted, para que usted los firme como una de las oficiales de la Caridad de los Niños expósitos. Al fin y al cabo, también lo es usted, y de las más importantes. Mandaré que los preparen esta tarde y se los enviaré mañana para la firma. Será menester que el notario más próximo vaya a ser testigo de la firma y encargar a alguien que lo lleve. Procuraré enviar a uno de nuestros hermanos con la diligencia.
Buenas tardes, señorita, Soy
V. D.







