Vicente de Paúl, Carta 0834: A Guillermo Delattre

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Vicente de PaúlLeave a Comment

CREDITS
Author: Vicente de Paúl .
Estimated Reading Time:

París, 7 de abril de 1646

Padre:

¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!

Acabo de recibir la suya del día 20 de marzo, con la copia del contrato hecho entre ustedes y las religiosas de Santa Clara para el pago de las tres mil libras de la adquisición de Fajemot, con la obligación de otras 3.400 libras, pagaderas a voluntad. Le envió la ratificación de este contrato. El señor obispo me ha asegurado que mandará pagar ese precio. No me decía usted en su última cómo espera usted pagar la mitad; si no me hubiera dicho el señor obispo que él pagaría y mandaría pagarlo todo, habría estado muy preocupado.

Aprovecho la ocasión para decirle que será conveniente en adelante que me detalle usted más en concreto las cosas; por ejemplo, en este asunto debería haberme dicho que había ido usted a [pedir]le al señor vicario general el pago de esa suma, que él le había recibido fríamente y le había dicho que no tenía órdenes de darle nada. Que, a pesar de ello, a los dos días se entregó esa cantidad. No me dice usted nada de quién la ha dado, y convendría que me lo hubiera dicho, según creo, así como también la capacidad de ese sitio de Fajemot, su construcción y la extensión de la finca. Tampoco me había dicho usted que habían abandonado San Bartolomé durante la cuaresma, ni me había hablado de la enfermedad del señor párroco.

Creo, padre, que sería conveniente que me expusiese usted con mayor detalle la situación de las cosas y que obrase usted con plena confianza y sumisión a la voluntad del señor obispo. Para ello tiene usted mucha más obligación, ya que le quiere y le aprecia mucho, aunque no se lo diga. Le gusta que se le deje actuar y que se vea bien todo lo que ordena, lo que hace y lo que deja de hacer; y es natural. El tiene sus razones, que nosotros ignoramos y que hemos de respetar, sobre todo cuando se cumple la voluntad de Dios al obrar de este modo; creo además que no es conveniente desahogarse con una tercera o cuarta persona de esos sentimientos que a veces tenemos. El estómago que funciona bien, lo digiere todo; el que está delicado, estropea todo lo que toma y a veces lo vomita. ¡Qué bueno es digerir entre Dios y nosotros solos los asuntos!

El señor obispo me ha hablado del foso; le he dicho que tiene razón al no querer enfrentarse a la ciudad, exigiendo una puerta particular para usted; eso tiene demasiadas consecuencias en tiempos de guerras. Será mejor, al menos por ahora, que dé usted la vuelta por la puerta de la villa.

Le enviaremos un lector del seminario en lugar del padre Water, que hará el favor de venir aquí. Tenemos órdenes de Roma para mandar misioneros a su país y nos urgen también los señores obispos de aquellos lugares. Si ha hecho voto de ir a Roma, le procuraremos la dlspensa Le envío un abrazo a él y al buen padre Treffort con toda la humildad y el afecto que me es posible, ya que siento mucho no poder escribiries a los dos; y le pido a Dios que devuelva la salud a nuestro querido hermano Dupuis; si podemos, le enviaremos otro sacerdote y el hermano que usted pide.

Entretanto, siga contento y en paz, con la confianza de que nuestro Señor bendecirá cada vez más sus trabajos y le irá animando cada vez más con su espíritu. Es lo que le pido con todo el afecto posible y soy, en el amor de nuestro Señor, su muy humilde y obediente servidor.

VICENTE DEPAUL

Indigno sacerdote de la Misión

Dirección: Al padre Delattre, superior de los sacerdotes de la Misión en el seminario de Cahors, en Cahors.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *