[24 de marzo de 1646]
Padre:
Tengo muchos motivos para humillarme al ver cómo se porta Dios conmigo, a pesar de ser tan indigna de esa gracia que deseaba antes de nuestra fiesta tan querida de la Encarnación, para que me sirviera de preparación para la misma. Le ruego a la bondad de Dios que pueda ser esto antes de que acabe la Pascua y que, al cesar sus achaques, pueda estar usted con la debida salud para esto y para todo lo que Dios quiere de su caridad. Le suplico, por el santo amor de Jesús, que nos entregue usted a él y que le ofrezca mañana a su santa Madre este cuadro, destinado a adornar un altar con el hermoso título de su nombre, pidiéndole que siga ayudando a mi hijo, de quien no he recibido ninguna noticia desde el siete de este mes, por lo que estoy muy preocupada. Tampoco he tenido ninguna noticia de la madre superiora de la Visitación de Tours, ni del señor Deure. Todo esto llena de temor mi espíritu.
También le ruego con toda humildad, mi veneradísirmo padre, que haga el favor de celebrar mañana la misa en presencia de toda nuestra pequeña compañía, tan poco cumplidora y tan dura de corazón ante la ejecución de la voluntad santísima de Dios. ¡Ay, mi queridísimo padre! ¡Cómo se asustaría usted de mí, si Dios le diese a conocer mis situación! Yo no veo en mí nada que no sea criminal, y solamente una voluntad muy débil para obrar el bien. Ayude usted a esta pequeña hija suya con sus santas oraciones y sus caritativas advertencias para que se entregue totalmente a Dios y obtenga de él que mire con piedad a mi pobre hijo.
Le mando un libro que el señor Guérin, confesor de nuestras hermanas de San Gervasio, le envía por medio de ellas; también nos ha enviado uno a nosotras. ¡Dios quiera que saquemos provecho de él para su gloria!
Le pido con toda la humildad que me es posible, postrada de corazón y de afecto a sus pies, su santa bendición, que atraiga sobre mi pobre alma las gracias que necesita para ser verdaderamente su muy obediente hija y muy humilde servidora.
L. DE MARILLAC
Vigilia de la Encarnación del Hijo de Dios.
Dirección: Al padre Vicente.







