[Antes de 1650]
Padre:
Le suplico muy humildemente, por amor de Dios, que me conceda el honor de poder hablar hoy con usted, aunque sólo sea unos minutos. Si todavía no se ha tomado usted la molestia de firmar nuestras cuentas, querrá retrasarlo hasta que haya puesto en ellas los gastos de las hermanas del Hospital, que me olvidé ayer de poner?
Cometo muchas faltas por mis prisas y mi excesiva viveza, sin contar las que se deben a mi malicia. Le ruego a su caridad que tenga compasión de mi.
Todas estas pobres hermanas le saludan muy humildemente, suplicándole que se acuerde usted de ellas. Y yo, la mejor de todas, soy su muy humilde y muy agradecida hija y servidora.
L. DE M.
Día de san Vicente.
Dirección: Al padre Vicente.







