Le ruego que encomiende a Dios el alma del señor de Vincy, que ha fallecido piadosamente, después de haber sido recibido en la compañía, según la inspiración que como me dijo dos o tres horas antes de morir le había dado nuestro Señor.
Vicente de Paúl, Carta 0799: A Un Sacerdote De La Misión

[Julio de 1645]






