París, 25 de junio de 1645
Reverenda y queridísima madre:
¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!
Me siento incapaz de agradecer con todo el cariño que me gustaría tantas bondades y tan gran cordialidad como nos ha demostrado usted en la persona del padre Gallais ¡Ay, madre!¡Con cuánto cariño se lo agradezo y cómo le ruego que siga tratándonos con esa misma bondad y aceptando nuestra gratitud!
Le envío las patentes que se necesitan para nuestros asuntos al padre Gallais, y a usted, mi querida madre, mi corazón, en el de nuestro Señor, saludando igualmente a su santa comunidad, a la que ruego a Dios santifique cada vez más. Soy, en el amor del mismo Señor y de su santa Madre, su muy humilde y obediente servidor.
VICENTE DEPAUL
Indigno sacerdote de la Misión.
Dirección: A la reverenda madre superiora de la Visitación de San María de Le Mans, en Le Mans.







