Padre:
Está ahora por ahí el señor de Beauregard, deán de nuestra iglesia catedral, que es también consejero del parlamento de Toulouse y ha sido nombrado por la provincia de Narbona agente general del clero. Me ha escrito que ya ha tenido el honor de hablar con usted, pero que cree sin embargo que una carta mía le dará más confianza y libertad para tratar con usted, cuando los negocios de su cargo de agente o alguna otra ocasión le obliguen a hacerlo. Aunque ya sé que no le faltan apoyos más poderosos que mi recomendación, no puedo negársela, y se la hago con todo el afecto que me es posible; le agradeceré, padre, que le dé a conocer que ha tenido usted en consideración estas pocas líneas que le he dirigido en su favor, así como también que crea que soy para siempre, padre, su muy humilde y muy obediente servidor.
NICOLAS o[bispo] de Alet.
Alet, 24 de mayo de 1645
Dirección: Al padre Vicente, superior general de la congregación de sacerdotes de la Misión, en San Lázaro. París.







