Señorita:
¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!
Indica el reglamento que la tesorera presentará cuentas en la iglesia, en presencia del señor párroco y de los feligreses. Hasta ahora no hemos visto nunca que la justicia haya querido tener conocimiento de ello. Me parece que el señor Tranchot dirá y hará mejor que nadie lo que conviene hacer. Me gustaría mucho que buscase usted una carroza para ir a verlo y hablar con él, o que se tomase usted la molestia de escribirle a la señorita.
Esa persona ha venido hoy por aquí y me ha dicho que usted había enviado a buscar al señor Roche, y le había dicho que no se atrevería él a sostener delante de usted lo que da como hecho. Pues bien, él dice que es verdad, pero que usted le ha dicho o hecho cosas equivalentes. Le he dicho que hay que pesar esas mismas cosas para poder tener una opinión bien fundada y que no me hablase nunca de esas cosas, ya que no quería oír hablar nunca de el]as. Le he escrito a su hermano que vuelva, ya que, gracias a Dios, se ha hecho lo que queríamos. Soy, en el amor de nuestro Señor, su muy humilde y obediente servidor.
VICENTE DEPAUL







