Padre:
Tenemos ahora bastante número de jóvenes, pero de momento no veo a muchas suficientemente preparadas para empezar el servicio a los pobres de San Gervasio (me refiero a ellas), pues sé que ya están atendidos por otras; sin embargo, si la señora de la Porte nos quisiera prestar solamente a sor Enriqueta para quince días, creo que en este tiempo podríamos preparar a algunas; pero me parece que será necesario que el señor párroco y las damas de San Gervasio se den cuenta de que se la prestamos, para que no se sientan ofendidas por un cambio tan repentino. Si se me ocurriese que podría enviarse alguna otra, se lo indicaría.
Tengo muchas preocupaciones por el asunto del que le puse unas líneas esta mañana Tengo miedo del espíritu y de la situación de mi alma, y me cuesta someterme en este asunto a la justicia eterna. Por amor de Dios, le suplico a su caridad que ponga atención en ello y que crea que Sor su muy obediente y agradecida servidora.
L. DE M.
Dirección: Al padre Vicente.







