Marzo de 1645.
Nuestros ordenandos siguen adelante con una maravillosa bendición de Dios. Tienen ahora tanta prisa para que los recibamos en estos ejercicios, como dificultad había antes para hacer entrar a los particulares.

Marzo de 1645.
Nuestros ordenandos siguen adelante con una maravillosa bendición de Dios. Tienen ahora tanta prisa para que los recibamos en estos ejercicios, como dificultad había antes para hacer entrar a los particulares.